En 2018, Claudia Rivera Vivanco hizo historia en Puebla al convertirse en la primera mujer alcaldesa de la capital de la mano de Morena, PT y PES.
Hoy, a tres años de distancia, con un intento de reelección fallido y a punto de terminar su administración, podemos confirmar que su paso por el ayuntamiento de Puebla no tiene nada de histórico ni memorable.
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De hecho, cuando mencionamos a Claudia estoy casi cien por ciento seguro que no la recordamos por sus obras ni por su lema de ‘Puebla, ciudad incluyente’. Lo primero que se nos viene a la mente es el eterno pleito que trae con el gobernador Miguel Barbosa, por cualquier tema que podría derivar en cualquier solución que ambos prefieren ignorar y con quien fue su leal escudero Gabriel Biestro, personaje a quien disputó la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Puebla este 2021.
Es más, también estoy seguro que lo segundo que se nos viene a la mente al mencionarla es la humillante derrota que sufrió en las pasadas elecciones con el candidato de Va Por Puebla, Eduardo Rivera Pérez.
Pero si hay algo que caracteriza a la flamante edil capitalina es su capacidad de gastar en obras sin justificación alguna. Lo peor de todo es que si alguien la critica dice que la atacan por ser mujer, si no pregúntenle a Barbosa y la denuncia en su contra por violencia política de género.
Dejando a un lado temas como los bolardos y las ciclovías -que para un servidor si tenían por lo menos mínimas justificaciones-, y también dejando fuera de este texto la tala de palmeras en Analco que es más que nada otro punto de conflicto con el gober, hoy les hablaré de un suceso del que pocos medios han hablado: La rehabilitación de la Circunvalación.
El boulevard es una vialidad muy cercana a CU que, aunque no estaba tan deteriorada si necesitaba su manita de gato. Cuando empezaron los trabajos en dicho lugar pensé: “No es tan necesario como en otros lugares, pero no está de más”.
Y es que uno ve otras vialidades como el Boulevard 2 de octubre en la zona de Plaza Dorada, entre otras, que realmente se encuentran en condiciones pésimas y que al parecer, la Comuna decide ignorar y ocupar el dinero donde no es necesario.
La repavimentación de Circunvalación terminó y a pesar que solo Rivera Vivanco y compañía lo aplaudieron, nadie los criticó. El problema vino cuando empezaron a poner semáforos a diestra y siniestra, calle por calle, totalmente innecesarios en una zona no tan transitada porque actualmente no hay clases presenciales en la BUAP.
Es más, ahí les van unas fotos por si no han pasado por la zona. Desempolvé mi cuenta de Twitter solo para postearlas, así que ahí me siguen:
Pregunta... ¿Para que diablos pone @RiveraVivanco_ semáforos en cada esquina de Circunvalación? Hay otras obras en San Manuel que sí beneficiarían a los vecinos. pic.twitter.com/aJlPePxFob — Gilberto "Tibu" Arribalzaga (@TibuGilberto94) August 19, 2021
Como lo explico en el tweet posterior, el dinero que usó el ayuntamiento de Puebla para esos semáforos, los pudo utilizar para mejorar las calles de alrededor, donde se pueden hallar baches y banquetas en muy mal estado donde ya es hasta difícil caminar.
Las calles de la colonia están deterioradas y en lugar de arreglarlas pone semáforos innecesarios... En fin la hipocresía pic.twitter.com/DxtN0H7k9m — Gilberto "Tibu" Arribalzaga (@TibuGilberto94) August 19, 2021
Para rematar, en una rueda de prensa donde participó Claudia Rivera, le preguntaron la regla de tránsito en la que se basó para hacer esa aberración vial, y ella respondió que no la tenía a la mano pero que ahí después la pasaba.
Pero, ¿por qué realizar ese gasto sin alguna justificación creíble? Aquí les van mis teorías:
La primera. Entre más obras realice, sin importar el tamaño o si saldrá barato o caro, menos dinero debe regresar ya sea al estado o a la federación. Es decir, hago una obra sin importar si beneficia o no al pueblo y ya no me preguntan el paradero de ese presupuesto.
La segunda. Realizar obras de pánico sin estudios previos para no pasar a la historia de Puebla como la alcaldesa que solo peleaba con sus copartidarios y no se preocupó por lo demás en la capital.
Sea cual sea la verdadera razón, ya está hecho y sería más tonto tirar más dinero en quitar los semáforos que dejarlos como el perfecto recordatorio que a las prisas se puede gastar el erario sin justificación.
Y mientras vemos qué otras obras inútiles realiza el ayuntamiento en sus últimos días en el Palacio Municipal, nosotros nos leemos el próximo viernes.