Los datos fueron una mala noticia para el búnker de Andrés Manuel. El asunto de Paco Ignacio Taibo II y el conflicto con los empresarios, estaba calando más hondo de lo pensado. No podía ser de otra forma. Estando en proceso la renegociación del TLCAN, la mirada del empresariado más allá de las fronteras mexicanas se mostraba muy inquieta. De forma engañosa, dio marcha atrás respecto al NAICM, para decir que estaba abierto a una concesión liderada por Carlos Slim. Desde Los Pinos, reviraron de inmediato: No se concesionó porque dejará buenas ganancias al gobierno federal, cosa impensable de dejarse en manos privadas. Se maniobró para bajar el nivel de conflicto y acordar una cita para los días siguientes. Sin duda, hará falta algo más que sentarse a la mesa e intercambiar atenciones. Si algo se pierde con facilidad y se recupera con mucha dificultad, es la confianza y, hoy, la confianza entre López Obrador y los hombres de negocios se ha roto…
La reaparición del talante autoritario de AMLO puso en alerta a muchos y ahí están las consecuencias: La brecha entre él y Ricardo Anaya ha comenzado a cerrarse. ¿Le alcanzará para derrotar a López Obrador? No lo sé. Pero lo cierto es que el miércoles, en el programa de Azucena Uresti, Guillermo Valdés Castellanos, que fuera director del CISEN, dijo que la siguiente encuesta del Grupo de Economistas Asociados (GEA) dará cuenta de cómo se ha ido acortando la distancie entre los dos. Queda claro que, desde el primer debate, Anaya volvió a crecer y se aprecia en las encuestas…
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Meade, por su parte, no pudo aprovechar bien sus presentaciones en Tercer Grado y en Milenio, mientras Andrés Manuel fue tratado muy bien en el primer programa mencionado. Tan fue así, que a los líderes de opinión presentes les llovieron críticas en las redes sociales…
“El paradigma de la polarización…”
El gran acierto de López Obrador ha sido que logró hacerse con la candidatura de manera hegemónica, lo que le hizo avanzar en el liderazgo de la tendencia antisistémica. Meade lo hizo en medio de una fuerte pugna y aguantando el rechazo de la Vieja Guardia que le exigió asumir los ideales del PRI, con la comprensible dificultad de resolver cómo ser alternativa de cambio cuando te impulsa el partido identificado con la situación que guarda el país. Anaya padeció un desgaste alimentado por algunos medios y enclaves de las redes sociales. Pero lo que realmente lo desaceleró fue el uso ilegal de la PGR en su contra. Ahora que está creciendo de nuevo, tiene por delante el reto de determinar cuál será su paradigma de polarización…
Durante su participación en Tercer Grado, Ricardo Anaya especificó por qué no se sentará a negociar con Enrique Peña Nieto una alianza para ganarle al tabasqueño: No quiere poner en riesgo su carácter de opción de cambio. Sigue la lógica del escenario antisistémico: El PRI debe irse y hay que hacer justicia en caso de comisión de delitos por parte de la actual élite gobernante. De negociar un pacto con Los Pinos, implicaría condiciones de impunidad…
Los parámetros del electorado siguen siendo los mismos desde el principio. Hay una gran corriente antisistémica, partida en dos: anti-PRI y anti-AMLO. Los errores de Andrés Manuel han sido la ocasión para llamar al voto útil y detener al populismo autoritario. La gran duda es si le alcanzará el tiempo para atraer a los electores necesarios…
“René Juárez o el paradigma sistémico…”
La llegada de René Juárez a la dirigencia nacional del PRI tiene tres signos: identidad PRI, el voto verde, el desacuerdo de la Vieja Guardia con el reparto de ‘pluris’ y la nueva correlación de fuerzas que incluyen a los tecnócratas. Sumar el nombre, el logo y la identidad priista a la campaña de Meade revela la puesta en marcha de un plan muy arriesgado, lo que dice mucho de la lectura que ellos mismos dan de la campaña de José Antonio Meade. René Juárez Cisneros ha decidido jugarse todo en una sola carta: Asumir la identidad PRI como mecanismo de polarización ante AMLO. Sí, leíste bien. Si del otro lado López Obrador embiste al sistema, hay que identificarse con ese ‘sistema’ para intentar generar un escenario de confrontación entre ambos, lo que podría dejar a Ricardo Anaya en un segundo plano. Ahí sí, el escollo es que Meade no es priísta. Su perfil de más ciudadano…
Sin embargo, forzar a Meade a convertirse en ‘marca PRI’ no resuelve muchos aspectos. SE nota en su lenguaje corporal cuando se le cuestiona sobre corrupción. El motivo es simple: A cualquiera le cuesta trabajo defender lo indefendible. No es fácil que te pregunten si acaso no te diste cuenta de lo que pasaba en SEDESOL, por ejemplo. El instante tragicómico fue haber olvidado el título de su propio libro, próximo a salir…
Aunque no fue hecho con mala intención, las palabras de Miguel Ángel Osorio Chong llegaron en mal momento: ‘Aún quiero ser presidente’. En un punto en que arrecian los comentarios en el sentido de que fue un error la candidatura de Meade, podría dar más fuerza al asunto. Con mayor razón al agregar que las posibilidades no se agotan…
En otro plano, resulta interesante que René Juárez le dé margen a Jorge Estefan Chidiac, porque se puede entender en dos aspectos: como una señal amistosa hacia Luis Videgaray o como la atención que se le podría dar a las elecciones en Puebla…
“La ola antisistémica…”
México experimenta un cambio profundo, en consonancia con la era global. Estructuras e instituciones son cuestionadas y desbordadas como nunca. Por efecto de las redes sociales y la tecnología, los ciudadanos se han vuelto más críticos. El voto antisistémico afecta especialmente al PRI, pero también al resto de los partidos. ¿Cómo es posible que una ciudadanía lastimada por la violencia delictiva, la corrupción y la impunidad, tenga a Andrés Manuel en primer lugar y, al mismo tiempo, exija que las cosas cambien? Me refiero a su propuesta de amnistía…
No hay duda de que al interior de cada elector se libra una batalla entre razones y pasiones. Se ha dicho que esta elección tiene una fuerte carga emotiva, pero el ganador resultará de la correlación entre argumentos y sentimientos. En vano se esfuerza Peña Nieto en pedir a la ciudadanía ‘menos víscera y más cabeza’. Parece que el presidente no ha calibrado correctamente la situación. El propio puntero podría sucumbir ante los vaivenes de los electores. Los indecisos no le son del todo favorables al de Tabasco. Por lo pronto, los datos que registran cómo se va estrechando la diferencia, han puesto nervioso a AMLO. El liderar indica las altas posibilidades de que gane, pero eso no le satisface…
Aquí se insertan las palabras de su esposa en Guadalajara. Intentan fracturas a Dante ya Alfaro, sugiriendo un entendimiento con el candidato tabasqueño. La propuesta a valores entendidos es clara: le están proponiendo a Enrique Alfaro quitarle a Dante Delgado el control de Movimiento Ciudadano. Andrés Manuel está ávido de estructuras buscando ganar…
El que René Juárez se haya planteado un ‘piso’ de 15 millones de votos, fue una mala señal para Meade. Muchos interpretaron que se trataba de la confirmación de que la campaña de José Antonio está liquidada y que la confrontación final será entre dos, AMLO y Anaya. La pesadilla del primero es que lo anterior potenciará al voto útil…
Hasta entonces…
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