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OPINIÓN

Narcisismo pornográfico

El estrés y la depresión fruto en buena medida del ritmo de vida del siglo XXI

Marcela Cabezas

Magíster en Ciencias Políticas y politóloga colombiana. Catedrática y columnista en prensa independiente.

Domingo, Noviembre 11, 2018

Se dice que en la contemporaneidad difícil resulta identificar cada uno de los males derivados de la modernización tardía y la inevitable globalización, mas, si alguien acierta en el diagnóstico de los males de la sociedad capitalista y tecnológica es el filósofo japonés Byun Chul Han, quien no se cansa de sentenciar que lo que hoy vivimos es un narcisismo pornográfico a ultranza producto del anquilosamiento de “vivir”.

  Una de las enfermedades características del siglo XXI es el estrés y la depresión fruto en buena medida del ritmo de vida moderno y la sobreexposición al desarrollo tecnológico. Hábitos como el de funcionar y ser útil al mercado hasta donde sea posible y recrearse (vivir) hasta donde sea necesario son el pan del día en los centros urbanos; sumado a una mínima interrelación social por la centralidad del desarrollo tecnológico en nuestras vidas. La cotidianidad se ha reconfigurado y con ella la naturaleza humana.

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   En tal contexto vale la pena traer algunas hipótesis de Chul Han en el entendimiento de lo que se supone natural e insuperable. Considera el filósofo japonés que las sociedades modernas son “sociedades cansadas, transparentes y pornográficas”(1) en tanto que la anulación del tiempo y espacio para el establecimiento de relaciones sociales, laborales y amorosas reflejan el agotamiento de lo bello, lo sagrado y lo bueno que otrora, erigió a grandes pueblos civilizaciones. Eso por un lado.

   Por el otro, el amor paso a ser una mercancía vacua que no se despliega por medio de micropoderes – en alusión al concepto de poder de Michel Foucault- sino que se relativiza a través de la influencia de los mass media y las redes sociales en apogeo. En tal violentacion de lo púdico, lo erótico y lo sensual por parte de la imagen impúdica y develada las relaciones intimas se transforman en una mera simulación de placer femenino y capacidad masculina (2).  A lo sumo el narcisismo sexual reduce el debate publico y despoja a la política de algún compromiso, militancia e ideología bajo el halo científico.

   Tales hipótesis corresponden a dos de sus obras mayormente difundidas con un alto grado de receptividad mundial: la sociedad de la transparencia y la Agonía del Eros.  Sin embargo, además de muy preciso su diagnóstico psicológico civilizatorio podría degenerar en la  legitimación de un discurso que, por comodidad se acepta y reproduce sin examinar hacia adentro sus implicancias políticas mediatas.

  La primera hipótesis de Han en referencia la lógica de la sociedad del rendimiento tiene mucho que ver con el sacrificio del bienestar a cambio de arduas jornadas de trabajo tal como sucede en países como Chile “donde la filosofía de ganar y consumir mucho ha minado las relaciones sociales y familiares de los empleados” (2) . En China la situación no es diferente y sin duda el “milagro asiático” se ha construido a base de condiciones máximas de sobre- aprovechamiento del capital social y de la lógica de la productividad.

  Tal praxis redunda en diversos puntos del globo, por lo que Han tiene razón al llamar aquello como la enajenación del hombre a cambio de la supeditación a una relacion de amo/esclavo para sí y para otros, siendo el verbo “poder” motor del éxito y de la utilidad.

  Lo segundo tiene mucho que ver con la influencia del mercado sexual por medio de redes, internet, videos, etc.  siendo uno de los más rentables económicamente a nivel mundial; al tiempo que para este trabajo existe bastante capital social. Mas, lo que causa ruido no es que las pornostars exhiban su cuerpo sin pudor aniquilando el erotismo, sino mas bien que en tal mercadotecnia sexual se sobre-exalte el ego del individuo ensimismado en su burbuja placentera que cada vez mas se aleja de la alteridad del “otro.”

   Frente a esto Han tiene razón en parte si y en parte no, ya que tal deconstrucción de la interacción intima entre el sujeto narcisista y el objeto deseado siempre dispuesto, permea la capacidad del sujeto en relacion al ejercicio del poder y el producto de la política en el entendido de que amor y política viran en esferas diferentes pero se supeditan a relaciones de poder.

   Entonces, el poder no puede consentirse en la esfera privada desideologizado, sino que debe construirse allí y trascender a lo publico aun a riesgo de vulgarizarse, dado que el hombre podrá renunciar a muchas cosas pero no a la posibilidad de construirse políticamente en alusión al zoon politikon que mencionó Aristóteles tiempo atrás.  

  El peligro del sobredimensionamiento del ciudadano posmoderno a-político cala en un discurso a favor de las mismas fuerzas instituidas de poder político y económico que parecen conducir una manada de borregos sin rumbo y sin redención en la lógica del desarrollo social. Esto, porque al asumir a hombres y mujeres incapaces de tensar propias y ajenas problemáticas más allá de su pequeña burbuja legitima la zona de confort inmediata y hace creer que el dialogo político no solo es al unisonó sino fútil y perecedero. 

  Por tal, el éxito de Chul Han hoy no es adrede así como tampoco su explosiva difusión. Para el caso de sociedades altamente descompuestas en Latinoamérica tal discurso cala hondo, sobre todo cuando hoy se habla de una especie de politización del ciudadano en las redes: el milagro civilizatorio (¡faltaba más!) y se relativiza el debate publico en agentes que poco o nada tienen que ver con un proyecto social y político congruente al contexto histórico que nos rodea.  De hecho hoy pululan los extremismos de derecha e izquierda muy a pesar de la disolución ideológica que menciona nuestro autor.

   En ultimas, más allá de la demencia psicológica y del narcisismo pornográfico que nos etiqueta en todo espacio y lugar, a lo mejor queda algo resignificante al fin, fin del Túnel.

 

 

 

 

Notas

 

  • Chul Han, Byung . La agonía del Eros .
  • Chul Han, Byung . La sociedad de la transparencia.
  • González, Ricardo y Ariel Wolyvovic. 2009.  Análisis crítico del derecho al descanso laboral en Chile
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