Samuel Tovar Ruiz y Joshue Arroyo
Una vez establecidas las reglas de selección de precandidatos para gobernador de Puebla, del partido MORENA, es claro que la convocatoria es prácticamente un retrato hablado en favor de uno de los propuestos hasta ahora. Se trata en efecto, de quien no sólo ha sido promovido desde el Comité ejecutivo nacional de MORENA, sino de una maximización de las precondiciones electorales de la anterior campaña, lo cual se puso de manifiesto con la llegada al gobierno interino del Licenciado Guillermo Pacheco Pulido. La impronta priista así tanto mediada como mediadora de la candidatura hoy hegemónica no ha dejado de empañar a ésta, de poner en tela de juicio la lealtad a MORENA. La ventaja comparativa de la hegemónica, en términos electorales, ya, desde la anterior campaña se dibuja como no sobrepujable. No obstante existen otras propuestas que, bajo las condiciones descritas, parecieran ser más bien de corte hierocrático, emotivo, sentimental, más que aparejadas con una clara probabilidad objetiva de ser exitosas.
Más artículos del autor
Como se sabe, el sujeto más universal, ecuménico, que ha estado detrás de la asunción al poder de MORENA y AMLO, sin duda, es la base ciudadana, su contribución ha sido tan decisiva y tan gravitante, mucho más que la de la militancia o la capa burocrática de dirección de gobierno o de administración de MORENA, o cualquier grupo de empresarios o banqueros o latifundistas. Tal es la razón de que se esperaba, o esperábamos, que la convocatoria para elegir gobernador, no se centrara sólo en “encuestas” o “asambleismos”, sino en una <<gran consulta ciudadana>> que con una amplia convocatoria a la gente más sencilla, incluso, la más vulnerable, hiciera justicia al Pueblo de Puebla, primera víctima del “fraude electoral” del “morenovallismo” el pasado 1º de julio del año anterior. A pesar de la contribución del acaso o de lo que en otro momento se ha llamado destino o fatalidad que acarreó el “trágico accidente” del día 24 de diciembre del año anterior, todo mundo pronosticaba, sentía, que de celebrarse nuevas elecciones se trataría de “desagraviar” por lo anteriormente sucedido a la ciudadanía, prima fascie, de Puebla, en efecto, en primera instancia. Darle la oportunidad a que, ahora, ya, desde la preselección, se manifestara directamente en relación a ¿quién? considera que debe ser el abanderado de MORENA. También se esperaba una mayor equidad de recursos en el trabajo de promoción y propaganda política, que en términos financieros, comunicativos e institucionales no hubiera “cartas marcadas” de antemano. Pero vemos con preocupación que estos aspectos no se cuidaron y en lugar de aplicar el gran principio de <<justicia distributiva electoral>> se aplicó el conmutativo, en que se hace tabula rasa de las diferencias de competición reales y se trata a todos las propuestas de pre-candidatos de manera idéntica, con el “mismo rasero”, como si entre ellos no mediaran grandes diferencias sobre todo en disposición de recursos. En todo esto el gran ausente ha sido la <<gran masa de ciudadanos>> que nuevamente queda al margen de la toma de decisiones de MORENA, por lo que ante este gran déficit, ahora, sólo se les llamará a “convalidar” con un sufragio de corte solo “dubitativo” una decisión que ya se ha tomado apriorísticamente, al margen de su sustancial derecho a ejercer su potente <<capacidad ciudadana>> para deliberar sobre las cosas que son eminentemente públicas y “no privadas” o reservadas en favor de alguien. ¿Qué pasa con la dirección nacional de MORENA? ¿Acaso no sabe equidistarse con los sentimientos y puntos de vista más universales en Puebla que son los de los sus ciudadanos? ¿Le cuesta mucho hablar en las calles y colonias o barrios con estos? ¿Por qué se le da preferencia a quiénes creen que MORENA es una “franquicia electoral” mientras no se respeta el <<derecho social político>> de sus bases?
Como ya ha sostenido AMLO vivimos tiempos de <<crítica y de autocrítica>>. En este sentido, debe entenderse lo aquí expuesto. Se trata de mejorar el quehacer político y el régimen democrático de nuestro país. No obstante no debemos perder de vista los <<morenistas-MORENA>> que los opositores más peligrosos de MORENA continúan siendo los del Prian y el morenovallismo. En este sentido como militantes de MORENA y de la izquierda poblana, nacional y latinoamericana, esperamos que las prácticas políticas actuales se superen a la brevedad. Sumaremos nuestra modesta contribución, como siempre desinteresada, no chambista, en favor del candidato que MORENA elija. Se debe buscar métodos para que no se rediten la guerras internas al interior de MORENA. El método de la consulta, a pesar de las “visones miopes” e “injustas” sobre él, creemos, empero, que es el más indicado. Nos estamos reservando para nuestra lucha contra los exponentes más recalcitrantes de la oligarquía anterior; es decir el PAN y el PRI.
Por otra parte, es del todo criticable las posiciones “oportunistas” y “simuladoras” de los titulares de la administración de la BUAP, quienes no han hecho caso del llamado de AMLO a recortar sus “cuantiosos salarios” encubiertos, mismos que en otro momento les llevo a comprar “heredades suntuosas” en “dólares”. Nadie sabe el monto de la “partida secreta” del presupuesto universitario, cuyos gastos “no son comprobables”. Salarios exorbitantes que no sólo exceden fácilmente el de AMLO, sino están muy por encima del de los ministros de la suprema Corte de Justicia, o de los diputados y senadores federales, etc. ¡Se lo tienen muy calladito! Más aun hablan de austeridad pero sólo piensan en golpear a los trabajadores universitarios “más vulnerables”, a quienes (de modo particular a los trabajadores por tiempo determinado) no sólo violan despiadadamente sus derechos laborales, sino, sobre todo a los “horas clase”, tratan como “semi-esclavos”, así, igualmente, blanden la espada fascista, llena de injusticia, y los amenazan con “despedirlos” o “rescindirlos” bajo el pretexto de la “mal entendida” austeridad y de la necesidad de recorte de personal. Tal idea ¡tan descabellada!, sólo puede caber en una “mente neoliberal” en claro contubernio con el “pasado morenovallismo”, y no solo riñe con las ideas de justicia social de la <<Cuarta Transformación>> encabezada por AMLO y MORENA, sino que por completo desacreditan a esta, al no estar en lo más mínimo en consonancia con sus inequívocos paradigmas justicieros. Así si en la BUAP se habla de austeridad, esta no puede sino aplicarse a los altos funcionarios, a los que ganan altísimos salarios y tienen todo tipo de privilegios, y así despedir sólo a quienes están de “aviadores”, cobrando salarios que no merecen, a los que desempeñan funciones de “porros”. Es decir, el recorte de personal, en términos de la política de AMLO, debe aplicarse sólo a los funcionarios innecesarios de “alto nivel” de la BUAP, muchos de los cuales desarrollan funciones solo parasitarias. También ya es tiempo que en la BUAP se comience a hablar <<Revocación de Mandato>> ya que es un derecho de la comunidad universitaria para exigir responsabilidad social y política ante ella, por lo menos cada dos años, de los manejos de los recursos universitarios, sobre todo académicos y financieros: Tal <<Revocación de Mandato>> debe aplicarse, ya, al cargo de rector. Este no puede manejar a capricho o unipersonalistamente los recursos que son de toda la comunidad universitaria. Esta periódicamente “debe llamarle a cuentas”. Por cierto, la BUAP recién acaba de recibir de parte del gobernador interino la cantidad de 300 millones de pesos, para dárselos no se le exigió ningún informe pormenorizado sobre ¿cómo gastó el presupuesto anterior? Sería bueno que además de informar cómo y en qué va a gastar esos recursos frescos que ha recibido, el rector haga un reconocimiento público a los esfuerzos de MORENA que ha intercedido para la entrega de esos recursos. NO sea que, en lugar de esto, después nos enteremos que los ha invertido en “campañas políticas” oligárquicas con “miras futuristas”, como en otro tiempo lo hicieron reiterada y mañosamente los anteriores ex rectores neoliberales, esto, en franca traición al presupuesto e intereses universitarios. Por cierto, sería muy conveniente que los recursos de la “partida secreta” o de “fondos perdidos” del presupuesto universitarios se emplearan para pagar “las pensiones a los jubilados” a quienes se les regatean sus más elementales derechos y terminan siendo tratados peor que “parias” o “apestados”, mientras los señores de cuello blanco de rectoría, gozan de privilegios inéditos e innumerables. Se publicara próximamente una radiografía de la BUAP, con abundantes testimonios. Un colectivo de vejados por la administración actual ya hizo acopio de abundantes testimonios.Pueden escribir a toivarinsam@gmail.com sobre el particular. La idea es enriquecer la información. Hacer un esfuerzo colectivo por la verdad en la BUAP. ¡No más neoliberales!.