Hace poco más de una semana un fuerte sismo sacudió varios estados de este país causando un alto nivel de daño y conmoción.
Al inicio como suele suceder en situaciones de esta naturaleza hubo desconcierto pero apenas habían transcurrido unos cuantos minutos y la fuerza y el heroísmo empezaron a emerger del corazón de los mexicanos, miles de personas salieron para hacer su mejor esfuerzo con tal de ayudar al otro; sin importar el tiempo, la distancia, o el cansancio muchas personas dieron lo mejor de sí: no dejar en desamparo a quienes se encontraron más vulnerables como resultado de la tragedia.
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Se buscó la forma de mitigar el hambre, de apoyar para mejorar la salud, de dar compañía, de recuperar lo más posible en el menor tiempo necesario y de compartir con los demás la certidumbre de que pronto todo estaría mejor.
Muchas personas, organizaciones y empresas hasta hoy día no han escatimado en ayudar lo más posible a quienes aún y por bastante tiempo más estarán padeciendo las consecuencias de este lamentable suceso.
Muchas personas de diversos lugares del mundo han hecho comentarios acerca de la sorprendente respuesta de los mexicanos, de su espíritu de lucha y de solidaridad, de su optimismo compartido y de su generosidad expresada con un sin fin de hechos, sin embrago también muchos han mostrado su extrañeza y confusión al no entender por qué la gente reacciona así en estas situaciones y de una forma muy diferente en el día a día.
Conforme han ido pasando los días por todos lados se han ido generando una serie de preguntas que buscan dar resultado a la situación que hoy se vive como consecuencia del sismo.
Cuando edificios de reciente construcción se dañaron de forma irreparable o incluso se desplomaron salió a la luz que muchas inmobiliarias no estaban ofreciendo las medidas de seguridad que decían tener al momento de vender los inmuebles, que muchas construcciones están situadas en espacios que no tenían autorización para el uso de suelo que se les dio y que con sobornos obtuvieron los permisos de construcción y que muchos ingenieros y arquitectos entregaban planos que no correspondían fielmente a la obra.
En poblaciones más pequeñas donde las casas fueron destruidas totalmente por el sismo o semi demolidas hoy les están pidiendo que a cambio de que llegue maquinaria para la remoción de escombro comprometan su voto a favor de gente que hoy ni siquiera es candidata pero desde ahora ya busca cómo lucrar con la desgracia.
¿Qué decir de Graco? El gobernador del estado de Morelos fue evidenciado al hacer que por medio de diversas dependencias se detuviera la ayuda que tenía como destino a las comunidades del estado que habían sufrido estragos, con la finalidad de poderlas repartir a partir de obtener un beneficio político, y por si eso no fuera poco, después inició una campaña en la que intentó posicionarse como victima de una sociedad que lo desprestigia.
También se dio a conocer que los víveres que con tanto esfuerzo había recabado un colegio de Puebla fueron robados con todo y la camioneta que los llevaría para ser entregados a una comunidad de la Mixteca poblana, y si todas estas cosas no fueran suficientemente lamentables ayer se dio a conocer la triste noticia de que en el estado de Oaxaca un grupo de voluntarios que se dirigían a Juchitán para ayudar a la comunidad y entregar víveres fue terriblemente atacado por un comando armado que además de arremeter contra ellos a balazos dejaron severamente golpeado a uno de los voluntarios, a otro baleado y de paso abusaron sexualmente de una mujer que también se dirigía a prestar ayuda a los damnificados.
¿Cómo es que un tan poco tiempo se pueda ver tal contraste en un país? ¿Cómo es que en un espacio de tiempo tan breve podamos sentirnos tan orgullosos del país que nos vio nacer y de repente nos sentimos tan apenados de la nación a la que pertenecemos? Es difícil dar respuesta a estas preguntas pero me queda claro que si podemos ser tan buenos unos días, podríamos serlo el resto del tiempo si tuviéramos la convicción suficiente, lamentablemente aun queda mucha gente sin ideales, sin moral y sin amor propio que al mismo tiempo en que en algunos lugares aflora lo mejor de las personas en otros solo resalta la miseria humana.