Durante toda esta semana, las actividades para celebrar el Día del Niño han llenado redes sociales enterneciendo y asombrado a más de una persona. Sin embargo, a pesar de la demostración de cuidado e importancia que tienen las infancias en la sociedad, sigue siendo una realidad la urgencia de propiciar condiciones para una infancia digna a niños y niñas.
De acuerdo con los datos de la Redim y el Observatorio Nacional Ciudadano, en 2019, se registró que 2,2 millones de niñas, niños y adolescentes realizaban alguna actividad laboral en México; mayoritariamente en actividades agropecuarias, industria y construcción.
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Del porcentaje anteriormente mencionado, también es importante destacar que una cuarta parte de la cifra anteriormente mencionada, trabajaba más de 36 horas a la semana, excediendo la cantidad de horas que puede trabajar una persona de hasta 17 años; y junto a ello, una cuarta parte no asistía a la escuela por tener que trabajar.
Por otro lado, los delitos más comunes contra las infancias durante enero a marzo de este año han sido extorsión con 89 casos, lesiones con 5 mil 195 casos y 80 casos de trata de niñas, niños y adolescentes; siendo cifras históricas al superar el número de casos en el mismo periodo de otros años.
En cuestión de feminicidios, este año de acuerdo a la SESNSP del 20 de enero a marzo de 2023, se tuvo una baja en los casos de feminicidio de niñas y mujeres adolescentes de un 33.3% con respecto al mismo periodo en años anteriores; reportándose aproximadamente un feminicidio cada cuatro días y medio, en lugar de cada tres días, como en 2022.
Las cifras anteriores dejan ver una situación en México que aún no logra proteger completamente a las infancias y que estas puedan gozar de una vida plena. Nuevamente, como en la mayoría de los delitos en México, el factor de la impunidad sigue siendo una de las causas por la que estas problemáticas no pueden erradicarse.
En tanto la corrupción y la impunidad sigan siendo una realidad en el sistema judicial será imposible revertir la tendencia de delitos contra las infancias y no se podrán propiciar condiciones que defiendan y garanticen de manera plena sus derechos.
A pesar de ello, uno de los logros que favorecen a las infancias es la aprobación de la Ley Sabina y la creación del Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias, donde se limitará la capacidad de realizar trámites oficiales y la participación en procesos de elección para obtener un cargo público a cualquier persona que no esté cumpliendo su responsabilidad de la pensión alimentaria con sus hijos. Acción que traerá un país más equitativo y obligará a padres y madres a asumir la responsabilidad con sus hijos o hijas que hasta ahora, injustamente, había sido una opción para muchas personas.
De esta forma, se puede observar que si bien, es necesario e imperativo seguir trabajando para poder brindar buenas condiciones de vida a las nuevas generaciones; la implementación de leyes como la anterior deja un panorama esperanzador, donde de a poco, es posible que la sociedad y el Estado se muevan juntos hacia un mismo objetivo: proteger las infancias, ya que son el futuro de México.