Al presidente municipal de Puebla José Chedraui le sucede como al Cardenal Richelieu. El epitafio en la tumba del astuto estratega reza lo siguiente: “Aquí yace un famoso cardenal que hizo muy bien y mucho mal; pero el bien lo hizo siempre mal, y el mal lo hizo siempre bien”.
Viene a cuento esta analogía por una obra pública que dura ya más de un mes sobre la 11 Oriente. Se presume que es del ayuntamiento poblano porque es de su jurisdicción, y por la ausencia total de información.
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Comprende esa arteria, desde el Bulevar 5 de Mayo hasta la 24 Sur, unas diez cuadras de extensión, no es cualquier cosa. A todo lo largo de esa importante vía, de pronto como que se apareció el diablo. Una noche aparecieron palas mecánicas, maquinaria, camiones de volteo y cientos de albañiles y empezaron a destruir todo el pavimento.
Brigadas implacables levantaron piso, tubería y banquetas. Empezó el calvario para miles de habitantes en esa zona de la vieja Puebla y para cientos de miles de capitalinos que a pie o en coche por allí pasan a diario.
Y la fina ocurrencia se da con las dos agravantes clásicas de las obras en Puebla: a pleno día y en medio de la temporada de lluvias y aguaceros. La febril actividad marcha a diario en paralelo de las mentadas de madre expresas o pensadas por doquier. “De por sí chillón el chamaco y todavía le dan pellizco”. Don Pepe no las trae consigo y luego con esto.
Nada de esto estaría mal si tuviera lo mínimo, mínimo, mínimo (así, tres veces) que apunta el sentido común: digan de qué se trata. Informen, explíquenle al vecindario. ¡¡Con volantes, pancartas o mantas, radio y tv, díganle al vecindario qué hacen con sus derechos y con su dinero!!
Por supuesto que esto puede ser beneficioso, pero… comuníquenlo.
He cruzado muchas esquinas a lo largo de esa larga calle y nunca he visto ninguna señal, información o explicación respecto de qué se trata. La elemental lógica de cualquier obra requiere antes y durante decirle a la gente: de qué se trata, para qué fin, cuánto habrá de durar, el costo y los beneficios.
(El moche imaginativo es por cuenta del respetable, que recuerda la lógica de Carlos Hank “entre más obra, más sobra...”
El trillado mensaje de “los daños son temporales, pero los beneficios son permanentes,” se le habría ocurrido hasta a un alcalde de la Mixteca.
La secrecía y oscuridad de los trabajos ha llevado a pensar a más de uno si acaso esto esconde beneficios no confesos que se relacionan con el aprovechamiento, compra y usufructo de viejas casonas como ocurrió en el trienio de Gali. “Piensa mal y acertarás”, me dijo el dueño de una tortillería de la 14 Sur, ahí en el rumbo.
Este tipo de decisiones y obras, aberrantes y absurdas (aunque puedan acarrear un beneficio eventualmente) por ser emprendidas a espaldas de los destinatarios y beneficiarios, contribuyen al detrimento que en torno a su figura no para de hacer el señor Chedraui. ¡En eso sí es imparable!, ni quien lo desmienta.
El otro flanco de sus torpezas sigue su curso: el cobro de piso, nuevo impuesto o pago de estacionamiento en las calles, está igualmente impertérrito.
Quien lo dude, no tiene más que visitar y echar ojo, todos los días, a los cientos de personas que acuden a cubrir sus multas en las oficinas recaudadoras municipales. Un lugar típico es atrás del Mercado de Sabores. Si alguien quiere medir de modo práctico y empírico el grado de aceptación de la administración municipal, haga un recorrido por ahí cualquier día.
No sé cómo le vaya a los turistas que llegan a Puebla los fines de semana y que ignoran las reglas municipales, pero quiero pensar que no es una contribución muy grata para fomentar un buen clima para los visitantes.
En fin, así se construye, lenta pero efectivamente un clima antipopular para Morena en las próximas elecciones. Se ignora que aquí vive y vota casi el cincuenta por ciento de los integrantes del padrón electoral.
La obra del Doctor Morales
El doctor Salvador Calva Morales es un polímata incansable.
A su condición de rector de la Universidad Mesoamericana, poeta, veterinario, filántropo, músico, viajero, conferencista, e intelectual, se le agrega su pasión por escribir libros sobre los más variados temas. Es autor de más de sesenta textos y alterna todas sus diversas tareas con este saludable vicio de la escritura.
Pero además lo hace con maestría, calidad y pasión. A sus 81 años .
Recientemente han salido de la imprenta y con su impronta de su autoría, los siguientes títulos: Historias de Amor Sapiosexual, Sapiosexualidad, Liturgia del Éxtasis Poesía Teogónica, y Cuarenta Claves de Octojuventud.
Me reconocimiento y afecto permanente a este notable valor intelectual poblano.