Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El “hubiera”, es una palabra estéril

Es militar retirado. Ahora trabaja en transporte público

Alejandra Fonseca

Psicóloga, filósofa y luchadora social, egresada de la UDLAP y BUAP. Colaboradora en varias administraciones en el ayuntamiento de Puebla en causas sociales. Autora del espacio Entre panes
 

Jueves, Enero 24, 2019

Es militar retirado. Ahora trabaja en transporte público. Maneja un taxi. Lo conocí porque una vez al mes un total de cinco voluntarios, compartimos la responsabilidad de promocionar una cooperativa de caja popular donde personas que no tienen acceso a servicios financieros en bancos, tienen una opción legal, seria y con casi 70 años en servicio sin problemas de ningún tipo.

Conozco a varios militares pero siempre los vi de lejos. Nunca antes había tratado con uno de manera tan cercana y cotidiana. Al inicio me apantalló su disciplina, su seriedad, su método; siempre ajustado al protocolo y dando los pasos necesarios y suficientes, uno a uno y en orden, de lo que requerimos seguir para no errar.

Más artículos del autor

Al principio me daba un poco de fastidio, los protocolos me enfadan, nunca los he seguido y se me hacían fatuos y aburridos, como cuando en clase de matemáticas te saltabas todos los pasos porque ya tenías el resultado desde que se planteaba la operación. Suprema agilidad mental, le llaman y así pensé que podría llevármela en todo, siempre. Pero después de dos años, con reuniones mensuales y, en ocasiones, quincenales por la propia labor de promoción, he caído en cuenta de lo necesario que es la disciplina y el protocolo.

Tengo que confesar que de los cinco, quizá soy la que más ha aprendido; sobre todo porque siempre que insinué que nos podíamos saltar algunos pasos porque ya sabíamos el resultado, y porque eran reiterativos, (y se me hacían tan tediosos) él con toda su paciencia, amabilidad y tolerancia, ofrecía argumentos demostrando que eran necesarios y obligados y… tenía razón.

Este nuevo aprendizaje ha permeado profundamente en mi manera de pensar actual. Hay ocasiones que, inútilmente, pienso que “si hubiera” sido más disciplinada en mi vida, mejores cosas “hubiera” logrado.

Pero el “hubiera” es una palabra estéril. No representa más nada que el puro arrepentimiento y yo, ahora sí, como Edith Piaf: “Non, Je ne regrette rien”, ¡no, no me arrepiento de nada! En realidad lo que hago es aprovechar este nuevo aprendizaje de método estricto que ya estoy practicando y pa’delante.

De nada sirve lamentarse porque bien que he disfrutado mi vida al ser tan vital como lo ha sido (y sigo sin miramientos, adaptando este método tan estricto y rutinario). Adicionalmente, si pudo haber sido ser el caso que yo hubiera tenido las condiciones para aprender a ser tan disciplinada tiempo atrás, ya hubiera sido… y no fue.

Ahora que valoro profundamente este aprendizaje, tan útil en mis proyectos y prácticas presentes, aplicable a los diferentes aspectos de mi vida cotidiana que estoy cambiando, desde el fondo de mi corazón, digo: gracias.

alefonse@hotmail.com

Vistas: 683
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs