Viernes, 15 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Covid19 revela lo inhumano del humano

Ante el Covid19 aparecieron nuestras debilidades

Luis Soriano Peregrina

Abogado, defensor de derechos humanos. Fue subsecretario de Derechos Humanos y primer encargado de la Comisión de Búsqueda en Puebla. Actualmente es director para América Latina de la Organización Mundial de DH y Paz y presidente de Voz Ciudadana por los Derechos Humanos

Viernes, Septiembre 11, 2020

PRIMERA PARTE

La presente entrega la realizaré en dos partes, pues me parece importante poder trasmitir lo que aquí planteo.

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La Pandemia motivada por el coronavirus SARS-CoV-2 (COVID-19) en el Mundo ha expuesto en muchos casos lo mejor del humano o nos hemos auto descubierto que podemos ser agradecidos, respetuosos, generosos, compasivos, cooperativos, empáticos, creativos, etc., pero en muchos otros, ha revelado lo peor de nosotros como raza humana, pone al descubierto lo crueles que podemos ser las personas, lo desalmados con nuestro entorno, lo discriminatorios con quien no nos checa, crueles con niñas, niños, adolescentes, personas adultos mayores o cualquier persona que se encuentre o sea vulnerable frente a nosotros, lo sanguinarios que podemos ser con los seres vivos no humanos, es tan palpable hoy en día lo inseguros y débiles que somos las personas y lo pequeñitos que somos frente a nuestra madre tierra que lo que queremos es domarla o desaparecerla sin entender que desparecerla es desaparecer nosotros mismos. Somos tan débiles que se nos generan consecuencias por estar encerrados con nosotros mismos, la frustración, la impotencia, el miedo, la inseguridad, el encierro, son consecuencias de que no hemos sido capaces de conocernos a nosotros mismos y cuando nos empezamos a conocer no nos gusta y nos podemos soportar lo que somos porque no sabemos cómo ser otro.

El hacinamiento consecuencia del #QuédateEnCasa con muchas personas en un solo hogar, sin tener escapes como salir, convivir, socializar, solo ha agravado lo ya existente y se ha potencializado a esquemas graves e insostenibles, como lo son más y más constantes las violaciones perpetradas a niñas, niños y adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad, por sus propios cuidadores o familiares que viven juntos o que conviven mucho, la violencia física, psicológica, económica etc., se ha incrementado a números que a todos nos debería tener en alerta porque son para espantar las desapariciones, el incremento de los feminicidios, infanticidios, crímenes de odio relacionados a la diversidad y la intensidad que se cometen son cada vez más sanguinarios, esto debería tenernos al Mundo, México y Puebla en semáforo rojo, pues es el caldo de cultivo ideal para que estalle una crisis de magnitudes y violencia nunca vista en todo el mundo pues inicia desde la base de la sociedad y afecta incluso a los más poderosos en el mundo.

Si no empezamos atender los orígenes y seguimos pensando en resolver las cosas de manera aislada o ser reactivos de tapar huecos cuando se presentan, apagar fuegos donde se generan o manteniendo la mala costumbre de ver al asistencialismo clientelar como la herramienta pública para resolver los problemas, solo motivará que las cosas sean cada vez peor, son muchos especialistas los que han identificado los orígenes, no hay que descubrir el hilo negro, el problema radica en que los gobiernos son temporales y los que llegan a los puestos se enfocan en mantenerse en su puesto que realmente buscar incidir en el mundo real en todos los niveles o los peores, beneficiarse solo en lo económico o material buscando su permanencia con la generación de acciones que los hagan ver como los salvadores de un día para otro, acciones superficiales que busquen solo la fotografía del logro realizado, como lo fueron las personas responsables de atender la violencia feminicida antes de que fuera detonada la alerta de género, volviéndose estas personas verdaderas especialistas en simular hacer sin hacer nada y gastando mucho dinero sin incidir en la vida real y como ese ejemplo existe muchos más; lo cierto es que casi todo lo que se necesita hacer para incidir realmente en el mundo real no es lucidor ni permite detonar una proyección política de salvadores, pues las acciones reales no son para vestir, ensalza ni blofear, mucho menos tienen resultados inmediatos, por lo mismo muchos se han vuelto especialistas en simular, han apostado a vestir al cadáver en lugar de prevenir su muerte, es claro que la prevención no se puede presumir porque es algo que se busca nunca suceda y cuando sucede no se piensa en que no se vuelva a repetir, sino se enfocan a echar culpas sinónimo de su propia incapacidad para resolver los asuntos, porque cuando sucede el hecho es más fácil tomar la foto a la despensa entregada, al sarcófago regalado o al tracto camión recogiendo el escombro o la tierra derrumbada, pero no solo es culpa del “activista” mercenario (personaje que se graba lucrando con la necesidad ajena entregando despensas, comercializando la pobreza, amparados en un supuesto “activismo humanitario” y comparándose a la Madre Teresa de Calcuta), o el político aspirina (persona que piensa resolver una migraña con una aspirina) sino también responsabilidad de la población migraña (grupo de personas que buscan la aspirina por inmediata y no quieren resolver de fondo su situación).

Urge reconstruir el tejido social con cimientos muy sólidos envestidos de la dignidad que te dan los derechos humanos, que combatan la discriminación, que busquen sensibilizarnos hacia la igualdad sustantiva de género, que provoque se respete la cosmovisión de los pueblos originarios y su autodeterminación, de reconocer la necesidad que el individuo tiene que ser y sentirse parte de una comunidad y sumar a la construcción de conexiones entre todas y todos que nos permita ser una especie de micorriza en beneficio de todo nuestro entorno, motivar la cohesión social, solo lo anterior nos permitirá romper con esta cultura consumista e individualista que tanto daño nos está haciendo a todos y principalmente a nuestro medio ambiente, urge que la huella de carbono vaya hacia la ruta positiva y no siga en el camino de la destrucción, tenemos que darnos cuenta que esta cultura del consumismo nos está llevando a la extinción como raza humana, el atroz actuar de necesitar adquirir periódicamente celulares, licuadoras, televisores, coches, ropa porque así lo necesita esta cultura consumista, motiva que se nos vaya la vida en eso, en trabajar para adquirir siempre algo nuevo aunque no lo necesitemos y también se le va la vida a la naturaleza, porque por un lado generamos más basura y por el otro acabamos con la materia prima que adquirimos en la naturaleza, acabando con el agua viva, la tierra fértil, los minerales, etc., la consecuencia es agua muerta, tierra infértil, esto motiva la extinción de nuestra y otras especies, somos el peor enemigo del mundo, pudiendo ser el mejor aliado, esto es consecuencia del consumismo rapaz, del Neoliberalismo y el llamado “libre” mercado que en realidad es la cultura de la esclavitud consumista vigente en el mundo que necesitan tengamos los grandes mercados pues estos lo que buscan es ganar más, vender más, aunque sea en contra de nuestra especie, cuando hablamos en Voz Ciudadana por los Derechos Humanos de que somos progresistas no nos estamos refiriendo solamente a tener un pensamiento de centro izquierda sino nos referimos a que la progresividad de nuestro actuar vaya encaminado a dignificar la vida, es decir, hacer acciones que como ejemplo buscamos que la oferta y demanda no radiquen en comprar lo mismo pero más nuevo y más caro, sino caminar hacia la salvación se nuestra especie; pos supuesto que los grandes capitales no cambiarán, el cambio debe radicar en nosotros mismos en la interiorización del cambio de paradigmas, cambiar mentes, sentimientos, necesidades y realidades, romper con esas acciones subliminales que nos bombardean diciendo que consumamos basura que solo usamos un día, necesitamos utilizar todas las herramientas que tengamos a nuestro alcance que nos permita visibilizar que nuestra libertad la podemos reconquistar cuando caminemos en una ruta diversa a la esclavitud consumista.

Reconstruirnos como sociedad, como pueblo, como comunidad, tiene muchas alternativas, nosotros proponemos una de las muchas que se pueden hacer, siendo la de construir a través de comités de paz la cohesión social, buscando que la reconstrucción del tejido social sea justo a las necesidades de ese entorno y no impuesto por un externo, lo que si es que tiene que ser diferente al que se tenía antes de que se rompiera, busquemos una nueva forma de cómo nos relacionamos unos con otros, descubramos nuevos códigos para vivir en armonía, forjemos caminos de construcción, necesitamos interiorizar lo que Pepe Mujica nos dice, reconozcamos que nuestra naturaleza como humanos requiere tengamos fe en algo, ese algo en lo que busquemos creer, que no sea con lo dicho por dioses o tlatoanis que a nada nos lleva, o peor aún, tener fe en el dios moderno que es el mercado que nos obliga a ser consumistas, busquemos nuestras causas, objetivos e intenciones que nos lleven a vivir en libertad y con la felicidad real que no es la que nos venden los productos chatarra, urgen los cambios que materialmente se den en las leyes, en las normas, en los procesos, en la vida pública, pero también nos urge un cambio en nuestra cultura, al interior como personas, volvámonos a razón de la pandemia verdaderos revolucionarios, pero no bajo el básico concepto de ser revolucionario con las armas hacia afuera, seamos verdaderos revolucionarios cambiando nuestro interior, desterremos al egoísmo de nuestro interior y llenémoslo con fe y esperanza en nosotros pero más en nuestro entorno humano y no humano, identifiquemos que nuestros satisfactores están por encima de lo material, busquemos en lo inmaterial la satisfacción de la vida y no con la adquisición de lo material para satisfacer la necesidad de llenar un vacío, pues es evidente que no podemos tomarle una foto a la alegría, no podemos seguir tolerando que se nos vaya la vida en aspirar a tener, porque cuando ya lo tengamos dejaremos de tener vida.

No olvidemos que las cosas materiales no se compran con dinero, se compran con la vida, se compran con tu libertad, porque…, mmm, pero ya se nos acabaron los caracteres por hoy, pero en la segunda parte le seguimos, si así me lo permite nuestro apreciado medio y ya les compartiré la segunda parte.

Mientras te invito a que interiorices lo que te platico y si te gustó o no me comentes aquí o vía Twitter es @LuisSorianoVC

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