Sorprendido quedé cuando escuché que los nuevos planteamientos penitenciarios tienen que ver con las emociones de las personas, con sus expectativas, con la revisión de su pasado, con la estructuración de un plan de vida nuevo que les permitiera la reinserción a la sociedad, por un momento pensé que estaba de visita en un penal de otro país, sin embargo, se trataba de Tepeji de Rodríguez, al que se le conoce como el penal modelo de los penales de esta región.
La posibilidad de que los internos pensaran en un bien para sí mismos y para los demás, considerando hacer crecer su amor propio y el amor a su familia y a sus semejantes sonaba verdaderamente interesante, tuve incluso la peregrina idea de solicitar incorporarme a ese proyecto educativo emocional que me deslumbraba. La presencia de trabajadora social, médico, criminóloga, policías y custodios, psiquiatras y por supuesto la psicóloga hacía pensar que el proyecto estaba casi cinematográficamente organizado, como en las películas extranjeras. Pasada la sesión de preguntas y respuestas los alumnos fueron llevados a la sala de los expedientes y yo me quedé platicando con el custodio en corto, intenté mis técnicas humanistas de acercamiento y le pregunté directamente: ¿Qué, a poco aquí realmente no hay corrupción?, dijo, pues casi no, el mismo sistema no te lo permite. Por ejemplo, si entran los familiares en las visitas y dejan 10 pesos a la entrada cada uno, se te vienen juntando como 120 pesos (lo dijo como si fuera un dineral) y si no lo levantas tú, pues lo levanta el compañero del siguiente turno. En otros penales se dejan pedir de a 1000, 2000 0 hasta 3000 pesos el favorcito, se ganan en un día lo que nosotros ganamos en un mes. ¿Cuánto ganas?, 8,500 al mes, (lo dice con orgullo). Oye, sigo mis preguntas indiscretas, y a poco aquí no hay personas inocentes guardadas en el penal? Pos la mera verdad, yo creo que sí, (el sí de su cabeza y de sus ojos hablaba de un chingo de inocentes ahí adentro). Pero el asunto es que eso es cosa de los juzgados, ¿a poco les pagan más por meter personas inocentes al tanque? Pues no lo sé bien pero la verdad es que creo que sí: respuesta correcta SI
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Oye, y ya entrados en información, ¿qué es todo eso que dijeron de que les interesaban las emociones, los sentimientos y el pasado de los internos? Imagino que todos irán a ver a la psicóloga y ella debe de trabajar muchísimo. Pues mire usted profesor, la verdad es que a la psicóloga no la va a ver casi nadie, como que nomás está ahí medio de adorno, primero porque los internos no pueden estar solos y hablar de sus cosas sin que se sepan esas historias y segundo porque la pobre Psicóloga solo aplica pruebas y ya, con decirle que le pagan 6,000 pesos al mes … ¿O sea que gana más un custodio que una psicóloga? Entiendo, las emociones, los sentimientos y las historias personales humanas de los internos las trabajan los custodios y las autoridades del penal… orale, dije. Medité para mí: si la gente cambia a partir de la toma de decisiones distintas, propias, en la búsqueda de la autonomía y desde el encuentro con su responsabilidad, qué hace el discurso de la conciencia, la responsabilidad y la autonomía dentro de un penal, nada. Esperaba que los alumnos que habían hecho la visita entendieran el valor de las emociones, los sentimientos y los planes de vida para el cambio y la mejoría de ellos mismos, pero al final, como siempre, ví que les interesaba un pito y ponían cara de que eso ya lo sabían desde hace mucho tiempo.
Entendí perfectamente lo que todo eso significa justamente porque yo me dedico a eso. Madurar las decisiones propias a partir de juegos y giros nuevos de la conciencia. En este país bastardo donde los giros de conciencia de unos se los pasan por el arco del triunfo muchos otros, el cambio de conciencia termina siendo un asunto verdaderamente altruista y samaritano, propio de estúpidos y utópicos. El rechazo al psicólogo es popular, institucional, familiar, e incluso interpersonal. Primero son las instituciones que no valoran esta profesión, cualquiera puede ser psicólogo, cualquiera cambia de rumbo su vida, cualquiera hace lo que se le pega la gana, cualquiera manda al psicólogo cuando se le da la gana y se mofa de él hasta la saciedad con el firme propósito de ser visto por los demás, satisfacer su necesidad de reconocimiento “miren como se la miento, lo escupo, lo vomito, hago lo que se me pega la gana con él y él no me dice nada” “porque su trabajo es comprenderme, tolerar todas las mierdas que se me da la gana hacerle, le pagan para no enojarse conmigo, para hacer lo que a mí se me de la rechingada gana y si me quiero cagar en él, tiene que comprenderme” “su discurso de cambio de comportamiento y de contención me lo paso por los hermanitos y lo corren de su trabajo, pues qué mejor, así descansaremos de ese imbécil que no sirve para nada.
La soberbia y la ignominia está relacionada con el con muchas formas y manifestaciones del poder, es un hecho que el poder (dinero) y la conciencia se divorciaron desde hace mucho tiempo, nunca se han llevado nada bien. Afortunadamente no todos son así, habemos muchas personas que aún nos damos el privilegio de decidir por propia voluntad la manera en la que habitaremos este planeta con educación y dignidad.
Si haz llegado hasta esta parte de la lectura es porque eres de las personas que comparten la idea de que las cosas suponen responsabilidad, conciencia, sentimientos y sobre todo respeto, porque quien respeta a los demás se gana el respeto para él. Quien no sabe respetar a los demás, puede que termine de interno en un reclusorio: ¿O quizá de dirigente?