Comienza el mes patrio, y con él la temporada en que “ser mexicano”, cobra un valioso significado. El sentimiento nacionalista que da identidad a nuestro arraigo cultural en estas fechas se enaltece, se perciben en las calles banderas, colores patrios; los famosos chiles en nogada ya se dejan ver en los menús de los restaurantes, zócalos preparándose para dar el famoso grito de ¡VIVA MÉXICO! que nos da identidad como mexicanos.
El presidente Andrés Manuel López Obrador ya anunció que la celebración de este año será memorable. En 2020, a seis meses de iniciada la pandemia, veíamos al presidente dando el grito en Palacio Nacional con el zócalo vacío, por ello, el gobierno federal presentó un plan para las fiestas de 2021 ya que se conmemoran los 700 años de la fundación de México-Tenochtitlan, 500 años de la memoria histórica de Tenochtitlan y 200 años de la consumación de la Independencia de México.
Más artículos del autor
En Puebla este año se romperá la tradición de dar el grito de forma conjunta entre el gobernador y el presidente municipal de la capital, pues este mes habrá doble celebración: una en Casa Aguayo donde el gobernador Miguel Barbosa hará lo propio y otra en el zócalo capitalino con la alcaldesa saliente Claudia Rivera Vivanco. En fin, que por celebraciones los mexicanos no paramos.
Sin embargo, el grito de VIVA MÉXICO en tiempos de pandemia, cuando estamos viviendo la tercera ola de contagios, y siendo reciente el necesario regreso a clases presenciales de muchos niños y jóvenes; debe ser un grito que debemos dar más conscientes que nunca, un festejo en el que más allá de la frase que ya se escucha trillada “con todas las medidas necesarias”, debe estar impregnado de un gran sentido de corresponsabilidad, de humanidad, de sana distancia, de medidas adecuadas que como ciudadanos debemos auto imponernos por nuestro bien y el de todos.
La celebración del grito de independencia nos recuerda como hemos llegado hasta aquí, lo que somos como nación, más allá del discurso que nos polariza o ideologías políticas que se quedan en el discurso; somos un pueblo que unido crea una gran nación, somos personas que ante la adversidad respondemos de forma solidaria, México es amable, alegre, lleno de colores y riquezas naturales.
Vamos a gritar: ¡que viva México! dándole un nuevo significado, pensando que vamos a superar estos tiempos difíciles de pandemia, vamos a resignificar este grito para que sepamos que mantenernos vivos ha sido una labor de todos y todas, y lo seguirá siendo, pero en unidad y con responsabilidad; vamos a dar el grito de forma responsable por todos los que hasta hoy han perdido la vida a consecuencia del COVID-19 para que viva nuestro país y su economía, para que se fomente la cultura y las artes, que se mejoren los sistemas de salud pública para que México esté más vivo que nunca, para que se invierta en educación e investigación, para que haya seguridad y vivamos siendo ciudadanos cívicos, comprometidos y con valores; para que al escuchar el grito se exalte nuestra dignidad humana, nuestra unidad y sentido de pertenencia.