El impulso a este concepto político, que cae en el nepotismo, no fue una idea primaria reciente del gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo, para beneficiar a su esposa Ruth González Silva, sino una copia de lo que quisieron hacer Vicente Fox con Martha Sahagún; Felipe Calderón con Margarita Zavala; Rafael Moreno Valle Rosas con Martha Erika Alonso; José Luis Abarca, ex alcalde de Guerrero, con María de los Ángeles Pineda Villa; recientemente Edmundo Tlatehui con Guadalupe Cuautle.
Rafael, militante del PAN, tuvo éxito.
Más artículos del autor
Fox, panista convencido, fracasó.
Calderón, orgulloso miembro de Acción Nacional, no vio cumplidos sus sueños etílicos.
Tletehui, también panista, pudo hacerlo defraudando a la gente de San Andrés Cholula.
Todos, sin excepción, se han visto envueltos en escándalos horrendos, donde el común denominador es el enriquecimiento ilícito, el engaño y el saqueo.
El caso más reciente es el de Cuautle y Tlatehui.
Aparte de existir denuncias por abusos de autoridad de los policías sanandreseños, cobro de piso en el corredor de prostíbulos, operativos del alcoholímetro que son viles chantajes a los automovilistas, concesiones y sobrecostos en la realización de obra pública, moches a sus reporteros y periodistas consentidos, cobra relevancia el abuso a las arcas del ayuntamiento.
En la región cholulteca la gente conoce a los esposos Tletehui Cuautle, su origen, su dinero y propiedades. Pasaron de ir a pie o en bicicleta a camionetas de lujo del año; de una casa modesta a residencias y terrenos por todos lados; de la familiaridad al nepotismo, pues media comuna la ocupan primos, hermanos, sobrinos, cuñados.
La ASE investiga un presunto daño al patrimonio municipal por 350 millones de pesos. Existen 44 observaciones no solventadas; abundan las denuncias ciudadanas; se han detectados cuentas bancarias vinculadas. Y Guadalupe Cuautle minimiza todo, diciendo que es politiquería barata; que son campañas de odio.
Sus más cercanos aseguran que va por la reelección y que no le pueden hacer nada porque tiene fuero. Incluso ya se ve como futura gobernadora y dice que no necesita de ningún político. Quizá tiene razón, pues cobra una millonada en impuestos en el corredor Atlixcáyotl, suficiente para armar una campaña, pagar operadores políticos y a sus mascotas que se quejan lastimosamente de que no hay libertad de expresión en Puebla, no obstante que escriben y hablan lo que les viene en gana.
Edmundo Tlatehui, quiere ser diputado también por el fuero que se ha distorsionado como si fuera un permiso para delinquir. Cree que así podrá eludir a la ASE y esconder la ruta del dinero mal habido.
Si bien los allegados a Cuautle dicen que las observaciones deberá solventarlas su esposo, no hay que olvidar que ella nunca las hizo durante la entrega-recepción a los órganos correspondientes y, por lo tanto, tiene una responsabilidad semejante por omisión o complicidad.
POSDATA: No tardará mucho en conocerse lo que resulte de la investigación de la ASE a la administración de los esposos Tlatlehui Cuautle, sin alteraciones de la legalidad.
POSDATA 2: El ayuntamiento de San Andrés Cholula está en el ojo del huracán. Hay muchos tiradores de diferentes partidos que van por la alcaldía. Pero dicen los sanandreseños que no quieren ni en pintura a Karina Pérez Popoca.
POSDATA 3: Su propio infierno lo crearon las diputadas Nayeli Salvatori y Graciela Palomares.
Es otro caso de soberbia y extravío de la inteligencia.
El pasado las alcanzó.
Están saliendo sus trayectorias que fueron construidas con lo que usted quiera, menos con méritos personales ni trabajo profesional.
Que el asilo Gabriel Pastor las redima.