Viernes, 15 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Mínima Moralia

Lo verdaderamente grave y peligroso: un país dividido

Juan Carlos Canales

Es profesor jubilado de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP). Por más de veinte años condujo el programa radiofónico El territorio del nómada.

 
 
 

Martes, Marzo 9, 2021

Breviario de lectura, 9 de marzo, 2021

No dudo que en la trifulca del pasado lunes 8 se hayan infiltrado grupos porriles entre las filas de manifestantes, con el único objetivo de desacreditar y estigmatizar la protesta femenina. La práctica, lo sabemos, obedece a una estrategia institucional de larga data. Pero lo cierto es que otra porción de las participantes obedece al clima de crispación general que priva en el país; crispación que tiene causas históricas complejas y que hoy irradia desde focos claramente localizables, siendo uno de ellos la presidencia de la República que lo ha utilizado como la más potente fuente de legitimación. Por tanto, reducir esa crispación a un solo grupo es engañoso y pueril. Y esto es lo verdaderamente grave y peligroso: un país dividido, que ya no puede encontrar los más elementales referentes para construir puentes y acometer el caos que lo amenaza.

Más artículos del autor

Lo mismo, nos obliga a subrayar la imposibilidad de hablar de un solo feminismo, como es imposible hablar de una sola izquierda o de una sola derecha; las instituciones, reales o imaginarias, no son monolitos. Por el contrario, sus espacios están marcados por distintas líneas de fuga, por contradicciones, e intensidades. Entonces, en el caso de los feminismos, los problemas que plantean son variados, y el camino para resolverlos, también. Incluso, en lo que respecta a la categoría de patriarcado, su teorización varía de un grupo a otro de mujeres, desde una concepción cuasi ontológica del término, hasta su comprensión como un devenir histórico con matices precisos, una episteme, un dispositivo. Es, en esa distinción, entre una interpretación política del lado del “ser”, y otra, del lado del devenir, la historicidad, donde se juega el futuro de la lucha de las mujeres. En el primer caso, la fijeza, la inmovilidad, cuya consecuencia será la lucha a muerte con la diferencia, la otredad; en el segundo, el cambio, la transformación, que nos permitan un diálogo plural, una agenda común.

  Mucho menos, podemos aceptar que el movimiento- o los movimientos-  de las mujeres quede reducido a una estrategia conservadora o reaccionaria, o acaso sea utilizado en su totalidad como coartada contra el gobierno de López Obrador, como él mismo lo supone. Cierto, una parte del discurso feminista se ha institucionalizado en las redes del poder político y perdido su dimensión subversiva, sin ser representativa, por suerte, de la totalidad de los movimientos y posiciones.

Como lo señale hace un año, justo un día como hoy, lo que se cuela por abajo y al lado de la lucha de las mujeres no solo descansa en conseguir la más elemental equidad en las “competencias” jurídica y económica de nuestra sociedad sino, y fundamentalmente, por la equidad en la “competencia” comunicativa. Su lucha es, antes que nada, una lucha por el reconocimiento, por su visibilización; una visibilización negada de múltiples formas y durante siglos. Debemos reconocerlo. 

El resentimiento, escribió Scheler, es consecuencia de un sinfín de agravios repetidos, y añadiría yo, ni siquiera tramitados; no digamos ya en la esfera estructural. Tampoco en la imaginaria.

De continuar esta tendencia al ninguneo, los propios movimientos feministas tenderán a una creciente y más radical autoafirmación identitataria que implique, como correlato de toda autoafirmación identitataria, la estigmatización y exclusión del otro, de la diferencia.

Ese es su mayor peligro, pero también, la oportunidad de transitar a otras luchas más universales; conjugar, pese a la dificultad que implica, una agenda eminentemente particular con una más general, sin olvidar a otras víctimas que han quedado en el camino en su defensa de la libertad humana.

                                          En algún lugar de Puebla, a 9 de marzo de 2021

Vistas: 983
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs