El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este fin de semana una nueva iniciativa de seguridad regional llamada “Escudo de las Américas”. Es una coalición internacional destinada a coordinar acciones contra los cárteles del narcotráfico y el crimen organizado en el continente.
La propuesta fue presentada durante una cumbre celebrada en Miami, en la que participaron varios gobiernos de América Latina y el Caribe. El proyecto busca establecer una alianza de cooperación en materia de inteligencia, seguridad y operaciones coordinadas para desmantelar redes criminales que operan en la región.
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El mandatario estadounidense planteó que los países del continente deberían considerar acciones más contundentes, incluso con participación militar coordinada, para erradicar a estas organizaciones criminales.
Durante su discurso, Trump sostuvo que el narcotráfico representa una amenaza para la seguridad hemisférica y afirmó que muchos de los problemas de violencia en el continente tienen su origen en los cárteles mexicanos.
Incluso señaló que México es “el epicentro de la violencia de los cárteles” en el hemisferio occidental. Esta declaración no debe pasar desadvertida; el presidente de Estados Unidos tiene cuentas pendientes con México y, a juzgar por su forma de gobernar, tarde o temprano apuntará sus baterías contra su vecino del sur.
Ante estas declaraciones, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reaccionó con cautela y pidió manejar el tema con prudencia. La mandataria señaló que responderá formalmente a las declaraciones de Trump, pero pidió mantener “cabeza fría” frente a las tensiones diplomáticas.
Además, el gobierno mexicano ha reiterado en diversas ocasiones que no considera viable una intervención militar extranjera en territorio nacional para combatir a los cárteles, defendiendo en cambio la cooperación bilateral basada en el respeto a la soberanía.
Cabe destacar que México no participó en la cumbre donde se anunció el “Escudo de las Américas”, junto con otros países relevantes de la región como Brasil y Colombia, lo que ha generado dudas sobre el alcance real de la iniciativa.
Este proyecto trumpista suena un poco a las iniciativas del chavismo venezolano como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) fundada en el 2004 o La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) creada formalmente en 2008. En ambos casos, la muerte de Hugo Chávez terminó por debilitar dichas iniciativas. El “Escudo de las Américas” es, a todas luces, una apuesta personal de Trump y no se le augura una larga existencia.
Sin embargo, la propuesta abre un nuevo debate sobre la seguridad hemisférica y el combate al narcotráfico. Mientras Estados Unidos plantea una estrategia regional más agresiva, México insiste en privilegiar la cooperación internacional, pero siempre dentro del marco del respeto a la soberanía nacional. En el corto plazo, todo sugiere que será Trump quien se apunte algún tipo de éxito moderado y pondrá a México contra las cuerdas.