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OPINIÓN

Segunda Guerra Fría

Ante los acontecimientos en Ucrania, pesan más los intereses que la humanidad

Rodrigo Rosales Escalona

Periodista y analista político en medios locales y nacional, filósofo, docente en nivel superior, activista social, comprometido con la justicia.

Sábado, Marzo 5, 2022

Los momentos cruciales en el que se encuentra el conflicto entre Ucrania y Rusia, donde la guerra ya cobra vidas y miles de heridos, obedecen a la disputa económica y política militar de Estados Unidos y Rusia por una nueva repartición territorial europea, en el entendido de que Ucrania es parte clave hegemónica entre las dos naciones de peso e influencia mundial, sin menospreciar a China.

Recordemos que la Guerra Fría inicia en 1945, posterior a la Segunda Guerra Mundial, entre los bloques capitalista y socialista, siendo Alemania que es dividida entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética con su Pacto de Varsovia, hasta 1991, con la desintegración de la URSS, es decir, duró 46 años.

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Esta división mantuvo al mundo enfrentado en los aspectos político, económico, social, cultural, militar, informativo y científico, incluyendo el deportivo. Situación que, si ninguno de los dos poderes se enfrentó directamente, sí lo hicieron en otras latitudes del mundo, porque y sobre todo Estados Unidos ejerció su política expansionista, ya sea invadiendo militarmente o provocando golpes de Estado, con el fin de sentar sus intereses económicos, políticos y militares, derivando en sometimiento de naciones y pueblos, así como masacres y represión a disidentes y sociedad. La historia es visible en Chile, Argentina, en sí, Latinoamérica.

En Ucrania se repite el mismo escenario de sostener su expansionismo bajo la batuta de Biden, quien representa los intereses del capitalismo y militarismo norteamericano, usando a Ucrania como su plataforma para enfrentar a Rusia.

Ocho años de conflictos sociales y un proceso revolucionario desde la anexión de Crimea en 2014, también en la región de Donbás, que quedó en puntos continuos en un conflicto permanente entre Ucrania contra separatistas de las repúblicas independientes de Donestk y Lugansk, sin olvidar Kiev.

Mientras Biden juega con el presidente Vladimir Zelenski como Caballo de Troya contra Putin, quien a su vez le ha impuesto una serie de sanciones y cerco económico, financiero y mediático, todo por la disputa del gas y de que Putin se niega a que Ucrania pertenezca a la OTAN, tal como Biden lo desea.

Esos 46 años de la Guerra Fría nuevamente se reinicia, la diferencia es que hoy es bélica, en cuanto a que Biden ejerce su presencia e intereses al tener control sobre países europeos, además de las naciones que pertenecían al Pacto de Varsovia, que también están en la OTAN y la Unión Europea.

En conjunto determinaron acorralar a Rusia en lo más esencial, lo económico y financiero, esperando a que Putin seda y lo debiliten en esos rubros. Cabe mencionar que los efectos directos son a la población rusa; sin embargo, no está sola en la crisis, porque el costo del petróleo y gas ya causa estragos en los países europeos y el resto del mundo. También Estados Unidos y sus aliados, las horas las tienen contadas, porque minerales y tierras raras que produce Rusia en demasía, como plata, uranio, carbón, además de gas y petróleo, que tienen un impacto en el factor económico y productivo de los aliados son urgentes.

Las sanciones y cerco, los arrastra de inmediato, considerando que, en electricidad, España, Francia, Alemania, por citar, ya se vieron obligados a incrementar su precio a la población; aunque España, ya tiene un año de esta situación porque empresas Iberdrola y Repsol, quienes tiene el control total de generar electricidad. Todo pretexto es bueno para perjudicar a su población.

Se olvida que la Segunda Guerra Mundial, por cada soldado alemán muerto, 11 eran soviéticos. Si los aliados invaden Normandía el 6 de junio de 1944, fue gracias a que el 60 por ciento del ejército alemán y sus aliados Rumanía, Hungría, Italia y España, combatían en el frente oriental. El simple hecho de que Leningrado, Moscú y Stalingrado concentraron a 4 millones de nazis, quienes fueron derrotados palmo a palmo hasta Berlín, es imposible de ignorar.

La manipulación de la información que promueve Biden y aliados es de odio. Todos al unísono culpan a Putin de invasor, de cometer crímenes de guerra. También, de usar armas de extermino, un largo etcétera, generando falsas noticias mediante sus medios de comunicación orgánicos. Empero, jamás dan cuenta que durante ocho años los ataques bélicos que padecen las repúblicas del Donbás son diarias, que han ocasionado muertos civiles, destruido hospitales, escuelas, infraestructura y viviendas. Hoy acusan que Rusia es cobarde y cruel.

Que yo recuerde, ninguno de sus hoy aliados protestó, evidenció o acusó a Estados Unidos de hacer lo mismo contra naciones y pueblos a la fecha, como es caso de Cuba, quien soporta sesenta años de cerco económico y político. Cuba padece derivado de este cerco, sin embargo, desarrolla su ciencia y tecnología, donde el analfabetismo no existe, con limitaciones, pero no hay desnutrición. Podríamos mencionar cómo enfrenta al poder norteamericano mediante sus políticas de desarrollo social, muy a pesar del cerco y de la agitación sucia que enfrenta, y con honor y gloria se sostiene. Por cierto, desarrolló su propia vacuna contra Covid. Esta nación que ha apoyado a países y pueblos en desastres, lo que el imperialismo norteamericano refleja de forma contraria con un costo beneficio personal. Estados Unidos tiene el 43 por ciento de pobreza extrema, 3 millones 970 ciudadanos sobreviven en las calles sin hogar, el analfabetismo alcanza el 21 por ciento, por citar unos ejemplos, además de discriminación racial contra afroamericanos, latinoamericanos y más, contra los que han sido asesinados cobardemente.

Actualmente el pueblo yemení enfrenta brutal represión, masacre y hambre, donde los intereses norteamericanos están presentes, y nadie de sus aliados dice algo, como tampoco se atreven a denunciar a su patrón.

Entre tanto, los lamentos del presidente Zelenski claman por mayor ayuda, al grado de que en cada de esos países europeos le aportan armas, además de milicias neonazis para incorporarse al combate contra el ejército ruso, la razón, como Ucrania no pertenece a la OTAN, lo cual impide que tengan presencia con ejércitos europeos, las milicias neonazis cubren el espacio, ejecutando la mayor mortandad contra civiles en Donestk y Lugansk. Nadie dice nada, todo está oculto a los ojos del mundo.

Odio y cerco informativo

El cerco mediático que impone Biden y aliados es el odio en el contexto de las relaciones interpersonales, y explora la relación entre propaganda y odio, analizando asimismo el papel que este desempeña en la instigación del terrorismo, las masacres y los genocidios.

Todos conocemos el holocausto de millones de civiles asesinados por el nazismo de Hitler, sobre todo en campo de Auschwitz, que es un ejemplo de todos los campos de extermino, además de concentración en casi toda Europa, incluyendo la Unión Soviética. Pues bien, lo sabemos y conocemos gracias a la memoria histórica, mediante documentos, filmes y testimonios, sobre todo, restos humanos, que en silencio mortal, denuncian la atrocidad. Estados Unidos ha cometido similares crímenes en donde ha estado o invadido. Casos como Vietnam, Congo, Angola, Irak, dan muestra de ello.

Gracias a algunos medios de comunicación dan cuenta de ello es como conocemos lo que ocurrió en Vietnam; lamentablemente el poder norteamericano aprendió la lección, lo que provocó manifestaciones de protesta de sus ciudadanos contra el genocidio en Vietnam. En Irak, Afganistán y Libia, tendieron un cerco a los medios de comunicación que les permitieron publicar desde corrales para que no llegaran a los hechos, con contados periodistas que lograron destapar la cloaca gringa.

Hoy perfeccionaron el sistema, sembrando odio contra el “perverso Putin”, acusado de genocida y más, de estar en contra de “las libertades y democracia”, etcétera. Putin el malo, el vil, el perverso.

El coro en la UE como también la ONU, únicamente la voz capitalista se escucha, dejan solo al representante ruso. El cerco diplomático es de una sola voz, haciendo a un lado los hechos que infieren en el conflicto. Los intereses económicos pesan más que la lógica y razón.

En cuanto al cerco mediático contra Rusia, obedece a que su verdad absoluta no debe ser cuestionada por la rusa. Para ello, Biden diseñó la estrategia de la “guerra informática y cibernética”, al emitir falsas como manipuladas informaciones, que no noticias, así como prohibir que medios rusos como RT y Sputnik tengan acceso a Internet y otras lindezas del ciberespacio.

Lamentablemente para el club capitalista nada queda fuera de la realidad, porque muchas mentiras son emitidas en medios y redes sociales como Twitter, Facebook, en televisión, periódicos impresos y radio, como en Youtube. El cerco informativo calculan que sea letal, al impedir que Rusia emita su información, en cuanto a que de los dichos al hecho, dista un largo trecho, porque mucha información manipulada, al poco tiempo o instantes se descubre que es falsa.

Al grado de que Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha propuesto nuevas medidas comunitarias contra el gobierno ruso, todas sobre economía, finanzas, transporte, etcétera, aplaudiendo la exclusión de varios bancos rusos del sistema SWIFT junto con su patrón, Estados Unidos

Para fortalecer su dominio, otra de las propuestas de Von der Leyen habla de vetar las emisiones de Russia Today y Sputnik en territorio comunitario. Ambos medios de comunicación, una cadena televisiva el primero y una agencia de noticias el segundo, porque argumenta que son parte de la maquinaria propagandística del gobierno ruso.  Así de simple.

No puedo marginar un hecho lamentable de parte de cómo la crueldad carece de límites. Siendo el hijo de un militante del Partido Comunista de Ucrania en Odessa, con el dolor de Pavel Papura, por lo siguiente: Se llamaba Vadim Papura, joven que tenía 17 años, militante del Partido Comunista de Ucrania, quien fue quemado vivo por los neonazis ucranianos en la ciudad de Odessa. Ese día 2 de mayo de 2014, los nazis prendieron fuego a la Casa de los Sindicatos con los jóvenes militantes comunistas y antifascistas dentro. En total, murieron 48 camaradas, y los medios de comunicación de Occidente callaron. Hoy, esos mismos medios proimperialistas publican que sus asesinos son los “defensores de la libertad y la democracia en Ucrania” y que Putin es un “dictador”, sátrapa, terrorista y asesino.

En esta fotografía aparece Vadin, cuando vivía, único testigo.

Al parecer, entre Rusia y Ucrania, negocian para delimitar condiciones para ir solucionando el conflicto. El problema es Biden. Por lo que daremos continuidad, incluyendo un ejemplo en México sobre cómo dos personajes políticos, declaran sobre el valor de emitir mentiras.

Publicaciones y referencias recomendadas

Psicología de la Comunicación, Mucchiekli, Alex. Editorial Paidós, Barcelona, 1998
El arte de la mentira política, Swift, Jonathan. Editorial Sequitar, Argentina, 2004
Comunicación y poder. Castells, Manuel. Alianza Editorial. Madrid, 2010
Comunicación y terrorismo. Ubaldo Cuesta y María José Canel. Editorial Tecnos, Madrid, 2012
Terrorismo mediático. Fazio, Carlos. Editorial Debate. México, 2013
La naturaleza del odio. Robert J. Sternberg. Editorial Paidós, Barcelona, 2013
El odio, Carlos Castilla. Editorial Tusquest, Argentina, 2017
Introducción al psicoanálisis. Sigmund Freud. Alianza Editorial. Madrid, 1999
 

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

 

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