Vale la pena escribir algunas reflexiones con motivo del Campeonato Mundial de Futbol, desde consideraciones generales sobre este deporte y terminando con una recomendación para moderar el consumo de alimentos y bebidas.
El aficionado mexicano gusta del futbol porque es un juego de conjunto y a los seguidores los hacen sentir parte del equipo a tal grado que a las porras, al público y a los simpatizantes se les conoce como “el jugador número 12”; hay playeras con ese número y en la realidad tienen un fuerte impacto en los estadios en donde apoyan a su equipo favorito.
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Desde el punto de vista sociológico, antropológico y hasta psicológico, esta identificación con el juego de conjunto, el triunfo individual, las victorias y derrotas, el éxito económico son algunas de las variables con las que el seguidor se reconoce en este deporte.
Sociológicamente hablando, el futbol proporciona identidad y pertenencia, ahora que están tan de moda las redes sociales y por eso tienen tanto éxito, hay cosas comunes: tener los mismos gustos, apoyar al mismo equipo, ser parte de un país que apoya a la misma selección, permite momentáneamente un sentido de cohesión que en muchas ocasiones, socialmente no se tiene.
Si la Selección Mexicana gana, la celebración y la alegría son sentimientos compartidos; si pierde, la tristeza, coraje y frustración también se acompaña; por otro lado, si empata es justificar esa mediocridad que también es parte de la naturaleza humana. El futbol es de los pocos deportes que terminan en empate y de cualquier forma tiene una recompensa, es decir, se premia la medianía.
Desde el punto de vista antropológico, este deporte tiene ciertos rituales que hacen que los simpatizantes del futbol disfruten de ellos, escuchar el Himno Nacional, ver la bandera del país ondear, eso permite unidad -un deporte de masas-, aunque de manera individual no se pertenezca a un mismo nivel social, económico, académico y otras diferencias. El futbol une.
El futbol “democratiza”, todas las personas lo pueden jugar, opinan sobre él aunque no se tengan los conocimientos profundos sobre el deporte, se da en un lugar común, es un válvula de escape en un espacio social. Siempre se tiene la esperanza de ganar hasta que termina el partido y se regresa a la realidad de hay mejores equipos que otros.
El futbol es un deporte tan humano que una selección o un equipo de menor calidad que otro puede ganar por diferentes circunstancias, la labor de un árbitro es fundamental, por una expulsión, un penal marcado de forma equivocada, al jugarse en equipo la posibilidad del error es mayor porque cada participante tiene ánimo diferente. Se juega con la cabeza y los pies, ambas partes del cuerpo donde no se tiene un control tan efectivo como con las manos, como sería el caso de otros deportes como el basquetbol, tenis, box, beisbol, entre otros.
Si analizamos el futbol desde la Psicología las cosas se van concatenando, si hay triunfos la autoestima se eleva, se está más alegre; hay tal liberación que se puede festejar en el estadio, en casa, en un lugar común como un bar, pueden gritar, llorar, reír, soltar todas las emociones que puede generar un gol a favor o en contra.
El espacio social en el futbol es libre, es decir, las reacciones no son juzgadas por las personas ya que se comparten esos sentimientos, hay una conexión. Pero no solo hay identidad en lo común, también hay lo que en la Psicología se conoce como Neuronas Espejo, el aficionado puede “sentir” de forma similar lo que el jugador siente, frustración, alegría, enojo o tristeza.
Desafortunadamente esto puede llegar al fanatismo; en masa las personas también pierden identidad, racionalidad, responsabilidad que pueden conducir a la violencia y a la pérdida individual de valores y juicios críticos.
El futbol es el deporte que tiene el mayor número de jugadores y de seguidores en el mundo y también es el que tiene mayores ganancias, es un negocio que deja muchos dividendos. Las televisoras o plataformas que transmiten los partidos del balompié tienen una serie de comentaristas o cronistas deportivos que tienen toda una intencionalidad que defiende los intereses empresariales y personales. Y ahora para este Mundial y seguir llenando de dinero los bolsillos, la Pausa de Hidratación, una acción antifutbolística, pero muy comercial.
Es tal la pérdida de conciencia crítica y de lógica cuando se ve un partido de futbol que las opiniones que escuchamos por parte de los narradores se hacen personales, es decir, alguien observa un encuentro y si se escucha que no fue falta, que no merecía la expulsión, que no fue penal, que el árbitro marca a favor de tal o cual equipo.
Esos comentarios o “análisis”, se hacen propios, no importa que haya sido falta, penal o una justa expulsión. También lo que dicen los “expertos” convierte a los aficionados en una masa incapaz de pensar por sí misma. Claro todo con una intencionalidad económica, más que deportiva.
Sigamos disfrutando el futbol, el deporte con más errores, con más dinero, pero el más humano.
Consumo en este tiempo
Entre la emoción del deporte, los intercambios culturales y las reuniones familiares, la temporada futbolera también está modificando los hábitos de consumo de millones de mexicanos, especialmente en lo que respecta a la alimentación. De acuerdo con Deloitte, las bebidas alcohólicas representarán el 65 % de las compras realizadas durante estas fechas, mientras que las botanas, snacks y dips aumentarán hasta 20 %, una tendencia que podría impactar en la salud digestiva.
Aunque para muchos, estos productos forman parte de la experiencia de ver los partidos, su consumo frecuente puede traducirse en una menor ingesta de fibra y un mayor consumo de sodio, azúcares y grasas saturadas, los cuales pueden favorecer las molestias digestivas como la inflamación y estreñimiento, algunos de los problemas principales entre los mexicanos.
La doctora Ceriolith Tenorio, Gerente Médico de Alfasigma México, laboratorio a cargo de Zir-Fos NC, simbiótico que combina probióticos y prebióticos para fortalecer y mejorar la salud digestiva, para seguir disfrutando de esta fiesta futbolera sin descuidar la salud, compartió algunos consejos básicos pero infalibles:
Moderar las porciones para evitar inflamaciones, apoyar la salud digestiva y consumir alimentos que contengan probióticos y prebióticos; probar nuevas botanas o snacks e incluir sándwiches, frutas o verduras picadas, semillas o frutos secos y evitar el sedentarismo manteniendo una rutina de ejercicios.
Así las cosas, a disfrutar del Campeonato Mundial de Futbol.