“…No me voy a doblegar ante la mafia del poder” frase emblemática con la que de modo muy similar a la de AMLO “ No les voy a fallar”, Luis Miguel Barbosa cerró (en la plaza de la concordia de Sn Pedro Cholula) de manera majestuosa, multitudinaria, y no menos popular, su combativa campaña electoral, teniendo como centro de disputa ni más ni menos que la gubernatura del Estado de Puebla. Barbosa no estuvo solo, nunca lo ha estado, esta vez contó con la presencia gentil y de no menos arrastre popular de Nancy de la Sierra, Tonantzin Fernández Diaz, Nayely Salvatori Bojalil (la primera contendiendo para senadora, y las segundas para diputadas). Con los indudables talentos y de gran arrastre popular de Alejandro Armenta Mier y Juan José Espinoza (el primero contendiendo para senador de la república y el segundo para diputado). También formó parte del elenco de candidatos MORENA el no menos popular y carismático: Luis Alberto Arriaga (quien contiende para presidente municipal de San Pedro Cholula)
Barbosa (gobernador), como ya se le conoce en el argot popular, con palabras sencillas y directas, y con fuerte sabor a pueblo (desde la multitudinaria concentración de Cholula, que contaba decenas de miles, al igual que la de la plaza de la Victoria ocurrida apenas unos días antes), se dirigió a su pueblo. Habló de su compromiso de terminar con la corrupción y la impunidad, pero también con la vanidad y arrogancia de una administración frívola y fatua que durante más de seis años afecta a los poblanos, a su dignidad de pueblo honesto y trabajador. También recordó que ya como gobernador además de revitalizar la zona con alternativos programas sociales, se detonará el mejoramiento del nivel de vida de la población y en especial de la comunidad indígena cuya presencia es importante en todo Puebla. Reivindicó que los candidatos de MORENA, son parte del pueblo, de un pueblo lindo, honesto trabajador, de cuyo seno hemos salido todos, por lo que siendo popular nuestro origen, procuraremos que sea el pueblo mismo quien a través nuestro gobierne. Tal ha sido uno de los más caros desideratum de nuestro líder nacional, y no lo haremos quedar mal, se los aseguro (¡carretadas de aplausos!)
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Por otra parte, exhibiendo un fuerte “olor de derrota”, los contrincantes de Barbosa, en sus cierres, parecía habérseles agotado el gas…(¡!), sus alegatos ya no fueron tan incisivos, tan alevosos, ni tan cargados de “arrogancia desmesurada” y hasta cierto punto le bajaron la temperatura a sus otrora enjundiosos discursos. Seguramente pesó en su alicaído ánimo la nota de que siete gobernadores, entre ellos, el panista Gali, se desmarcaron públicamente de la ya “fallida” candidatura de Anaya, y afanosamente tratan de buscar un puente con AMLO (Presidente). Martha Erika no sin ciertas dificultades nomotéticas, al igual que Anaya, para mejorar su discurso exhibió titubeos, pero además una gran amnesia y autismo político, refrendando promesas que durante más de seis años de moreno-vallismo no se cumplieron. Habló de imposibles para los regímenes neoliberales: gastar en el pueblo, mejorarlo, lograr su felicidad. Así habló de “certeza” laboral, “profesionalización”, “mejora de su salario” para el magisterio; también, agregó, que impulsará programas económicos de apoyo a la mujer, para que los jóvenes obtengan el primer empleo, créditos para proyectos productivos, etc. Así, Martha Erika, situándose en un punto donde el cero se equivale con el tiempo, es decir, en plena abstracción de su reciente pasado “morenovallista”, ha pretendido dar algún sentido a sus propuestas de campaña. Pero la realidad es terca, estólida, contumaz, y como pasado inmediato no deja pasar oportunidad para a su vez pasar la factura a un presente que le pretende ignorar, tal presente es el del “mornenovallismo” de Martha Erika. El 1º de julio ya estamos a nada de que ocurra, y de esa factura popular, que como voto de castigo se infligirá a ese régimen fallido, el gran beneficiario parece ser con todos los méritos, Luis Miguel Barbosa, quien ya es vitoreado como gobernador del estado de Puebla, y sin duda hará historia como primer gobernador MORENA.
Igual, al entusiasta y animoso Enríque Doger, en su cierre de campaña, se le acabaron los “dardos” contra Barbosa, sólo ha alcanzado a reiterar lo que es una obviedad mediante la frase: “Nada está decidido hasta el primero de Julio”. Pero tal frase no es sino un “refugio mental” de consolación que pretende encubrir su inevitable “derrota electoral”, el <<secreto a voces>> que envuelve no puede ser tapado, como el sol, con “un dedo”. Pero con la <<victoria inevitable de Barbosa>>, no sólo gana Puebla, también gana la democracia mexicana, pues a pesar de la “guerra sucia” en su contra, gracias a su férreo carácter, a su indiscutible <<anclaje popular>>, apuntalado en la indiscutible <<nueva mayoría>> nacional y local MORENA, la democracia con su triunfo se consolida. En su conjunto para la sociedad mexicana se avizoran cosas muy buenas, no sólo un buen gobierno, sino por fin una realidad política en que las aspiraciones populares, tantas veces negadas, sea ni más ni menos equivalente con ese <<gran sueño nacional>> de ver <<sonreír de felicidad” a la gente. Desde luego la cosa no es automático, pues primero hay que regenerar el tejido social destruido por más de treinta años de neoliberalismo, pero la creatividad nacional y poblana encabezada por AMLÑO y Barbosa, ya desde hace un buen rato han puesto manos a la obra.
Finalmente, Barbosa (gobernador) con el fino <<olfato político>> que le caracteriza al unísono con AMLO ha pedido a los ciudadanos de Puebla, que después de sufragar y masificar con votos MORENA las urnas, este primero de Julio no se retiren de las casillas, pues hay que evitar el fraude a como dé lugar, y solo el <<valor civil>> de los ciudadanos organizados, puede detener a los mapaches y demás fauna electoral de siempre. ¡Todos a cuidar la elección! ¡Qué no nos arrebaten lo que el pueblo ya decidió: la inevitable victoria de Barbosa (Gobernador)!