El pasado fin de semana, se llevó a cabo en nuestro país un proceso sin precedente, que sin duda marcará el rumbo de la democracia participativa en la nación. Las y los mexicanos tuvimos la oportunidad de elegir si queríamos que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, continuara en sus funciones o se le revocara el mandato por la pérdida de confianza.
De acuerdo con los resultados preliminares de la consulta, proporcionados por el órgano electoral del país, unos 17 millones de mexicanos participaron en este ejercicio, de los cuales más del 91 por ciento votaron para que el primer mandatario continúe en el cargo y agote su periodo hasta 2024.
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Estos resultados, más allá de ser una simple cifra o detallar un resultado en concreto, como lo es refrendar el gobierno del propio presidente, enmarcan el triunfo de la democracia participativa en México, es decir de los mecanismos que tenemos las y los ciudadanos para incidir y decidir de manera activa en el rumbo que debe guiar a la nación.
En nuestro país, este instrumento fue aprobado apenas el año pasado por el Congreso, a través de la llamada ‘Ley Federal de Revocación de Mandato’, el cual acorde a lo estipulado en el artículo 5 es un instrumento de participación solicitado por la ciudadanía para determinar la conclusión anticipada en el desempeño del cargo de la persona titular de la Presidencia de la República, a partir de la pérdida de la confianza.
Para las y los mexicanos, la posibilidad de revocar el mandato al presidente se convierte en un derecho político que empodera al propio ciudadano a elegir sobre la continuidad de la máxima autoridad.
Aunado a ello es importante reconocer que esto también nos habla de un compromiso cumplido por el presidente López Obrador, ya que fue una de las banderas de su campaña y si bien es la primera vez que se emprende este ejercicio en México, el mismo ya existe en otros países, ya sea de manera directa o indirecta.
De acuerdo a Consultores Integralia, la revocación de mandato actualmente se lleva a cabo en 23 países de América, Europa, Asia, Oceanía y África. Por ejemplo, en América se realiza en Argentina, Bolivia, Canadá (Columbia Británica), Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Perú, Venezuela y ahora en México.
Mientras, en Europa se lleva a cabo en Alemania, Letonia, Liechtenstein, Reino Unido, Suiza y Ucrania; en Asia se realiza en Filipinas, India, Japón y Taiwán; en Oceanía, en Nueva Zelanda y Palau, y en África, en Etiopía y Nigeria.
Es por ello que las cifras que vemos en esta consulta, más allá de refrendar la legitimidad y abonar al capital político del actual gobierno, nos hablan de que son los ciudadanos los que están conscientes de que los cambios de México sólo serán posibles gracias a la participación activa y decidida de su propia gente.
Ha quedado en el pasado el hecho de que las autoridades eran irrevocables y de que, a pesar del descontento que pudiera tener el ciudadano, sólo le quedaba la resignación mientras estuviera vigente el sexenio.
Hoy por hoy, México ya no sólo es una democracia en papel, las y los ciudadanos pueden alzar su voz y hacer valer su opinión para dar continuidad o rechazar la forma de gobierno, empezando por la del Presidente de la República, quien se ha colocado en primera línea para estar expuesto al escudriño del electorado.
Esto sin duda delinea la pauta para que el país logre los cambios estructurales que necesita, iniciando por entregarle verdaderamente el poder a la gente. Desde luego, esto también impulsa la propia rendición de cuentas que permite delimitar el poder público.
Es por ello que es necesario que todas y todos, quienes se desempeñan en el sector público, guíen su labor bajo la perspectiva de que, si bien el pueblo elige, también es el pueblo el que quita, por lo que deben orientar su trabajo a servirle con honestidad, respeto y eficacia.
Afortunadamente México ya es diferente, se ha abierto el avance histórico y civilizatorio de un gobierno guiado por la gente y sus verdaderas necesidades, así como del afianzamiento de la transformación que el país necesita y demanda urgentemente.