El año que iniciamos será clave en la lucha por el poder global. El malogrado Zbigniew Brzezinski creía que con EEUU terminaba la era de los imperios nacionales y nacía la de los imperios globales. No es un juego de palabras. Entraña un cambio radical, siendo la disyuntiva ‘liderazgo o dominio’, su dilema toral. Para Brzezinski, todo intento por dominar el escenario global podría llevar a un colapso o a una escalada de violencia y caos. Consideraba que el futuro de EEUU estaba en ejercer un liderazgo acorde con la conectividad del siglo XXI. Paradójicamente, Donald Trump se decantó por la ruta más problemática: la de pretender dominar al mundo y cancelar el sistema global, instalado por los ganadores de la Guerra Fría. Vladimir Putin tuvo un diagnóstico más mesurado y, sabiendo la desventaja en que se encontraba, se encaminó a ejercer un liderazgo global replanteando el proyecto geopolítico de Eurasia…
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“Populismo y corrupción…”
El tema es tan complejo, que no faltan los que apuestan por diluir la frontera entre lo bueno y lo malo. Quizá el caso Odebrecht se convierta en el más emblemático de esta lucha por el poder, cuyo desenlace será en 2018. La corrupción se suma a los flagelos que azotan al Continente Americano, aunque también hay ejemplos similares en otras latitudes. La posición de la sociedad es muy clara al respecto: el hartazgo ciudadano ha alcanzado niveles inauditos y se teme que algunos partidos en el poder, sean arrasados en las urnas. Ante el populismo, la cosa cambia hasta tornarse ambivalente. Unos, ven al populismo como la solución ante la corrupción, la violencia delictiva y la impunidad. Mientras en otro, lo consideran como la causa o su agravamiento. Quizá lo ocurrido en Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador, Honduras y Nicaragua, por citar algunos, sea el espejo en el que muchos países se ven…
Checos y eslovacos, se cuestionan sobre la validez y pertinencia de su separación, puesto que han revalorado los retos geopolíticos de su entorno. Eslovaquia sacó la peor parte y, en un primer momento, se abocó a importar profesionistas capacitados, con la idea de reactivar su productividad y capacidad de comercialización. Atrajeron a españoles, aprovechando que en España no contaban con buenas ofertas de trabajo. Hoy, el plan ha sido rebasado y se impone la reflexión sobre la reunificación. Los checos pasarán por las urnas con esas dudas…
“Walter Laqueur y AMLO…”
Durante 2017, Walter Laqueur nos advirtió de los peligros del ultranacionalismo y de la corrupción, que estaban llevando al mundo a una salida populista y autoritaria. Vislumbró un proyecto global con el objetivo de crear un eje geopolítico de carácter populista, igualmente sometido al dilema previsto por Brzezinski. Laqueur nos advierte de un aspecto nuevo en el populismo: mientras el de antaño ascendió al poder en medio de una crisis generalizada, el actual triunfa sin necesidad de ello. Esto explica la doble lectura, arriba indicada: el populismo como causante de la crisis o de su agravamiento, y como salvación ante la debacle…
La corrupción, la violencia y la impunidad, son los factores que empujan a la ciudadanía a buscar en el populismo la solución a sus males. De ordinario, el hartazgo ciudadano prevalece ante las voces de alerta por lo ocurrido en Cuba, Venezuela y otros países…
Aquí se entiende lo que pasa en México, que en julio tendrá elecciones presidenciales y generales. Los enemigos de Andrés Manuel López Obrador se afanan en demostrar que es un peligro, pero cerró y empezó año liderando las encuestas. Lo que padece la ciudadanía es una espiral cruel de violencia, corrupción e impunidad, y busca salir de ella. Como en la mayoría de los casos los personajes ligados a la corrupción son a la vez miembros del PRI, a AMLO se le facilita su ruta hacia la Presidencia…
“La salida autoritaria…”
El populismo autoritario no es una ideología, por eso rompe con el esquema de derechas e izquierdas. Ante todo, es una forma de ejercer el poder, donde el ‘líder mesiánico’ se autoproclama ‘salvador’ e ‘intérprete de la voluntad popular’. Puede casar con una ideología o con otra. Lo que unifica a todos los populismos y explica su éxito es el hartazgo ciudadano y el deseo de cambio. Así ganó Donald Trump las elecciones, así logró Vladimir Putin hacerse con el poder y mantenerse en él. En Rusia, quizá el único país gobernado por un exagente de la policía secreta, Putin se prepara para reelegirse. Tal parece que lo va a lograr, pues sus adversarios son anulados por decisiones judiciales o de las autoridades electorales, o tienen la mala costumbre de morir asesinados. Vladimir ha entendido que la gente desea recuperar su seguridad y la tranquilidad, sin volver al comunismo…
Frente al pretendido retorno a la vieja URSS, que pregonan los nostálgicos, propone recuperar la grandeza de la Rusia imperial. Un tiempo idílico, interrumpido por la locura totalitaria. Pero no se crea que sea una vuelta al pasado, sino una reinterpretación de Eurasia más allá de sus fronteras geográficas. Es una propuesta geopolítica y geoestratégica, que se apresta a relevar a EEUU como potencia global. De lograrlo, Rusia sería más bien la primera potencia realmente global de la Historia. Vamos a ver si EEUU puede replantearse a sí misma…
“AMLO en el espejo de Orban…”
El populismo puede ser de izquierdas o de derechas, y AMLO no es la excepción. Su discurso ni remotamente es de izquierdas. Interpreta el sentir de la gente de a pie para montarse en la ola del hartazgo ciudadano. Pero hay un cambio sustancial respecto a lo hecho en otro momento. Andrés Manuel no se está viendo en el espejo de Maduro ni en el de la Cuba de Raúl Castro, que ha dicho que permanecerá unos meses más en el cargo, contraviniendo las reglas más elementales de la democracia. Tampoco en ninguno de los populismos latinoamericanos, mucho menos en el de Trump, sino que está apuntando más allá del Atlántico. Sus estrategas están siguiendo la hoja de ruta de Viktor Orban en Hungría…
Tachado de populista y ultraderechista, Orban recuperó el poder en Hungría en medio de una crisis provocada por la corrupción de otrora miembros del poderoso Partido Comunista. En su discurso, Viktor Orban pudo equiparar la corrupción con el viejo régimen que devastó las esperanzas de los húngaros por una vida mejor. Hay que reconocer que cumplió lo prometido y, en las pasadas elecciones, arrasó en las urnas. Es un caso único en la historia de la democracia real…
AMLO proviene de una izquierda pragmática y, precisamente por pragmatismo, se mueve hacia la derecha eurocentrista. De ganar, no va en pos de modificar la Constitución antes de terminar su sexenio, sino de cumplir como lo ha hecho Orban para que el ‘pueblo’ exija su permanencia en el poder y, entonces sí, reformarla. Para ello, necesita avasallar en el Congreso o hacerlo en las siguientes elecciones intermedias…
“Anaya y Meade: en busca de un espejo…”
AMLO es un populista autoritario, al modo en que dice Walter Laqueur y se enfrenta al dilema previsto por Zbigniew Brzezinski. En México no se vive una crisis como en tiempos de Echeverría, López Portillo, De la Madrid, Salinas o Zedillo. Como tampoco hubo una en los sexenios de Fox y calderón. Lo que le antecede es la quiebra de la ética política. La corrupción y la violencia campean. Pero más la impunidad. Bajo ese supuesto, los estrategas de AMLO lo han reinterpretado…
Anaya y Meade necesitan buscar su ‘espejo perdido’. Tal vez Anaya sea el que mejor lo ha entendido. Por eso se asemejan sus líneas discursivas con las de AMLO. No coinciden en el populismo, sino en el hartazgo ciudadano. Las palabras del tabasqueño, sobre ‘buscar la paz’ y ‘acabar con la guerra’, han sido en el sentido de empezar el año con el nombramiento del que será responsable de la Seguridad Pública, en caso de ganar…
Como se ha dado a conocer, la Secretaría de Seguridad Pública de AMLO será ocupada por Alfonso Durazo; queda claro el mensaje a un sector del PRI que vio truncado su proyecto presidencial en 1994, con el asesinato de Colosio. Durazo, que fuera secretario particular de Colosio y, luego, secretario particular y vocero de Fox, es el actual dirigente de MORENA en Sonora y forma parte del cuarteto sumado por AMLO: Miguel Barbosa, Alfonso Romo y Lino Korrodi…
“Cuando sumar no basta…”
La agenda ciudadana no es ni de un extremo ni de otro del espectro ideológico. La puede asumir cualquiera. Esto significa que, si desean derrotarlo, no bastará con ‘sumar’ de facto las estructuras electorales de ambas alianzas. También deben encontrar el ‘espejo’ adecuado. Anaya requiere cerrar el capítulo de las disputas internas del PAN y posicionar su propuesta de cara a la ciudadanía. Meade es el que enfrenta el reto más complicado. No ha encontrado la forma de deslindarse del ‘espejo de la bruja’ que le hacía la vida imposible a Blancanieves, además del persistente rechazo al interior del PRI, como acaba de ocurrir en su reciente visita a Zacatecas…
Este año, habrá elecciones en Hungría, Rusia, la República Checa, Italia, México, Colombia, Brasil, Venezuela y varios países más. Son los estertores de los viejos sistemas que se niegan a morir. La pregunta clave es si la ciudadanía se decantará por el populismo o asumirá su destino personal e histórico…
Hasta entonces…
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