Será que algo esconde la Secretaría de Movilidad e Infraestructura, pues su titular Edgar Vélez Tirado dejó con “un palmo de narices” al Consejo de Participación Ciudadana de Obras y Servicios Públicos, luego de que la semana pasada el arquitecto Vélez aceptara realizar un recorrido en el Centro Histórico de esta ciudad de Puebla, que abarcaría las calles 10, 12, 14, 16 Poniente y Oriente y la 18 Poniente, y de esta manera conocer las acciones que está realizando el Ayuntamiento de Puebla.
Llega el día de la cita: miércoles 19 de abril en el Instituto de la Juventud (11 Norte 806) para empezar el recorrido a las 8:00 y el secretario Vélez, no llegó, no importándole el tiempo y el gasto de los consejeros que ahí se reunieron puntualmente para el dichoso recorrido.
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Reitero la pregunta: ¿Algo esconde esa Secretaría de Movilidad e Infraestructura del ayuntamiento? Porque cabe señalar que además del recorrido, los consejeros tenían derecho de hacer varias preguntas en las que se incluyen nombres de quienes están o harán las obras que se están o se tiene pensado realizar, el monto a invertir y sobre todo, si hay proyectos o no.
Entonces si a los miembros de un consejo ciudadano, que se supone es un organismo que está de la mano con el ayuntamiento para mejorar la convivencia de los poblanos, lo dejan con un palmo de narices, ¿qué se puede esperar un ciudadano común?
Creo que con esto se pone en duda el tan divulgado slogan “Contigo y con rumbo”, pues ya vemos que es un simple slogan como muchos que se utilizan.
Aquí el punto es que el señor arquitecto Edgar Vélez no tiene la mínima intención de darle información a la ciudadanía, lo cual haría a través de un consejo ciudadano; tampoco tiene el mínimo respeto por los que conforman el consejo antes mencionado, pues cada uno de ellos tiene su actividad para allegarse del sustento diario, es decir son personas que se dan tiempo para atender el consejo ciudadano, pero también tienen que trabajar para ganarse el sustento diario, pero esto a Edgar Vélez no le importa en lo más mínimo, y tal vez por su cerebro pasó la frase: “Que se frieguen, no voy y se acabó”
Aquí les dejo el documento en donde formalmente se da a conocer el frustrado evento antes mencionado.
¿Qué pasa en el ayuntamiento que encabeza Eduardo Rivera Pérez? ¿Hasta cuándo se corregirán las anomalías de sus funcionarios? Porque la que les cuento en esta columna, amable lector, es sólo una. En otras entregas les comentaré otras barbaridades.
En fin, esperemos que esto se corrija o se corrija, para bien de todos y para un buen rumbo.
¿No cree usted?