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OPINIÓN

Un déjà vu la “nueva” amenaza de imposición de aranceles

El presidente Trump firma nuevamente un decreto de contenido proteccionista

Javier Cobos Fernández

Economista por la UDLAP, M.A.P. por la Universidad de Columbia de Nueva York, con estudios de Maestría en Derecho en el ITAM, Máster en Private Equity, y doctorante en Derecho por el Centro de Estudios Carbonell. Exdirector Asociado en S&P, y exconsultor en IADB.

Jueves, Marzo 27, 2025

El anuncio realizado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 26 de marzo de 2025 sobre la imposición de aranceles del 25% a las importaciones de automóviles y vehículos ligeros provenientes de México, con vigencia a partir del 2 de abril de 2025, ha provocado alarma en ambos lados de la frontera.

La industria automotriz mexicana es clave para la economía nacional (El País), siendo uno de los principales motores económicos y generadora de aproximadamente 900,000 empleos directos y cerca de 2 millones indirectos, según datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). En 2024, México destinó el 80% de su producción automotriz al mercado estadounidense, representando alrededor del 30% del total de sus exportaciones hacia Estados Unidos.

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Analistas estiman que esta política arancelaria podría reducir drásticamente las exportaciones automotrices mexicanas hacia Estados Unidos, afectando principalmente a estados productores clave como Coahuila, Guanajuato, Nuevo León, Puebla, San Luis Potosí, Querétaro y Chihuahua. Según cifras recientes de la Industria Nacional de Autopartes (INA), tan solo en 2024 Coahuila produjo autopartes por valor de 16,748 millones de dólares, Guanajuato alcanzó los 15,576 millones y Nuevo León 14,416 millones, siendo estos tres estados particularmente vulnerables ante esta política arancelaria.

El impacto laboral podría ser severo. Un análisis de S&P Global Ratings anticipa que, ante una caída proyectada de entre un 15% y 25% en la producción automotriz debido a estos aranceles, podrían perderse entre 120,000 y 150,000 empleos directos en México durante los próximos doce meses, con efectos indirectos potencialmente duplicando esa cifra (S&P Global).

Por otro lado, en Estados Unidos, economistas advierten sobre incrementos significativos en los precios para los consumidores. De acuerdo con Anderson Economic Group, (BBC, El Financiero) el costo adicional para vehículos importados podría ascender hasta $10,000 y $12,000 dólares por unidad, dependiendo del modelo y características del automóvil. Esto podría provocar una caída en las ventas anuales de automóviles en Estados Unidos del orden del 10%, impactando negativamente al empleo en sectores relacionados como concesionarias, distribución y servicios financieros.

A nivel macroeconómico, Fitch Ratings (Bloomberglinea) ha reducido su previsión de crecimiento económico para México en 2025, alertando sobre una potencial recesión técnica derivada directamente de esta política arancelaria. En contraste, el consumidor estadounidense enfrentaría inflación en bienes duraderos, presionando hacia arriba la inflación general y posiblemente conduciendo a ajustes en la política monetaria por parte de la Reserva Federal.

Políticamente, la medida podría generar tensiones diplomáticas adicionales entre México y Estados Unidos, poniendo presión sobre el gobierno mexicano para tomar medidas retaliatorias o buscar renegociar términos específicos dentro del marco del T-MEC. Internamente, se anticipa que esto podría impulsar movimientos para diversificar mercados comerciales y reducir la alta dependencia del mercado estadounidense.

En Estados Unidos, aunque algunos grupos podrían respaldar la política de Trump argumentando protección a la industria nacional, el impacto negativo en los consumidores podría traducirse en costos políticos significativos, especialmente en estados altamente dependientes del comercio internacional o con fuerte presencia de la industria automotriz, lo que podría jugar un papel importante en las próximas elecciones.

Algunas notas al margen

Primera. En su conferencia de prensa en la oficina oval, el presidente Trump afirmó que los autos producidos en los Estados Unidos no tendrán absolutamente ningún arancel. Menos mal, los aranceles por definición (ET) se cobran en bienes producidos en el extranjero (WSJ).

Segunda. Los mercados comienzan a dudar si la amenaza es creíble. La reacción del peso fue realmente insignificante ante el anuncio de la política proteccionista. Habrá que ver el 2 de abril si hablamos de una política comercial entrando en efecto o una amenaza más, cuya finalidad es hacer una verificación de “entregables” por parte de México en términos de desvinculación del gobierno oficial con los cárteles e la droga (Los Periodistas).

Fuente: Trading Economics (TE)

 

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