Hemos hablado de organizaciones sociales, cómo se organizan, cómo se financian, cuántas, y dónde están. Ahora pensemos en quiénes trabajan en ellas. Serán perfiles especiales, se estudiará algo en especial o es suerte simplemente.
El INEGI calcula que en México hay 500 mil personas trabajando en la sociedad civil ya sea voluntariamente o con alguna remuneración, Según la Federación Internacional de Trabajadores Sociales (IFSW), más del 60% de las intervenciones sociales en América Latina son llevadas a cabo por organizaciones de la sociedad civil, muchas de ellas con equipos de trabajo social.
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Existe la carrera universitaria de trabajo social pero no se encamina a ONGs sino al trabajo en el sector público y esto se debe a que las universidades no promueven al sector social como una oportunidad de desarrollo profesional y los egresados no buscan oportunidades en él. Trabajar en una ONG puede ser una gran oportunidad de desarrollo para quienes buscan crecimiento profesional, aprendizajes significativos y un propósito en su carrera.
Las ONGs suelen operar con equipos pequeños y recursos limitados, lo que obliga a sus colaboradores a desarrollar múltiples competencias. A diferencia de las empresas tradicionales, donde los roles son más especializados, en una ONG es común que una misma persona gestione proyectos, realice labores de comunicación, trabaje en campo, y busque financiamiento.
Esto permite formarse en áreas diversas, algo muy valorado en el mercado laboral actual, que no es lo recomendable para el crecimiento de la organización y hay espacios que requieren de personas especializadas y que solo hagan esa labor como la de procurar fondos para el crecimiento de la organización.
Una organización nos permite relacionarnos con organismos internacionales que nos abren nuevas oportunidades laborales, becas o colaboraciones internacionales; muchas ONGs operan en varios países o tienen convenios con organizaciones globales, lo que brinda oportunidades para trabajar en el extranjero, participar en misiones humanitarias capacitarse en otros países a través de intercambios, y se los diré yo que he tenido todas estas oportunidades en mi carrera social.
Pero lo más importante es que trabajar en el sector social permite obtener un sentido de propósito y una satisfacción personal porque cada acción contribuye directamente a mejorar vidas entonces trabajas ayudando y recibiendo satisfacciones personales y desarrollo profesional que también servirá para facilitar transiciones laborales a otros sectores como el gobierno o la iniciativa privada por los conocimientos y experiencia recibida.
No existe el perfil único pues todas las carreras sirven para desarrollarse en el sector y las universidades deben promover como una oportunidad. Se sabe informalmente que el trabajo de procurar fondos es el que menos representa desempleo en México, ¿qué organización no necesita a alguien para traer el recurso que los mantiene activos?
Pero ahí está otro tema, el desafío enorme de transitar de grupo de personas de buena voluntad a organizaciones profesionales. Hace unos días con un amigo y maestro platicaba del tema y me dijo: “No somos personas lindas haciendo cosas lindas”, y es ahí donde está la frontera entre organizaciones desarrolladas y aquellas que por años han sido intentos personales motivados por esa intención de hacer algo bueno, pero que no se institucionalizan. Obvio que su trabajo es incipiente y el impacto es muy bajo, pero el trabajo social debe ser algo que se haga con excelencia, con pasión, con preparación y sobre todo con el ánimo de hacerlo bien porque estamos hablando de vidas que esperan una oportunidad, ya sea voluntario o remunerado siempre se debe hacer profesionalmente.
No quisiera hablar de los desafíos, pero es importante porque es ahí donde debemos incidir todos los sectores y lograr mejores oportunidades:
- Los bajos salarios. Sin importar las profesiones el financiamiento público o privado para este rubro es nulo, aunado a la falta de prestaciones porque no existe una figura en el IMSS para este sector. El 35% de los profesionales no tienen seguridad laboral (INEGI, 2023).
- La falta de regulación: No existe una ley federal que proteja y formalice plenamente la profesión y la inseguridad y riesgo en zonas conflictivas expone a los profesionales a riesgos físicos y psicológicos. Hace muy poco una promotora comunitaria en Cuetzalan fue asaltada al salir a trabajar en su comunidad y el hecho hizo reflexionar a las organizaciones de la zona sobre la garantía de la protección a su integridad por hacer trabajo comunitario. México es uno de los países más peligrosos para activistas (Global Witness reportó 54 defensores asesinados en 2022).
- La alta demanda emocional, la burocracia y la falta de recursos llevan a muchos trabajadores sociales al agotamiento profesional y súmenle la carga fiscal y legal, la tramitología que hay que librar para hacer trabajo social es increíble, cuando los funcionarios piensan como burócratas y no piensan en todo lo que hay detrás de una organización. liderazgo, trabajar en redes globales, pero más trabajar ayudando y que sea divertido.
¿El futuro? Dependerá de mayor apoyo gubernamental a las OSC, que la legislación fiscal no sea aplastante sino que fomente el trabajo social, profesionalización y mejores condiciones laborales y la capacidad de adaptarse a nuevas tecnologías y metodologías.
El trabajo social en México enfrenta grandes obstáculos, pero también tiene enorme potencial para quienes buscan carreras con impacto real, oportunidades de innovación y nuestro país presenta una gran riqueza cultural y social, pero también profundas desigualdades. El trabajo social enfrenta retos estructurales, pero también encuentra oportunidades únicas para impulsar cambios reales, trabajar en una ONG no solo significa "hacer el bien"; es también una oportunidad para crecer profesionalmente, adquirir habilidades versátiles, construir una red de contactos poderosa y desarrollar una carrera con propósito. ¿Qué más puedes necesitar?
Procurar fondos es lo mejor que me pudo pasar en lo profesional, es lo que hago mejor, es lo quiero hacer siempre.
Conferencia Mitos y realidades de la procuración de fondos
El próximo 20 de mayo dictaré la conferencia Mitos y realidades de la procuración de fondos a las 15:30 hrs. en Auditorio 18 de Noviembre de la sede del Congreso del Estado de Puebla, organizada por la Dip. Celia Bonaga, presidenta de la Comisión de Organizaciones no gubernamentales, que en respuesta las necesidades del sector se ha dado a la tarea de generar estos espacios de formación que dependencias o instancias ligadas al trabajo social no han tenido la iniciativa ni las ganas.
Esto es Letras con Causa.
@chavadona