Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Los dolorosos gritan…

Los laberintos de la mente, de dolientes, de amores, se retuercen, distancia y olvido

Román Sánchez Zamora

Doctor en Administración Pública. Profesor-investigador del Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico (BUAP). Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel I del CONAHCYT. Autor de 14 libros. Sus líneas de investigación son participación ciudadana, transparencia y fiscalización municipal.

Martes, Abril 30, 2024

Se amaban tanto y nadie los quiso apoyar, les dieron la espalda, que no eran el uno para el otro; en las reuniones siempre decían que eran el agua y aceite que hizo el mejor guiso.

Hoy, ella camina en este lugar, en este asilo, ¡qué casa de descanso…! ¡Bah!.

Más artículos del autor

Entraron cinco tipos a su casa, los esperaron, ellos salieron de la fiesta, fue una gran fiesta. Los ataron, los tuvieron allí sin comer ni beber agua durante tres días.

Ella no fue atacada sexualmente, que era algo que ya esperaban.

A cada uno en un cuarto.

Esperaron… Los escuchaban hablar. Se podía hablar, las puertas estaban abiertas.

Esperaban que pidieran rescate, que se llevaran la camioneta o las tarjetas. Ellos hablaban afuera de la casa, nunca delante de ellos.

Y el momento llegó… calambres, dolores, gritos de dolor, Daniel, no pudo más, era la sed, la falta de alimento, la angustia… “No sé” -me dijo Vanesa-, varias veces, muchas veces y gritaba, lloraba y muchas veces hasta quedar dormida, yo solo podía ver su dolor.

Vanesa se fue lejos, no supimos de ella, por años…

En un viaje escuché su voz, era ella, muy pulcra, pero desvalida, con la mirada perdida, pedía otra copa al mesero.

-¿Vanesa?

Me miró y lloró como siempre y el eterno. ¿Por qué?

-Siempre nos comunicamos, mi esposo murió, mis hijos se fueron…

Hablamos y decidimos vivir aquí…

Cuidaríamos de nosotras, pero acudo a su auxilio cuando vuelven sus recuerdos, me los imagino un día más juntos, que Daniel llega y se la lleva, se amaban tanto… que nunca supimos ni quienes fueron ni el por qué, pero sí la dejaron marcada para toda su vida

Epílogo

El papá de Vanesa atropelló a una niña, los dolorosos que sufran, como ella sufre.

Infiernos...

 

Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente la línea editorial de e-consulta.

Vistas: 522
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs