Uno de los principales temas en el proceso electoral que se avecina es la violencia que azota a nuestro país, no solo hablamos de violencia ocasionada por grupos organizados con esquemas supranacionales, sino de violencia del fuero común, y sobre todo, de violencia en contra de las mujeres; en lo que va del año han sido asesinadas más de 2 mil 882 mujeres a nivel nacional.
Según la Fiscalía General del Estado de Puebla de enero a noviembre de 2013 se registraron más de 13 mil 196 delitos cometidos en contra de las mujeres, siendo la trata de personas, el feminicidio, la tentativa de feminicidio, la violación a la intimidad sexual (Ley Olimpia) y la desaparición, los delitos más denunciados.
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Lo anterior no implica que haya menos casos de violencia familiar, abuso sexual, violación, o algún otro tipo de violencias: vicaria, patrimonial, económica, etcétera, sino que las víctimas de estos delitos no denuncian, y lamentablemente, estas conductas tienden a detonar en delitos más graves como el feminicidio.
La disminución de los niveles de violencia, y en particular en contra de las mujeres, requiere, además de atender las causas con programas sociales, de una importante inversión en infraestructura para fortalecer institucionalmente la prevención, acompañamiento y resguardo de mujeres con alguna vulnerabilidad.
Sin embargo, a nivel estatal, la Secretaría de Igualdad Sustantiva solo recibirá un aumento de 385 mil pesos en 2024, y a nivel municipal, esta institución es una de las que recibe menos recursos, lo que contrasta con los más de 900 millones de pesos que gastó Eduardo Rivera en Comunicación Social, contratación de consultorías políticas, y empresas de marketing.
Es decir, las prioridades del gobierno municipal no están en las causas sensibles de la sociedad, sino en el uso político con fines electorales del erario. Por ello, no extraña que esta administración yunquista haya sido muy gris en inversiones de infraestructura pública, fortalecimiento de las instituciones, o profesionalización de nuestras policías.
Para que pare la violencia contra las mujeres, los diferentes ámbitos de gobierno deben coordinar líneas estratégicas que permitan no solo atender a las víctimas, sino evitar que continúen existiendo este tipo de violencias en contra de las mujeres. Es todo un reto que requiere suma de voluntades, inversión y reconocimiento de diferentes desigualdades.
@ACarvajal06