Preparemos un regreso ordenado y seguro a clases

Lunes, Marzo 15, 2021 - 19:50

Garantizando que el proceso sea ordenado y seguro

Soy Fernando Manzanilla Prieto, desde hace 20 años la vida me ha dado el privilegio de servir a las familias poblanas. Mi mayor anhelo es que a mí Estado le vaya bien. 

El pasado viernes, el presidente López Obrador anunció que se vacunará a todas las maestras y maestros del país. Esta es, sin duda, una muy buena noticia ya que, en días recientes, había cobrado fuerza el debate sobre la urgencia de que los niños y jóvenes regresen ya a clases presenciales toda vez que los daños neurológicos y psicológicos del encierro podrían ser irreversibles.

Los expertos señalan que, por ejemplo, en la etapa preescolar un encierro prolongado puede condicionar el desarrollo del lenguaje y generar déficit de atención y de socialización. En etapa escolar —es decir en primaria— el impacto puede ser más severo, afectando las habilidades de aprendizaje. En tanto que, en adolescentes, puede generar depresión y soledad, afectando el aprendizaje y el abuso en la utilización de redes sociales.

La principal preocupación de los especialistas es que el confinamiento afecte el desarrollo neuronal de los más pequeños, ya que podría condicionar las conexiones cerebrales que ocurren en esta etapa de la vida. Estamos hablando de las vinculaciones neuronales asociadas con la adquisición de habilidades sociales, del lenguaje, motrices y del pensamiento simbólico.

Ante estas preocupaciones, ha surgido la urgencia de que los menores regresen lo más pronto posible a clases. Sobre todo, considerando que diversos estudios han demostrado que los niños y jóvenes no constituyen una población de alto riesgo frente al Covid. Lo anterior se explica a partir de la respuesta innata del sistema inmune que en etapas tempranas de la vida permite proteger al cuerpo de este tipo de infecciones. Es decir que, si se llegan a contagiar, generalmente no presentan síntomas ni son capaces de contagiar gravemente a los adultos. A partir de esa evidencia, desde el año pasado Europa y Asia decidieron adoptar, esquemas semipresenciales en las escuelas y en ningún momento se ha detectado que esto haya ocasionado un incremento general del número de contagios.

Considero que nosotros aquí debemos encontrar un punto intermedio en el que podamos iniciar un regreso paulatino a las aulas garantizando lo más posible, que el proceso sea ordenado y seguro. Y yo creo que la clave está en la adopción estricta de protocolos de salud. 

Por ejemplo, en Francia las escuelas ⎯desde maternal hasta universidad— regresaron a clases desde septiembre, aplicando esquemas semipresenciales voluntarios, con grupos a la mitad de su capacidad y el uso obligatorio de cubrebocas en alumnos mayores de 11 años. Este modelo denominado de “alternancia”, empezó a ser aplicado también en Alemania posterior a las vacaciones de verano. Se trata de un modelo que ayuda a las personas a volver al trabajo, permitiendo la reapertura de guarderías y escuelas, especialmente las de educación primaria. En tanto que España e Italia optaron por un plan más conservador para lograr el retorno, permitiendo la participación de un número reducido de estudiantes y adoptando estrictas medidas de distanciamiento social. 

En el caso del continente asiático, se han adoptado medidas más estrictas para el regreso de las escuelas primarias y secundarias, manteniendo la sana distancia establecida y aplicando modelos de alternancia de alumnos, reduciendo con ello el movimiento de estudiantes en el aula. Cada estudiante solo puede sentarse en una mesa, y se debe comer en el salón de clase, también el diálogo entre compañeros está prohibido. 

En América Latina, un ejemplo exitoso ha sido Brasil, donde se acondicionaron espacios al aire libre como parques y plazas, para impartir clases principalmente a los alumnos más pequeños. 

En fin, creo que debemos explorar diferentes experiencias exitosas que ayuden a los menores a sobrellevar el encierro y a que sigan desarrollando sus habilidades neuromotoras y de aprendizaje. Además, el hecho de poder adoptar un enfoque semipresencial tendrá un impacto positivo en la recuperación del empleo y el crecimiento económico en periodos que sea evidente la disminución de contagios.

Pensando en ello, esta semana presentaré un Punto de Acuerdo en la Cámara de Diputados para exhortar a las autoridades de federales y estatales de salud y educación, primero, a diseñar un Plan Rector para el Regreso Paulatino a las Aulas que establezca los lineamientos generales que deberán seguir las escuelas, tanto públicas como privadas para garantizar un regreso ordenado y seguro a clases presenciales. Este Plan Rector deberá convertirse en una guía para que cada escuela en el país —con el apoyo de los padres de familia— adapte los protocolos pedagógicos, epidemiológicos y de cultura de la prevención a la situación particular que vive su comunidad. El BID ha elaborado guías muy detalladas para la reapertura eficiente de las escuelas que podríamos adoptar cuanto antes.

Y segundo, a diseñar un Programa de Diagnóstico Psicológico y de Habilidades de Aprendizaje para evaluar las condiciones en las que regresan los alumnos de preescolar y de nivel básico después de tantos meses de encierro. Esto nos permitirá, como sociedad, brindar el apoyo necesario para que esta generación Covid supere los problemas de tipo neuromotor, de desarrollo del lenguaje, de atención y, en general, de aprendizaje y capacidad de socialización que les ha impuesto la pandemia.

En lo personal, creo que seguimos sabiendo muy poco de este virus, así que más vale mantener una postura preventiva y dedicarle algunos meses al diseño del plan epidemiológico, pedagógico y de cultura de la prevención, mientras se avanza en la vacunación de maestras, maestros y trabajadores del sector educativo.


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