Iván no puede regresar al almacén de donde salió; el dueño dejó de ser su jefe para convertirse en su amigo, en compañero de fiesta, una mañana pasó a saludarlo y le mandó a decir que no podía atenderlo.
Pidió cita con el del sindicato, y así como este hizo fila para verlo, los papeles habían cambiado.
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-Es complejo venir, pero esperaré.
-Iván, qué gusto, supe lo que te pasó, pero pásale.
Salió el titular y lo hizo pasar a su privado.
-Tu asunto es delicado, pero platicaré con la titular del nacional, espero pueda apoyarte.
Una tarde de sueños.
Twitter: @romansanchezz