Termina la LXIV legislatura federal

Martes, Agosto 31, 2021 - 06:16

Una legislatura que impulsó reformas constitucionales y enfrentó la emergencia sanitaria por Covid

Soy Fernando Manzanilla Prieto, desde hace 20 años la vida me ha dado el privilegio de servir a las familias poblanas. Mi mayor anhelo es que a mí Estado le vaya bien. 

Con la conclusión de los trabajos del tercer año del Ejercicio 2020-2021, termina la 64 legislatura federal. Sin duda una legislatura histórica que será recordada por varias razones. Primero, porque fue la primera de la Cuarta Transformación. Segundo, porque tuvo la alta responsabilidad de impulsar las reformas constitucionales propuestas por el Presidente de la República. Y tercero, porque enfrentó el reto de la pandemia del Covid y de la consecuente crisis sanitaria y económica que trajo aparejadas.

Para mi fue un gran honor haber sido parte de esta legislatura en mi calidad de diputado federal por el Distrito 12 de Puebla, capital. Como coordinador de la bancada del Partido Encuentro Social y, posteriormente como vicecoordinador, tuve la oportunidad de trabajar con el resto de las fuerzas políticas de la coalición Juntos Haremos Historia, en la construcción de un verdadero cambio de régimen para México. Un cambio que nos permitiera impulsar una profunda transformación del marco institucional que regula el poder económico y político para, de una vez por todas, dejar atrás los abusos y excesos del pasado, y acabar con las viejas prácticas del sistema de privilegios.

Esta nueva visión fue la que guió mi trabajo legislativo durante estos tres años: imaginar y diseñar un nuevo arreglo institucional que nos permitiera aminorar las diferencias económicas y garantizar el mejoramiento permanente del bienestar de la población, para que nadie se quede atrás. Siempre, a partir de una nueva ética pública fincada en los valores y principios democráticos de libertad, igualdad y solidaridad que, como mexicanos, nos identifican y nos unen.

En fin, una profunda transformación de la vida pública de México que diera paso a una nueva era de prosperidad y progreso sustentada en los preceptos básicos que han guiado la alianza política que dio vida a la Cuarta Transformación, que son Estado de Derecho, Justicia e igualdad social y combate frontal a la corrupción.

Hoy que termino esta responsabilidad, estoy más convencido que nunca de que un reto como éste requiere de la suma del conjunto de fuerzas sociales, económicas y políticas. Al igual que en los tres grandes periodos de transformación que ha vivido el país, —la Independencia, la Reforma y la Revolución— hoy tenemos nuevamente la oportunidad de impulsar una profunda transformación del marco institucional que regula el poder económico y político en México. Pero lo más importante es que, a diferencia de otras épocas, hoy estamos en posibilidades de hacerlo de manera pacífica y consensuada.

En mis recorridos por las colonias y en el trabajo cotidiano con la comunidad, siempre pude constatar el deseo de transformar a México a partir de la unidad de propósitos y el espíritu solidario. Porque solo así, sumando el mayor número posible de voluntades y consensos, estaremos realmente en posibilidades de aprovechar el enorme potencial de la cuarta transformación para lograr un verdadero cambio de régimen.

Estoy convencido de que ésta es la mejor manera de construir una nueva institucionalidad democrática que realmente logre reformar al poder, redistribuir ingresos y socializar la riqueza, en beneficio de todos. Privilegiando el acuerdo y el debate civilizado de ideas, promoviendo nuevas formas de participación ciudadana, construyendo día a día, una nueva cultura del servicio público sustentada en los valores éticos de honestidad, transparencia y rendición de cuentas.

Solo así podremos dar permanencia a los esfuerzos para ampliar el acceso a bienes y servicios que impacten positivamente en el bienestar material y espiritual de las y los mexicanos. Y solo entonces, estaremos en condiciones de reparar el tejido social, lograr un bienestar social y económico para todos, y alcanzar la felicidad, en pleno goce de nuestros derechos y libertades.

Reitero mi firme compromiso con el gran movimiento de transformación nacional encabezado por el presidente López Obrador. Quienes estamos convencidos de la necesidad de un verdadero cambio de régimen tenemos la responsabilidad de poner el ejemplo de lo que significa ejercer el poder de manera diferente, buscando el acuerdo y construyendo consensos, en el diseño de un nuevo marco institucional y de valores que nos fortalezcan como democracia.

Agradezco el apoyo de las y los ciudadanos de mi distrito. Fue un honor trabajar hombro con hombro, codo a codo, con ustedes, y llevar la voz de su sentir, a la máxima tribuna de la República. Haber sido su representante fue una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida como servidor público. Muchas gracias.


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