Lunes, 18 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Cambios en educación: lo que se tenía que haber hecho

El Plan de Estudios del gobierno morenista presenta innovaciones que podrían impactar la educación

Laura Angélica Bárcenas Pozos

Doctora en Educación, Maestra en Educación Superior y Profesora de Educación Media Básica en Matemáticas. Profesora de todos los niveles educativos. En la Ibero-Puebla coordina Orientación Educativa, Formación docente y es académica de tiempo completo

Miércoles, Agosto 24, 2022

El Plan de Estudios del gobierno morenista ha tardado mucho en salir; sin embargo, está siendo realmente innovador, particularmente porque está modificando prácticas que se venían realizando desde que la SEP nació. Y describiré algunas de estas innovaciones que parece que impactarán en cambios sustanciales en la educación en nuestro país.

La primera modificación es la forma cómo se echa a andar esta propuesta curricular. A diferencia de cómo se ha hecho tradicionalmente, se hará una prueba piloto en 30 escuelas de cada entidad federativa con la intención de realizar ajustes antes de ponerlo en marcha en todo el sistema educativo y no fracasar con dicha implementación. Al mismo tiempo, la segunda innovación se pondrá en marcha, pues se irán formando los docentes al menos los del grupo piloto, y no harán los clásicos cursos en cascada que informan, pero no forman. Los docentes y sus directivos tendrán que informar, -me imagino porque no lo sé bien-, mediante formatos, cómo va el proceso de puesta en marcha de la propuesta curricular y las autoridades pueden considerar qué modificaciones o qué deben tomar en cuenta para la puesta en marcha global.

Más artículos del autor

Otro aspecto que ha levantado muchas ámpulas y dudas es cómo se ha solicitado que se evalúe a los estudiantes, pues tradicionalmente la evaluación de los aprendizajes ha sido a través de un examen y casi no conocemos otra forma de realizar la evaluación o no la tenemos consciente. La propuesta es, en resumidas cuentas, que se haga una evaluación por productos, es decir los profesores diseñan una evaluación en donde los estudiantes tienen que hacer algo, que de evidencia de lo que han aprendido porque ahí están aplicando sus aprendizajes. Esto implica que el docente deba evaluar un objeto que debe guardar ciertas características, pero, sobre todo, debe mostrar lo que el estudiante ha aprendido.

Una situación que cambia sustancialmente este tipo de evaluación es que los estudiantes entregarán diferentes productos, a diferencia del examen en donde todos los alumnos llegan a la misma respuesta. En un producto pueden presentarse diferentes tipos de productos sobre una misma instrucción y por eso los docentes deben establecer en una herramienta de evaluación qué es lo que se observará en los productos de aprendizaje como característica sustancial para asegurar que los aprendizajes hayan sido logrados. Las rúbricas y las listas de cotejo son dos buenas herramientas para evaluar productos. Y al igual que en un examen evaluaremos varias cosas de lo visto en el aprendizaje, pero dejaremos de lado otras varias, porque no es posible evaluarlo todo, en un solo momento.

Una recomendación, también para incluirla en el proceso de evaluación es que se ajuste el tiempo para que los alumnos puedan explicar sus productos e incluso tengan elementos para comentar los productos de sus compañeros. Esto dará a los docentes otros elementos para la evaluación, pues también mostrará qué tanto han aprendido los estudiantes sobre eso que realizaron en sus productos de aprendizaje. También lo pueden hacer de forma colaborativa, aprovechando las herramientas digitales o a la vieja usanza, de forma presencial en casa de alguien, para lograr el producto solicitado.

O bien, solicitando previamente el material para realizar los productos. Los alumnos los pueden construir en el espacio áulico como momento de evaluación; así los docentes van viendo cómo se da esa construcción. Recomiendo que, para productos muy complejos, los estudiantes puedan presentar avances en el aula, con el propósito de recibir retroalimentación, entre una evaluación y otra. Justamente la retroalimentación es uno de los elementos de los que no he escuchado en la propuesta curricular, pero que es sustancial en este tipo de evaluación, pues permite a los estudiantes reconocer qué no han hecho bien, porque el aprendizaje todavía no es sólido y qué está pendiente para seguirse afianzando. Es probable que el estudiante no se haya dado cuenta que eso todavía no lo hace bien y la retroalimentación le servirá para afianzar este conocimiento.

Y ahí, sin que esté declarado, está el cambio más importante que presenta la nueva propuesta de planes de estudio 2022; no todo tiene que aprenderse a la primera y bien. Aprender es un proceso complejo en donde construimos nuevos aprendizajes y los aplicamos en la escuela y en nuestra vida cotidiana, pero nos vamos a equivocar incontables veces antes de hacerlo bien, por eso se requiere de práctica, retroalimentación, práctica, retroalimentación y más práctica. Eso hará que nuestros aprendizajes se vayan haciendo sólidos y consistentes. Todo esto implicará un cambio de mentalidad y de proceder en la mayoría de los docentes, lo que requiere tiempo.

Así que aplaudo estos nuevos planes de estudio y a sus creadores, esperando que los tiempos políticos den tiempo a los tiempos educativos o que el próximo sexenio decida mantener esta propuesta curricular para darle solidez, no solo por ser innovador, sino por ser consistente.

La autora es académica de la Universidad Iberoamericana Puebla.

 

Vistas: 763
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs