Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

No es hombre, es mujer

En el nombramiento de la candidatura de Morena a la gubernatura de Puebla gravita una mujer

Ociel Mora

Es vicepresidente de Perspectivas Interdisciplinarias, A. C. (www.pired.org), organización civil con trabajo académico y de desarrollo económico de grupos vulnerables; y promotora de acciones vinculadas con la cultura comunitaria indígena y popular. Su línea de interés es la Huasteca y la Sierra Norte de Puebla.

Miércoles, Abril 19, 2023

El nombre de una mujer gravita peligrosamente sobre el eventual nombramiento de quien sea candidato de Morena a la gubernatura de Puebla, el año entrante cuando haya elecciones para nombrar una nueva administración estatal.

Hasta ahora la disputa entre soterrada y pública en el partido del presidente López Obrador la encabezan personajes masculinos: Alejandro Armenta, Julio Huerta e Ignacio Mier.

Más artículos del autor

Un fenómeno de machismo observado no sólo en el partido oficial; también en la oposición, como en el PAN (su candidato más visible sigue siendo Eduardo Rivera, a pesar de la incompetencia supina de su equipo), e incluso en ese partido fugitivo llamado Movimiento Ciudadano.

Con las reformas a la Constitución Política de junio de 2019, y la aprobación de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, los partidos políticos en la postulación de sus candidatos a puestos de elección popular están obligados a observar el principio de paridad de género, en una elección de uno a uno. Un hombre-una mujer.

El año entrante se elegirá gobernador en nueve entidades federativas, entre ellas Puebla. Morena está obligado por lineamiento de ley a elegir a por lo menos cuatro mujeres, sino es que cinco, como sería lo deseable.

En cada caso particular la elección estará sujeta a variables determinantes, como son la identidad partidista y la cercanía con el Presidente de la República, el Gran Elector; amén de ser competitivos electoralmente hacia dentro del propio partido y hacia fuera frente a la oposición.

Tómese en cuenta que no se trata de una elección ordinaria, sino de un proceso de transformación nacional, como gusta llamar el presidente a su gobierno. Esto es, y reducido a su verdad, un proyecto transexenal. Para lo cual precisa de hombres y mujeres de su absoluta confianza. Veamos:

En el caso de Tabasco el candidato amarrado de Morena es Javier May Rodríguez, actualmente al frente del Fondo Nacional de Fomento al Turismo, pero sobre todo vinculado con los proyectos emblemáticos del presidente en el sureste. Independientemente del puesto, es de los pocos hombres de plena confianza de López Obrador. Difícilmente se le moverá para darle paso a una mujer, que además no la hay en aquella entidad.

En Chiapas ocurre algo muy parecido. Allí el que se encuentra a la cabeza en intención de voto es Zoé Robledo Aburto, director del Instituto Mexicano del Seguro Social, (IMSS), y de IMSS-Bienestar. Como May, difícilmente le dejará su lugar a una mujer.

En Jalisco, donde gobierna Movimiento Ciudadano, y el gobernador Enrique Alfaro Rodríguez, se encuentra entre los aspirantes presidenciales de la oposición, a Morena le urge un candidato competitivo y con solvencia económica.

El aspirante natural sigue siendo Carlos Lomelí Bolaños, no hay otro. No obstante que es señalado de actos de corrupción, a través del manejo de una red de farmacéuticas, por cuya causa la Secretaría de la Función Pública le abrió siete investigaciones en su contra, de acuerdo con una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad del 2020.

En Morelos el candidato de Morena es Rabindranath Salazar Solorio, un político muy cercano al presidente. Fue subsecretario de Desarrollo Democrático y Participación Social en la Secretaría de Gobernación, anteriormente dirigió el Banco del Bienestar. Actualmente es Coordinación General de Política y Gobierno de la Presidencia de la República.

En Yucatán el candidato más adelantado del partido oficial es el expriista y expanista Joaquín Díaz Mena, alias ‘El huacho’, un popular político que se acomoda a todas las circunstancias. Dobla en intención de voto a su correligionaria Verónica Camino Farjat, en una relación de 43-22.

Hasta aquí rifan los machines del partido Morena. Suenan mujeres en Veracruz y la Ciudad de México. Pero nada es seguro. No obstante, la cercanía de Rocío Nahle y de Clara Brugada con el presidente López Obrador. La senadora con licencia, además de carecer de la ciudadanía veracruzana, ha resultado muy incompetente en la magna obra de Dos Bocas.

Los costos se han triplicado y nada indica que hacia finales de año se vaya a refinar gasolina como prometió el presidente. Las malas estimaciones han costado muchísimos miles de millones de pesos al erario.

Ahora se ha descubierto que se debe construir un acueducto de más de 20 kilómetros de longitud para llevar agua a la refinería, no obstante que prácticamente se halla en medio del agua. El presidente está enojado. En los últimos meses se ha hecho de la gracia del Centro un diputado federal por Veracruz. Se cree que podría entrar al relevo.

Hasta donde se sabe la Ciudad de México es motivo de desavenencia en la cúpula en lo tocante a la candidatura de Morena para relevar a la actual Jefa de Gobierno. El presidente parece optar por la alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada, en tanto que Claudia Sheinbaum prefiere a su secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch.

García Harfuch es el aspirante más competitivo en la ciudad de México, independientemente del partido. En esa tesitura el PAN le ha ofrecido la candidatura que eventualmente le pueda rehusar Morena.

Esto lleva a la afirmación de quienes ven y escuchan en el Centro que existe un 95 por ciento de probabilidades de que la candidatura de Morena a la gubernatura en Puebla recaiga en una mujer. Esa mujer es María Luisa Albores González.

En efecto, nadie sabe quién es, no aparece en el registro de las encuestas ni en las columnas políticas. Eso sería equivalente a entregar la plaza por adelantado.

Pero he aquí que el Centro estima lo contrario.

Con el paquete de reformas a las leyes electorales secundarias, conocido como Plan B, el presidente Andrés Manuel López Obrador puede anunciar en un mañanera que su secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales, y antes de Bienestar, se va de candidata a la gubernatura de Puebla, por Morena, y recomienda que la apoyen porque es una buena mujer comprometida con el pueblo.

Eso sería suficiente para que en unas cuántas horas toda la búfalada salga corriendo en pos de ella.

Entonces Alejandro Armenta y Nacho Mier no tendrían más opción que aprovechar lo mucho o poco ganado para mantenerse en sus respectivos puestos, en el entendido de que por primera vez los senadores y diputados podrán reelegirse sin tenerse que separarse del cargo. Julio Huerta tendría que contentarse con una diputación federal, y tan-tan.

Chayo News

Adiós a los alcaldes.

El proverbio dice: “Infancia es destino”.

Lo digo porque los presidentes municipales han concluido la primera mitad de su administración

En seis semanas habrá elecciones en Coahuila y Estado de México.

A partir de entonces arrancan las campañas por la Presidencia de la República, la gubernatura en Puebla, el Senado, las diputaciones federal y local, y claro, la elección de nuevos presidentes municipales.

En ese momento se desatarán en estampida, sin freno ni ley, en pos de la chequera de los próximos tres años.

Entre la curva de aprendizaje de los alcaldes se encuentra el cumplir compromisos financieros de campaña, recuperar inversiones, hacer el cochinito para gestionar la aprobación de las cuentas públicas, pago de despachos “especializados” recomendados por la dependencia revisora, pago a diputados amigos para que voten favorablemente, y el fondo de sobrevivencia personal, de la familia y de varias queridas o queridos.

Nada de esto es cierto, pero todos lo tienen muy presente y acto seguido actúan en consecuencia

El buen político, digno de reconocimiento en el gremio, es el que más saca y se va limpio.

A esos se les admira, respeta y son guía de muchos tesoneros.

Muchos presidentes, al dejar el puesto, no pueden salir a la calle y huyen.

Los presidentes, indistintamente de partido, sea de pueblo chico o grande, capital del estado, cabecera de distrito, se quejan de falta de presupuesto.

No les alcanza.

En efecto, les asiste la razón en su queja.

Con ese tren e vida no hay presupuesto que alcance.

 

 

 

Vistas: 1288
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs