Philip B. Agge en su carácter de desertor de la Agencia Central de Inteligencia del Departamento de Estado de los Estrados Unidos de Norteamérica, escribió uno de los libros fundamentales del período de la “Guerra Fría”.
Las revelaciones de Agge permitieron entre nosotros la identificación plena del más conspicuo agente secreto de la CIA que ha operado en territorio nacional desde los aciagos días de Winston Scott, el legendario “Jefe de estación”.
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Procedente de Brasil en el ya lejano año de 1962 , Richard Kern Lorden se desempeñaría primero como jefe de una agencia de relaciones públicas llamada “Murden y asociados” y posteriormente como dueño del restaurante “C'est Sí Bon”, ubicado en la otrora glamurosa Zona Rosa de la Ciudad de México.
En Brasil compartiría sus andanzas con un colega que sería trasladado al Uruguay con el deliberado propósito de instalar una academia de policía que sirviese de ejemplo en el hemisferio, algo similar a lo que, gracias a los portentos de la hoy por desgracia agonizante “Iniciativa Mérida”, tenemos en el cercano poblado de Chachapa; lamentablemente, el esforzado colega sería secuestrado y ejecutado por la organización clandestina de los “tupamaros”, episodio que fue llevado al cine con la actuación de Yves Montand y bajo la dirección escénica de Costra Gavras en la cinta: “Estado de sitio”.
A diferencia de “Yves Montad”, Lorden ha sobrevivido a una auténtica pléyade de acontecimientos, asiduo residente en la Colonia Hipódromo Condesa de la Ciudad de México, en donde residía en los años 90, en la Calle de Camargo número 35, primero, y posteriormente en el interior 1702 del número 150 de la Calle Tamaulipas, ha dejado patente a lo largo de su ya longeva existencia un indudable afán como emprendedor de negocios de la índole más diversa y variada que el hombre común que transita por las calles pudiera imaginarse.
En el año 2005, por intermediación de Carlos Olamendi en su carácter de comisionado para la atención de los migrantes de Puebla en los Estados Unidos, Lorden es designado asesor honorario del Gobierno de Puebla para el referido propósito y en agosto de ese año, como representante de la empresa “Envairomental Tec Internatiuonal” S.A. de C.V., recibió la encomienda de rehabilitar las aguas del lago del embalse de la presa “Manuel Ávila Camacho”, para, posteriormente, encargarse de rehabilitar del ríos de la sierra de Puebla en la estratégica región del Paleocanal de Chicontepec.
Tal no habría sido, por lo demás, su primer acercamiento con la entidad poblana, en la que trabó una amistad estrecha con altos ejecutivos de la planta de Volkswagen, gracias a los cuales y fiel como siempre a su insaciable curiosidad, lograría profundizar en los conocimientos técnicos pertinentes de los sistemas de control de la emisión de los célebres gases de efecto invernadero; en efecto, el 26 de abril de 1999, la entonces COFETEL, dirigida a la sazón por Javier Lozano Alarcón , extendería a favor de nuestro emprendedor estrella y en su carácter de representante de la empresa “Global Comunications Network” S.A. de C.V., la autorización para instalar 2520 teléfonos de uso público mediante la resolución Número P/260499/0119.
En los momentos actuales, en los que el Congreso General discute una iniciativa preferente presentada por el titular del poder ejecutivo federal teniendo como una de sus finalidades principales, facilitar a los centros privados de enseñanza superior el reconocer estudios realizados fuera del ámbito formal con miras a extender el título correspondiente, el carácter visionario de Lorden se hace indudablemente digno de encomio, el 12 de diciembre de 1997, la sección de sociales del diario “El Universal” dirigida por el periodista Enrique Castillo-Pesado dejó constancia de un acto celebrado en el auditorio de la Cámara Textil de la Ciudad de México con la presencia de representantes del Club Rotario Internacional en la que Lorden recibiría el Doctorado “honoris causa” por parte de “Newport Univerity”, institución que, muy acorde a la filosofía que anima a la iniciativa en cuestión, reviste tal flexibilidad que jamás de los jamases ha sido dotada de acta constitutiva alguna.
En los días que corren, las medidas instrumentadas por la administración Trump amenazan al parecer con echar por tierra los logros de la “Iniciativa Mérida” cortando uno de los legados más destacados de Lorden en Puebla: “la academia internacional de policía” situada en Chachapa, obra en la que al parecer, Lorden habría decidió rendir el más sincero de los homenajes a Yves Montand, el malogrado compañero de sus andanzas juveniles en Brasil.