El lunes 20 de diciembre en Palacio Nacional, a modo de balance en materia de seguridad, el secretario de la Defensa Nacional nos presumió que durante los tres primeros años del presidente López Obrador los aseguramientos de fentanilo se incrementaron 525%, metanfetaminas 128%, cocaína 77% y heroína 26% respecto a los tres últimos años del sexenio de Peña Nieto, es decir está administración es mejor que la anterior, aunque el fentanilo haya aparecido en la escena hasta 2019.
Esta metodología de análisis comparativo, conocida como “análisis espejo”, es una de las más robustas para comparar el desempeño de gobiernos en períodos idénticos y es más precisa cuando los indicadores son exactamente los mismos, como sucede en esta ocasión.
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Sin embargo, lo que no se nos dijo fue que los homicidios dolosos se incrementaron 22.8% al pasar de 83 mil 752 registrados en el periodo diciembre 2015-noviembre 2018 a 102 mil 830 contabilizados en el lapso diciembre 2018-noviembre 2021, según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Cabe aclarar que en las cifras que presentó la titular de Seguridad y Protección Ciudadana, la suma para el último periodo fue de apenas 100 mil 195.
A cambio de ello se nos informó que este delito disminuyó 3.8%, pero como resultado de comparar el periodo enero-diciembre de 2021 respecto del mismo lapso de 2020, que nada tiene que ver con el análisis espejo de los tres años de la actual gestión con el periodo inmediato anterior, pero en el Gobierno Federal saben que si lo hacían de esa forma los números no les favorecerían y chocarían con su discurso triunfalista de que la violencia ha disminuido.
Otro delito que tuvo un saldo negativo es el feminicidio, que aumentó 35% en el mismo periodo. Para ocultarlo nos dijeron que disminuyó 19.3%, pero como resultado de comparar las cifras de noviembre de 2021 respecto del mismo mes de 2020, lo cual es a todas luces tramposo, aunque sea verdadero; como dijeran en la sección Quién es quién en las mentiras de los miércoles: "no es falso pero exageran".
En materia de extorsión, el incremento fue de 36.7%, sin embargo, para que la diferencia no fuera tan marcada se nos informó que el aumento fue de 11.2%, pero como resultado de comparar los periodos enero-noviembre de 2021 respecto de enero-noviembre de 2020
En cuanto a los delitos totales estos aumentaron 4.7%, al pasar de 5 millones 669 mil 557 a 5 millones, 937 mil, 559 en los citados períodos, es decir más delitos con López Obrador que con Peña Nieto.
En números redondos, durante los tres primeros años de la actual administración se denunciaron 267 mil 2 delitos más que en los últimos tres años del sexenio pasado. No obstante, durante 2020 y gracias al confinamiento por Covid-19 se registraron 267 mil delitos menos a nivel nacional, de lo contrario el incremento hubiera sido mayor al 4.7%.
Lo anterior contrasta con el incremento en el número de integrantes de la Guardia Nacional, que a mediados de 2020 superaba los 100 mil, es decir 5 veces más que la Policía Federal que al momento de su desaparición contaba con 20 mil elementos operativos según el propio Gobierno Federal, es decir ni 100 mil guardias nacionales pudieron evitar que se cometieran 267 mil delitos más.
De igual manera choca con el discurso de que el Gabinete de Seguridad Federal se reúne "todos los días" y se coordina con estados y municipios para ajustar la estrategia de acuerdo a la incidencia delictiva, algo que no se hacía antes, pero que paradójicamente tenía mejores resultados en términos cuantitativos.
Quedan poco menos de tres años para que el Gobierno de la República y todo lo que significa la 4T y sus programas sociales nos demuestren en los hechos que están a la "altura de las circunstancias" y cumplirán con su promesa de campaña de reducir los homicidios dolosos en más del 50% y entregarán un México en paz, porque hasta ahora las víctimas de este delito han subido 22.8%. De lo contrario todo habrá sido un "espejismo", en el buen sentido de la palabra.
Y aprovechando la metodología del análisis espejo, vale la pena hacer el mismo ejercicio para Puebla; es decir comparar los primeros 28 meses de la actual administración (agosto 2019-noviembre 2021) con los 28 meses que la precedieron (abril 2017-julio 2019), en el cual el saldo es muy diferente a lo que se nos dijo en el Tercer Informe de Gobierno, es decir el secuestro disminuyó 45% y no 75%, los homicidios dolosos descendieron 18% y no 30% y los robos bajaron 15% y no 23%.
Pero lo más relevante fue que los delitos totales aumentaron 7.2% en el mismo periodo, equivalente a 10 mil 843 ilícitos más, al pasar de 150 mil 157 a 161 mil delitos. Es decir que ni las mil patrullas fueron suficientes para evitar que los delitos aumentaran, particularmente el feminicidio, robo de autopartes, robo a transeúnte, violencia familiar, narcomenudeo, trata de personas, violación equiparada, abuso sexual, acoso sexual, hostigamiento sexual, lesiones dolosas, fraude, abuso de confianza, daño a la propiedad, despojo y amenazas, por citar algunos; es cuestión de revisar a detalle las cifras de la propia Fiscalía General del Estado y del Sistema Nacional de Seguridad Pública.