Lunes, 3 De Agosto De 2026 | Puebla

OPINIÓN

¿Y QUIÉN CUESTIONA A PERIODISTAS?

.

Miguel Ángel García Muñoz

Periodista con más de cincuenta años de trayectoria profesional, cuya vida ha estado dedicada a narrar la historia política, social y económica de Puebla y de México.

Lunes, Agosto 3, 2026

      Si usted pregunta si el gobierno y los ciudadanos pueden ser cuestionados, la respuesta es afirmativa.

      ¿Y los reporteros y periodistas?, también.

Más artículos del autor

      Aquel cuento de la existencia del cuarto poder fue una calentura de los que creyeron que los medios de comunicación son omnímodos, el mando supremo de la opinión que no puede ser puesta en tela de juicio.

      Igualmente, la libertad de expresión no es absoluta, tiene sus límites contemplados dentro de la legalidad, pues si bien ese derecho se basa en la constitución, la misma no protege la mentira ni la calumnia ni el infundio ni el vituperio que dañe la moral pública o privada, so pena de ser sancionado.

      Ser reportero o periodista no significa cargar bajo el brazo con una patente de corso que permita la extorsión o el chantaje a cambio de manipular la información.

      Los medios de comunicación, como los gobernantes y ciudadanos, deben ser cuestionados, porque eso ayuda a proteger e impulsar la pretendida democracia, fomenta la emisión de la verdad, evita el abuso de poder y la manipulación informativa, porque hay que entender que ningún medio es totalmente imparcial. Todos, absolutamente todos, tienen intereses económicos, simpatías políticas o afinidades ideológicas, religiosas o de culto que pueden influir en lo que escriben, narran o cuentan.

      Así que, reporteros y periodistas no son infalibles; es decir, si se les revisa o cuestiona es posible detectar errores o mentiras generadas, algunas veces, con premeditación.

      Las personas que cuestionan a los medios de comunicación, al ciudadano o al gobernante, propician un pensamiento crítico que no cree en todo lo que ve o escucha, orillándolos a buscar otras fuentes informativas.

      Los cuestionamientos, la crítica, el derecho de réplica, no tienen que ver con la censura ni con acallar la libertad de expresión, la misma a la que tienen acceso absoluto no solo los medios de comunicación, también los ciudadanos y gobernantes.

      Viene el debate público por el derecho de las audiencias que se refiere, precisamente, al manejo de la información. Nadie quiere mentiras premeditadas; todos merecen replicar; todos estamos expuestos a ser cuestionados.

      POSDATA: Algunos reporteros y periodistas ya se curan en salud y gritan que habrá un nuevo intento de censura. ¿Por qué no dijeron nada cuando en 2013 el entonces presidente Enrique Peña Nieto aprobó el decreto del derecho de las audiencias?

      En ese entonces todo era miel sobre hojuelas; llovían las prebendas; se llenaban los bolsillos manipulando la información; no había razón para hacer ruido.

      Hoy, en la cuarta transformación, solo se profundiza en el contexto del derecho de las audiencias de no leer ni escuchar mentiras de los medios de comunicación. Solo eso, nada que ver con el respeto irrestricto a la libertad de expresión.

      ¿Cuál es el miedo?

Vistas: 20
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs