No son los rebeldes los que crean los problemas del mundo; son los problemas del mundo los que crean a los rebeldes.
Ricardo Flores Magón muere el 21 de noviembre de 1922 en la cárcel de Leavenworth, Kansas, Estados Unidos.
Más artículos del autor
Como bien saben, el pasado domingo 13 de noviembre se llevó a cabo una marcha bajo la consigna “el INE no se toca”. Fue una marcha convocada y construida sobre un sofisma, una mentira. Que la propuesta de reforma electoral hecha por el presidente López Obrador tiene como fin el desaparecer al INE e igualmente, construyeron un símil entre el INE igual a democracia. Ya lo decía el ministro para la propaganda de Adolfo Hitler, Joseph Goebbels: “miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá.”
Lo primero que llama la atención es que esta movilización no sólo se dio en la Ciudad de México. De acuerdo con el periódico La Jornada de lunes 14 del presente mes, reportó que hubo movilizaciones en 20 estados de la República y 45 ciudades (De los corresponsales, La Jornada, 14/11/2022). Fue una movilización nada desdeñable, nutrida fundamentalmente por capas medias de la población y con evidente ausencia del pueblo raso. Llama la atención la actitud de menosprecio y soberbia de los liderazgos y dirigencia de Morena al querer minimizar esta movilización social. Me parece que no están haciendo una lectura política correcta. Prácticamente desde el 2018, Morena se ha distanciado de los movimientos sociales y tiene en muchos lados, gobernantes y representantes populares autoritarios, antidemocráticos, grotescos he impresentables. Como instituto político, actualmente Morena no está en la lucha por una nueva Ley General de Aguas; por la modificación a fondo de la neoliberal Ley Minera; por la defensa de los territorios y bienes comunes de los pueblos y comunidades indígenas; por la defensa plena de la naturaleza; por la democratización de los medios de comunicación, incluyendo los medios públicos; está ausente en el movimiento feminista, en el apoyo y acompañamiento a los familiares de los desaparecidos; en la urgente y necesaria reforma al sistema de procuración e impartición de la justicia, o en la lucha contra la corrupción en todos los niveles de gobierno sin importar siglas partidistas. En la lucha por la democratización de los sindicatos y por un salario digno y en defensa de la economía popular; en la democratización de los núcleos ejidales, en la lucha y demanda por la suspensión y auditoría de la deuda pública.
No han hecho suya la demanda de revisar los capítulos de inversión de los Tratados de Comercio, en especial del T-MEC y el nefasto Centro Internacional de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) y mucho menos se ha manifestado a favor de una reforma fiscal que grave a los hombres y mujeres más ricos del país, sólo para poner algunos ejemplos. Tal parece que a los dirigentes, funcionarios y representantes populares de Morena, se les ha olvidado-si alguna vez lo leyeron- lo enunciado en los puntos 4, 7 y 9 de su Declaración de Principios.
Actualmente, todos los partidos políticos se han convertido en simples máquinas electorales, divorciados de las necesidades reales de la mayoría de la población. Tenía mucha razón Robert Michels al escribir que “en los partidos el poder de los líderes elegidos sobre las masas electoras es casi ilimitado”.
La convocatoria a la marcha y la marcha misma tiene varias lecturas. Una de ellas es que la iniciativa a la marcha les permitió a los partidos políticos- pastoreados por Claudio X. González- a los grupos y personas de esta derecha que no se atreve a decir su nombre y que están en contra del gobierno de la 4T y en particular, de Andrés Manuel López Obrador, para articularse por primera vez y ganar las calles. Ese rencor y odio visceral hacia Andrés Manuel y su gobierno, se reflejó en un video de una manifestante de la marcha: “Indio de Macuspana, tienes unas patas rajadas que ni el mejor zapato que te pongas te quita lo naco, pendejo.” Otro manifestante portaba una cartulina con la leyenda: ¡El INE no se toca! Uno más, llevaba una pancarta con la consigna ¡Viva Cristo Rey! Para este sector de la derecha conservadora y con tintes religiosos y maniqueos, Andrés Manuel es la encarnación misma del mal.
Pero estas expresiones de racismo y discriminación no se dieron sólo entre los marchistas, también del lado de Morena las hubo. Tal fue el caso de la diputada de Morena, María Clemente García, quién en un video se le ve gritándole a algunas manifestantes: ¡Pónganse a trabajar, bola de nacas! ¿Qué se siente ser nacas que marchan en Reforma?”
En ambos casos se demuestra que las visiones, valores y concepciones racistas, clasistas y discriminatorias están instaladas en amplios sectores sociales que sólo guardan las formas para ser políticamente correctos y queda claro que estas expresiones no son monopolio de algún partido político.
La ENADIS 2020 nos dice que uno de cada cinco mexicanos no se siente a gusto con su color de piel, uno de cada cuatro se ha sentido discriminado por su apariencia física, y uno de cada cuatro no estaría dispuesto a vivir con alguien de otra raza o cultura. ¡La pigmentocracia y la aporofobia en su máxima expresión!
Regresando a la marcha, considero que fue una marcha con tufo y carácter de cara al proceso electoral del 2024 en la cuál y en forma por demás simplista, se pretendía confundir al INE con la democracia o bien, pensar que esta se agota en los procesos electorales de cada tres o seis años y seguramente, la gran mayoría de las personas que marcharon, no conocen la propuesta del Ejecutivo Federal. Las personas que fueron a marchar, sabiéndolo o no, estaban defendiendo también a la burocracia dorada del Instituto y en primer lugar, a su presidente, Lorenzo Córdova. El politólogo Robert Michels escribió hace casi cien años, lo siguiente: la democracia está controlada por un grupo de personas que funcionan de manera no democrática.
Otro objetivo de la marcha de cara al 2024 es ir calentando la plaza, las calles; espacio y territorio hasta ahora de los movimientos populares y de izquierda.
Algo que me parece es de llamar la atención, fue la ausencia en las marchas del llamado Bloque Negro que se reivindica como movimiento ácrata. ¿Mera casualidad?
Veamos algunos datos para ubicar la propuesta de reforma electoral que hace el presidente López Obrador y la defensa del actual INE que hacen el frente de las derechas.
De acuerdo a la encuesta Enkoll y publicada en el periódico El País, se menciona que el 69% de los encuestados no tenían conocimiento de la propuesta de reforma electoral enviada al Congreso por el presidente López Obrador:
- 50% de los mexicanos confía mucho o algo en el INE. Obviamente, el otro 50% no confía en el actual INE.
- De acuerdo a la encuestadora Parametría, el 75% de los mexicanos está de acuerdo en que se reduzca el presupuesto al INE.
- 86 por ciento de los jóvenes de entre 18 y 24 no conoce la propuesta de reforma electoral.
- El 82 % de los jóvenes entre 25 y 34 años la ignora.
-El 67 por ciento de los encuestados también cree que el INE en operación y organización gasta más de lo que debería.
Ante la pregunta: ¿Que tan de acuerdo o desacuerdo está usted con las siguientes propuestas de reforma electoral?, la gente respondió:
- El 83% de los encuestados apoya la reducción en número de diputados federales y senadores.
- El 81% está de acuerdo con elegir a las autoridades del INE y el Tribunal Electoral mediante el voto popular.
- El 74% apoya la reducción del número de consejeros del INE y magistrados del Tribunal Electoral.
- El 68 % está de acuerdo con que se elija a todos los diputados federales y senadores por medio de listas estatales.
El Informe País 2020, el curso de la democracia en México, arrojó los siguientes datos:
- Ocho de cada diez mexicanos no confía en los partidos políticos.
- Los senadores, diputados federales y locales y partidos políticos, tiene un grado de confianza de sólo 23% y son los que ocupan los últimos lugares en la encuesta.
¿Será cierto que la voz del pueblo es la voz de dios? La voz del pueblo/ciudadano será nuevamente ignorada por la partidocracia y la actual élite política.
¿Qué sigue?
De entrada, Andrés Manuel convocó a sus simpatizantes a una marcha para el domingo 27 de noviembre en conmemoración de su cuarto año de gobierno y rendir su informe de labores. La marcha partirá del Ángel de la Independencia al Zócalo de la CDMX. Esta será la marcha de los pata rajadas.
En virtud de la correlación de fuerzas existente, tanto en la Cámara de Diputados como de Senadores, la propuesta de reforma electoral tal y como la planteó, se prevé que no pasará y será una reforma menor en las leyes secundarias. No sólo continuará la actual estructura y burocracia dorada del INE y del TEPJF, sino también las diputaciones y senadurías plurinominales y sobre todo, se seguirán canalizando muchos recursos económicos a los partidos políticos para regocijo de su la partidocracia y su ley de hierro de la oligarquía (Robert Michels, dixit). Los partidos seguirán abrogándose el derecho de representaciones de los ciudadanos, aunque sean repudiados y no se les tenga confianza.
Traigo a la memoria, hablando de guerras de odio, la campaña implementada por Antonio Solá en 2006 contra Andrés Manuel López Obrador. Antonio Solá/Felipe Calderón, nos dijeron: “López Obrador es un peligro para México”.
El final lo conocemos; el robo de la Presidencia por parte de Calderón y su pandilla. Más recientemente, tenemos una joya del ¿historiador? Francisco Martín Moreno que en un programa de radio en el 2020 declaró sin rubor alguno:
“Yo por eso propongo, que si se pudiera regresar a la época de la Inquisición, yo colgaba a cada uno, no colgaba, quemaba vivo a cada uno de los morenistas en el Zócalo capitalino”.
En esta batalla por reformar al INE no podemos olvidar a los 696 militantes del PRD asesinados por luchar contra los fraudes electorales y por el respeto al voto. Asesinatos que se cometieron particularmente en los gobiernos de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo Ponce de León. Años en los que los militantes del PRD tenían convicciones y dignidad. (Alma F. Muñoz, La Jornada. 2 de noviembre de 2007).
Ecos de la semana
18 de noviembre de 1910: Inicio la Revolución Mexicana
Aquiles y Máximo Serdán caen muertos por la represión del gobierno porfirista y los esbirros del gobernador poblano, José Mucio Martínez de la Fuente. Carmen Serdán fue apresada por el gobierno represor. Se les considera los primeros mártires de la Revolución. El padre de los hermanos Serdán fue uno de los organizadores del Partido Socialista y fundador del periódico La Revolución Social.
18 y 19 de noviembre de 2022
Reunión de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC). ¿Se incuba en nuestro país el huevo de la serpiente?
Su reunión terminó con el grito de ¡Viva, Cristo Rey! ¿Estamos ante un déjà vu?
20 de noviembre de 2022
Muere una extraordinaria defensora de los derechos humanos, Hebe de Bonafini, presidenta de Madres de Plaza de Mayo.
25 de noviembre
Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. El día se instituye en memoria de las hermanas Mirabal.
25 de noviembre de 1960
Son asesinadas las hermanas Mirabal: Patria, María Teresa y Minerva, férreas opositoras al dictador de República Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo. Sus cuerpos aparecieron destrozados en el fondo de un barranco.
Antes de morir, Minerva escribió:
“Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”.
27 de noviembre de 1911
Con la presencia del Gral. Emiliano Zapata se firmó el Plan de Ayala en Ayoxuxtla, Pue.