Nuevos medicamentos: esperanza contra el Covid

Martes, Julio 27, 2021 - 08:43

En ensayos realizados se logró reducir el riesgo de muerte y necesidad de asistencia respiratoria

Soy Fernando Manzanilla Prieto, desde hace 20 años la vida me ha dado el privilegio de servir a las familias poblanas. Mi mayor anhelo es que a mí Estado le vaya bien. 

De acuerdo con un reporte de la BBC, desde que inició la pandemia se han realizado alrededor de 3 mil ensayos clínicos de tratamientos experimentales alternativos a las vacunas. La Plataforma Internacional de Registro de Ensayos Clínicos -que es la instancia encargada de recopilar esta información- da cuenta de los avances de cada uno de los medicamentos y tratamientos probados en seres humanos que participan de manera voluntaria (https://bbc.in/2Weu4i8)

Entre los experimentos realizados destacan, por ejemplo, el suero desarrollado por el Instituto Butantan, de Sao Paulo, Brasil, rico en anticuerpos contra el Covid, cuyo objetivo es frenar el agravamiento de los pacientes. Aunque aún se encuentra en las primeras fases de estudio y experimentación, el tratamiento ha sido calificado como muy prometedor. Otro ejemplo es el desarrollo de un antiviral desarrollado por Pfizer que ha comenzado a realizar experimentos en humanos. El fármaco, diseñado para utilizarse ante los primeros síntomas, ha mostrado su eficacia al inhibir una enzima esencial para que el virus se multiplique. Otro ejemplo más, que ya se encuentra en fase 3 de experimentación es un coctel desarrollado por Roche a partir de anticuerpos de personas recuperadas de la enfermedad. Según la empresa, la combinación reduce el riesgo de hospitalización y muerte en un 70 por ciento.

Todos estos son ejemplos sobresalientes del gran esfuerzo desarrollado por la ciencia a nivel global para no apostarle todo a las vacunas que, si bien es cierto, han mostrado su eficacia contra la enfermedad, también han generado cierta preocupación por sus efectos secundarios y por su posible impacto en el desarrollo de nuevas variantes del virus.

Por eso es muy importante la noticia dada a conocer hace unos días por la Organización Mundial de la Salud respecto a los avances en el desarrollo de dos nuevos medicamentos que, combinados, demostraron ser muy efectivos contra el Covid. Según el estudio, publicado en el Journal of the American Medical Association -que fue coordinado por la OMS y varias universidades del Reino Unido- la combinación de estos dos fármacos reduce la tasa de hospitalización y muerte por Covid en comparación con las terapias estándar.

En los ensayos realizados, que contaron con la participación de cerca de 11 mil personas, se logró reducir el riesgo de muerte, así como la necesidad de asistencia respiratoria en pacientes hospitalizados con síntomas severos. De acuerdo con Janet Díaz, jefa de gestión clínica de Emergencias Sanitarias de la OMS, estos primeros resultados son una muy buena noticia “dada la magnitud de la desigualdad [en la distribución] mundial de las vacunas”. Y es que, efectivamente, hasta ahora, la vacuna ha sido la única respuesta eficaz contra la pandemia. El problema es que, de acuerdo con diversos estudios (https://bbc.in/3bV87ZJ), la forma en que se distribuyen las vacunas “supone un grave problema de salud pública a nivel mundial” debido a que los países más ricos han acaparado la producción de la mayor parte de las vacunas que se producirán este año, en tanto que los países pobres no tendrán dosis suficientes para atender por lo menos a sus poblaciones más vulnerables. Todo indica que el 90% de los habitantes de 70 países de bajos ingresos tendrán muy pocas posibilidades de vacunarse en 2021.

Otros estudios indican (https://bit.ly/3b6VL1w) que la capacidad actual de producción de vacunas es de entre 2 mil y 4 mil millones de dosis anuales y, como sabemos, la población mundial roza los 8 mil millones. Recordemos que la mayoría de las vacunas requiere dos dosis y que para alcanzar la famosa inmunidad de rebaño se requiere inmunizar al 70 u 80% de la población mundial y, al día de hoy, ni siquiera ha iniciado la vacunación en los países pobres. Esto significa que en estos países el virus seguirá circulando libremente por meses, lo que le permitirá seguir mutando y desarrollando mayor resistencia y capacidad de transmisión.

De ahí la importancia del desarrollo de nuevos fármacos, ya que, en un futuro cercano, podrán ser aprobados y convertirse en buenas opciones para las personas que aún no tiene acceso a la vacuna y que corren un mayor riesgo de sufrir un Covid grave y crítico. Con estos nuevos desarrollos científicos, se abren nuevas esperanzas de que pronto el mundo cuente con un medicamento eficaz que nos permita ganar tiempo en el avance en el proceso de vacunación o incluso complementarlo. Pero, sobre todo, que nos ayude a evitar mayor sufrimiento y pérdida de vidas.