Opinión

Derecho Mundial a la Ciudad

Miércoles, Noviembre 2, 2022
Leer más sobre Gerardo Pérez Muñoz
Entre profundas desigualdades se ha olvidado cada vez más, el lado humano que da vida a una ciudad
De formación filósofo, fundador del Partido Comunista Mexicano en Huauchinango. Ha trabajado en la Unidad de Culturas Populares Puebla por más de 30 años. Impulsor de la Asociación de Cronistas y Narradores de la Sierra Norte. Director fundador de Colibrí y Alebrije. Co-fundador de la Asamblea Social del Agua.
Derecho Mundial a la Ciudad

Mi solidaridad y apoyo a la compañera defensora del Agua, Elena Burns Stuck

El derecho a la ciudad no es simplemente el derecho de acceso a lo que ya existe, sino el derecho a cambiarlo a partir de nuestros anhelos más profundos.
David Harvey          

En 2014, la Asamblea General de Naciones Unidas, mediante la resolución No. A/RES/68/239  estableció el 31 de octubre como el Día Mundial de las Ciudades. La conmemoración del día debería ser un elemento para poner en la mesa el analizar, discutir y reflexionar sobre el tipo de ciudad que hemos creado durante el modelo neoliberal y de cómo quisiéramos que fueran, y hacerlo a contraluz de lo que menciona la Carta Mundial de Derecho a la Ciudad, producto de las reuniones del Foro Social Mundial celebrados en Quito, Ecuador y en Barcelona, España en 2004.

En su artículo 1º la Carta menciona que:

Más artículos del autor

Todas las personas tienen derecho a la ciudad sin discriminaciones de género, edad, condiciones de salud, ingresos, nacionalidad, etnia, condición migratoria, orientación política, religiosa o sexual, así como a preservar la memoria y la identidad cultural en conformidad con los principios y normas que se establecen en esta Carta.

El primero en plantear el derecho a la ciudad fue el filósofo francés Henri Lefebvre en 1967 definiendo a este como como el derecho de los habitantes urbanos a construir, decidir y crear la ciudad, y hacer de esta un espacio privilegiado de lucha anticapitalista. Lefebvre también planteaba que la ciudad, en tanto centro urbano, ha representado el núcleo de la vida política, social, cultural y de intercambio comercial; sin embargo, debido a la industrialización, nuestras ciudades se han convertido en espacios mercantiles, de producción, de comercio y de usura, generando consecuencias inherentes al crecimiento, expansión y desarrollo urbano, y marcando profundas desigualdades entre sus habitantes, que han olvidado cada vez más el lado humano que da vida a una ciudad.

Nuestro país ocupa el décimo lugar entre los países más poblados del mundo con un total de 129 millones 163 mil de habitantes.

De los años cincuenta a la fecha, pasamos de ser un país rural a un país urbano con grandes zonas metropolitanas (59 zonas metropolitanas).  De acuerdo al INEGI-2020, en 1950, 43 por ciento de la población vivía en localidades urbanas; para 1990 el porcentaje era de 71, para 2020 ya éramos 79 por ciento. Migración del campo a la ciudad, concentración de servicios y poderes políticos, económicos y educativos, han creado las grandes urbes a lo que hay que sumar la especulación del suelo urbano. Las ciudades se han expandido y crecido a costa de la naturaleza y las reservas ecológicas y sus tierras agrícolas; decreto del septiembre de 1962 en el que se degrada de estatus de municipios a las actuales juntas auxiliares: San Jerónimo Caleras; San Felipe Hueyotlipan; San Miguel Canoa; Resurrección y Totimehucán que se anexaron al municipio de Puebla (ver el punto quinto de dicho decreto) o lo que actualmente es la zona de Angelópolis. Hemos construido ciudades-dormitorios, antiecológicas, contaminadas e hiperconsumistas que se expresa en el gran cúmulo de basura que generamos todos los días. Para la ONU-Habitat, México pasará de contar con 384 ciudades a 961 en 2030, en las que se concentrará 83.2 por ciento de la población nacional y en donde muy probablemente, sea la población pobre la que predominará. Este es uno de los desafíos que tenemos frente al futuro-presente que ya vivimos.

Durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, en 1993 se publicó una nueva Ley General de los Asentamientos Humanos que contempló las reservas territoriales -supuestamente para esto se expropiaron los ejidos de lo que hoy conforman Angelópolis -la participación ciudadana en los temas de planeación urbana, así como el fomento y el control del desarrollo urbano-. Es importante tener como antecedente que en 1992 y bajo el mandato de Salines de Gortari y en plena imposición e implantación del modelo neoliberal, la modificación del artículo 27 Constitucional que permitió la transformación de los ejidos en propiedad privada, susceptibles de incorporar sus tierras a la concentración de llamado latifundio urbano y obviamente, sometiendo a la tierra a su mercantilización y especulación.

Entre 1992 y 1995 se implementó el Programa de 100 Ciudades con el objetivo de descentralizar el crecimiento urbano a ciudades medias. El Programa 100 Ciudades no ocultaba su interés de incorporar la inversión extranjera y nacional en proyectos en cada ciudad de acuerdo con su vocación, ya sea turística, agrícola, comercial o de otro tipo. A la Cámara de la Construcción le ofreciéndole le ofrecieron ser sus socios y que dieran el brinco para dejar de ser sólo contratistas y convertirse también en empresarios y promotores de proyectos autofinanciables”. Para el que fuera exsubsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Sedesol, Jorge Lepe García su labor era de "facilitadores, promotores y gestores”. En otras palabras, dejarle la puerta abierta a las vivienderas.

Fue un proceso de desmantelamiento de instituciones de desarrollo urbano, se incrementó el modelo de vivienda en serie incrementando los subsidios a través de empresas constructoras creando ciudades-dormitorio y construidas con materiales de pésima calidad. El resultado: 5 millones de viviendas abandonadas. Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, en 2016, se publicó en el DOF una nueva Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano.

En México tenemos muchas leyes, pero eso no significa que vivamos realmente en un Estado de Derecho. Las leyes deben ser pocas y buenas y entendibles. Frente a la aparición de colonias y micro ciudades dormitorio, surgían y brotaban por doquier zonas residenciales. Zonas de miseria y opulencia en un mismo espacio territorial.

El contexto poblano de la marginación y la pobreza

De acuerdo a datos oficiales, Puebla el segundo estado del país en donde hay más municipios con áreas urbanas que se caracterizan por un “muy alto” grado de marginación.

En Puebla se tienen 32 municipios con áreas urbanas con muy alta marginación. Áreas Geoestadísticas Básicas (AGEB). Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

La ciudad de Puebla es una ciudad pobre y concesionada: está concesionado el transporte, la recolección de basura, el agua o el alumbrado público, al que ahora prende el gobierno de Eduardo Rivera Pérez que paguemos los ciudadanos.

La población del municipio de Puebla es de 1,692,181 habitantes, su población representa el 25.70% de la población total del Estado.
El municipio de Puebla es el cuarto con población en situación de pobreza, con 642 mil 168 habitantes; la mayor carencia social es el acceso a la seguridad social, que afecta al 68.9% de poblanos.

Durante los gobiernos de Antonio Gali, Luis Banck y Claudia Rivera, esto es, entre el 2015 y el 2020 el porcentaje de niñas, niños y adolescentes en pobreza pasó de 48.6 por ciento a 51.2, estimaciones de pobreza por grupos poblacionales a nivel municipal.

Puebla capital tuvo el mayor retroceso en los últimos cinco años en pobreza extrema al pasar de 64 mil 586 personas en 2015 a 89 mil 076 en 2020, una cantidad similar a la de 2010 cuando se registraban 88 mil 629.

El Coneval estimó que un total de 331 mil poblanos, 20% personas que habitamos en la ciudad de Puebla, padece carencia por acceso a alimentación.

De las 680 mil 945 personas que viven en situación de pobreza en el municipio, carecen también de los ingresos suficientes para adquirir la canasta básica, y no tienen acceso a una alimentación sana.

Puebla capital ocupa el octavo lugar con pobreza extrema (Coneval 2020).

Casta dorada rica con población pobre: los contrastes

El salario mínimo en Puebla pasó de $141.70 a $172.87 pesos diarios. El salario mensual quedó en $5,255.00.

Lo anterior contrasta con los sueldos, tanto del actual presidente municipal, de las y los regidores y en particular del llamado gerente municipal que nos da una idea de cómo se piensa gobernar la ciudad. Veamos:

El presidente municipal, Eduardo Rivera Pérez, en abril pasado, aumentó su salario un 20 por ciento, pasó de ganar 99 mil 988 pesos a 119 mil 733 pesos. Su salario bruto mensual es de $171 mil 780 pesos. El salario del presidente es un poco más de 20 veces que el salario de un trabajador.

El sueldo de las y los regidores del Ayuntamiento de Puebla esta entre 64 mil 300 y 74 mil pesos. El salario de las y los regidores es entre 13 a 15 veces más que el salario mínimo

Salario del gerente municipal, Adán Domínguez Sánchez: $90 mil pesos mensuales.

Otros datos

- Hasta diciembre de 2021 se tenía un registro de 335 mujeres desaparecidas en Puebla capital (Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia).

Déficit de áreas verdes en Puebla capital

Recomendación de la Organización Mundial de la Salud: en la ciudad debe haber entre 10 a 15 metros cuadrados de área verde urbana por habitante.

En la ciudad de Puebla se tienen entre 1.5 a 2.00 metros cuadrados por habitantes.

Para finalizar, un poco de historia de la Carta:

Como se menciona líneas arriba, la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad fue un proceso que se generó desde el marco del Tercer Foro Social Mundial realizado en Porto Alegre, Brasil, en 2003. La Carta se planteó como un nuevo derecho humano de carácter colectivo e igualmente como un instrumento dirigido para contribuir a las luchas urbanas y a la gestión democrática de las ciudades.

En las presentes y futuras luchas urbano-populares, considero que es indispensable conocer la Carta Mundial del Derecho a la Ciudad como fruto y producto de múltiples luchas urbanas y sobre todo conocer sus principios y derechos entre los que se encuentran:

El ejercicio pleno de la ciudadanía y su participación en la gestión democrática de la ciudad, recuperar la función social de la ciudad y de la propiedad urbana, impulsar y fomentar los principios de Igualdad, no-discriminación,  protección especial de grupos y personas en situación de vulnerabilidad, impulso de la economía solidaria y políticas impositivas progresivas, participación política, derecho a la seguridad pública y a la convivencia pacífica, solidaria y multicultural, derecho al agua, al acceso y suministro de servicios públicos domiciliarios y urbanos; derecho al transporte público y la movilidad urbana, derecho a la vivienda, derecho a un medio ambiente sano y sostenible, derecho al trabajo.

Y recordar que el Derecho a la Ciudad es el derecho de todos los habitantes a habitar, utilizar, ocupar, producir, transformar, gobernar y disfrutar ciudades, pueblos y asentamientos urbanos justos, inclusivos, seguros, sostenibles y democráticos, definidos como bienes comunes para una vida digna. ONU-Hábitat

Arrieros somos…

27 de octubre de 2022: fue asesinado el compañero Filogonio Martínez Merino, ex comisariado ejidal de Paso de la Reyna y defensor del Río Verde Opositor al proyecto hidroeléctrico Paso de la Reina y el de Río Verde.

Otro defensor socioambiental asesinado.

28 de octubre de 2022: Asesinan a Jesús Manuel García, defensor de la tierra en la región del Istmo de Oaxaca

Niños tarahumaras mueren por hambre.
Mueren por desnutrición 8 niños en la Tarahumara: 15 hospitalizados.

La sensibilidad de la gobernadora panista María Eugenia Campos:  

“El problema se atenderá el próximo año” (La Jornada, Jesús Estrada, 2022-10-29).

Vistas: 514

Loadind...