La accidentada e irregular jornada electoral del día primero de julio en Puebla sembró muchas dudas. La más importante de todas se desprende del hecho de que Morena ganó sin problemas las senadurías, las diputaciones federales y locales, las principales cabeceras municipales y una gran mayoría de municipios; es decir, aunque a los morenistas no les agrada hablar de carro completo, empero barrieron en las elecciones del pasado primero de Julio. ¡No así en las elecciones para gobernador! Lo cual es absolutamente absurdo e ilógico, si tomamos en cuenta que para una población local, como la de Puebla, la elección “madre de todas las elecciones”, es la de gobernador. Si tomamos en cuenta que el <<centro de gravedad>> de la campaña electoral orquestada por MORENA, se centró justamente en su frontal combate contra la dinastía de los Moreno-valle, que si en algo fue exitosa esa campaña lo fue precisamente por la gran capacidad de penetración de conciencias cuyo propósito de fondo lo sintetizó el histórico lema maderista de la <<No relección>>, que si se ganaron los demás cargos de elección fue precisamente por el éxito de esa campaña contra “la dinastía” impulsada por el mismisimo López Obrador. Luego resulta del todo inexplicable ¿cómo es que de pronto, según los “conteos” del IEE, los ciudadanos habrían renunciado al <<epicentro>> de su ejemplar voto de castigo?
No se entienden los “vericuetos” y “peticiones de principio” absolutamente contradictorios del IEE, todavía doce horas después de terminada la votación no terminaban de llegar los paquetes electorales. Antes de las doce de la noche las principales encuestas de salida daban entre diez y doce puntos porcentuales de ventaja al abanderado de Morena, y ya desde las once se puso en marcha la operación sustitución, según fuentes de MORENA y de la misma gente que no se cansa de reportar detalles del “mapacheo tradicional” empleado. Las más de setenta casillas mancilladas o hurtadas, el amedrentamiento a ciudadanos para que no votaran. La camioneta de finanzas volteada en la zona de Chilotzingo mejor conocida como “tres cruces”, donde se encontraron casillas robadas y “fajas de billetes” de quinientos pesos. El descubrimiento del llamado <<epicentro del fraude>> Moreno-vallista; es decir, el centro de “clonación” y “alteración” de boletas electorales en el edificio MM, ubicado en la colonia “las Animás” de Puebla Capital. En tal centro se encontró una verdadera maquinaria de “clonación” y “alteración”. La PGR, tuvo que intervenir, y detuvo a 62 presuntos clonadores y alteradores de papeletas electorales, entre ellos, se encontraba el magistrado del tribunal superior de justicia: Israel Mancilla Amaro (lo cual explica que la famosa “estructura” de que tanto alardean los partidos tradicionales como el PRIAN, no es más que los mismos empleados y funcionarios del aparato gubernamental, “obligados” o “coaccionados” por esos partidos, incluso, a cometer “actos ilícitos”, ¡imagínese Ud., hasta un magistrado, en esas andadas!)
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¿Qué queda?, curiosamente lo que cualquier <<litigante>> haría cuando una autoridad aparece con “conflictos de interés”, “sesgando” o “afectando” el resultado en un juicio. Cualquier litigante, de inmediato jurídicamente <<tacharía>> al Titular y empleados del IEE, pues es <<vox populis>> que estos funcionarios han traicionado la confianza de los poblanos, han trastocado por completo la idea de institucionalidad, han sustituido los intereses generales de la población por sus “intereses personales”, de “facción”; más aún, como ya lo denunció MORENA forman parte de la “guerra sucia” en su contra, forman parte de una cadena ya inocultable de actos ilícitos mediante los cuales de modo “funcionalista” han cooperado “activamente” para ayudar a la simulación del fraude. Bajo semejantes condiciones no cabe sino la <<Absorción>> del proceso electoral por el INE, y una <<Comisión de la verdad>> de personalidades de <<altísima credibilidad y honorabilidad social>> para que coadyuven con el INE en la resolución del accidentado e irregular proceso que vivimos en Puebla. Lo que queda, ni más ni menos es la urgente <<limpieza del proceso electoral>> para gobernador, y que <<se haga justicia a la ciudadanía de Puebla>>. No se puede tapar el sol con un dedo, mucho menos cuando para todos es evidente el Fraude electoral.