Jueves, 6 De Agosto De 2026 | Puebla

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Rastro de Atlixco descarta clembuterol y alerta por mataderos clandestinos

El encargado del área señaló que cada animal que ingresa al rastro es evaluado por veterinarios antes y después de ser sacrificados

Rastro de Atlixco descarta clembuterol y alerta por mataderos clandestinos

Rastro de Atlixco descarta clembuterol y alerta por mataderos clandestinos

Foto: Cortesía

Las inspecciones permanentes realizadas por autoridades sanitarias en el Rastro Municipal de Atlixco no han detectado casos de carne contaminada con clembuterol, informó el jefe del área, Jorge Alberto Ramírez Gamboa, quien además advirtió que el mayor riesgo para los consumidores sigue siendo el sacrificio clandestino de ganado.

El funcionario explicó que el inmueble opera bajo supervisiones constantes de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), instancia que verifica el cumplimiento de las normas de higiene, el estado de los animales y la calidad de la carne destinada al consumo humano.

A estas revisiones se sumó recientemente una auditoría externa enfocada en evaluar la operación y los servicios que presta el rastro municipal, cuyos resultados fueron favorables, al mantenerse los estándares sanitarios establecidos.

Ramírez Gamboa señaló que, durante todo el año, el volumen de trabajo se mantiene estable y cada animal que ingresa es sometido a inspecciones veterinarias antes y después del sacrificio, lo que permite detectar oportunamente cualquier anomalía y evitar riesgos para la salud pública.

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En ese sentido, exhortó a los productores y comerciantes a utilizar las instalaciones del rastro municipal y evitar los mataderos clandestinos, donde no existen controles sanitarios ni revisiones veterinarias que garanticen la inocuidad de la carne.

Destacó que el servicio tiene un costo accesible y que el municipio cuenta con la infraestructura necesaria para ofrecer un proceso seguro, certificado y en apego a la normatividad vigente, con el objetivo de proteger tanto a los consumidores como a la cadena de producción pecuaria.

Este enfoque le da un ángulo de interés público: la prevención de riesgos a la salud y el combate a la clandestinidad, en lugar de limitarse a informar que “todo está bien”. (JH)

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