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Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El Halley y los pendejos

Cuidado con guardar las ideas por falta de confianza, pues como la cenicienta, después de las doce

Rafael Gómez Olivier

(Rafael Goli) Coach y consultor en alta dirección; escritor y creador del método Estocástico. Ha entrevistado a líderes globales, compartido experiencias internacionales y publicado Heroína de Dios, con más de mil copias vendidas. Su columna fusiona reflexión, vivencias y preguntas que invitan a actuar con dignidad e integridad.

Viernes, Febrero 10, 2017

Los niños sonríen y nos llenan de magia, mientras el planeta nos ahoga desde Groenlandia.

Los amantes gimen celebrando que se aman, mientras los gringos nos corren y echan a patadas de su casa.

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Criticamos al paisano y odiamos al rico pero jamás dejamos de chuparle el culo al político. Las iglesias y mezquitas nos prometen viandas, siempre y cuando des el diezmo, lo que te gastabas en parrandas.

Derrochamos en insultos y aprendemos pocas palabras, por eso nos asusta el sexo pero nos acostumbramos a las balas.

 Si la  biblia dice que hay que amarnos entre sangre y llamas, entonces voy a darte  hasta que del TITANIC digan, leven anclas.

Los besos y las injusticias nos elevan la temperatura, hasta brillar y sentir como estrellas en las alturas.

En África las bocas están secas y aquí orinamos manantiales, sin embargo ambos somos igual de miserables.

En Japón la gente se suicida por falta de oportunidades, tan distinto a Siria, en  donde ruegan por vivir en medio de  cadáveres.

Descubrimos culturas, continentes y universos, aunque  ante la adversidad, aun no podemos hacer funcionar los sesos. Caminamos paso a paso para asegurar primero, pero cuando llega el momento, resulta que tenemos miedo.

Cuidado con guardar las ideas por falta de confianza, pues como la cenicienta, después de las doce son pura calabaza.

Al amor le ponemos fecha de caducidad, pues pensamos que todo tiene un fin, sin embargo a la envidia, la servimos con refill.

El sol sigue saliendo con sutileza en las mañanas, pero dejamos de verlo, por estrés y migrañas. Hemos destruido lo poquito que quedaba, ahora nos resta ser felices con la nada, tomando bocanadas de aire puro, para poder calmar el ayuno.

Lo que necesitamos son palmaditas en la espalda, en lugar de salir a construir bardas.

Pongámosle clorofila a nuestros sueños, hasta quedar del color de los tallos, porque lo que es verde siempre es fuerte, porque nació solo, incluso contra corriente. Pasto frio en lugar de concreto, paz y fe en tiempos violentos.

Vámonos trotando, acelerando  en las pendientes, aunque nos llenemos de tierra los dientes. Cuando amas a alguien no existen fronteras, incluso aunque odies sus caderas.

No importa si somos cristianos, musulmanes o paganos, aquí no hay mexicanos ni americanos, pongámonos descalzos y vámonos dando  cuenta, que hay cinco  dedos al final de cada pierna, porque así son todos los humanos.

Un abrazo pa la tristeza y una mirada tierna, son nuestra principal arma, se llama grandeza.

En Rusia se mueren porque hay frio en la calle, en Etiopia porque las entrañas tienen hambre, todo es entendible cuando no hay nada en la panza, menos cuando caes por ego y exceso de ignorancia.

Aquí solo peleamos cuando está de moda, pero en los madrazos fuertes  volvemos a dibujar con crayola.

Con voluntad y poco a poco es como se logran cosas, así se hizo Don Quijote y así se plantan rosas, y así poco a poco es como crecen las olas.

La esperanza es lo último que muere, predigan los muertos mientras la hierba les crece.

Así que hoy métete a tu alcoba, jala un espejo y párate de frente,

 ¿Qué ves?

¿Un pendejo?

Sí, eso es ¡¡¡, un pendejo , pero  dispuesto a dejar de ser pendejo ;

Con los huevos puestos, sí, pero puestos en el cerebro, donde funcionan, donde se organizan y hacen moverse a las neuronas.

Un pendejo que esta harto de ser pendejo, pero no por eso va a actuar como un pendejo más grande, como los que tiran bala y se parten la madre, ¡no!

Este pendejo, es sabio; abre los brazos y los usa para abrazar, alza las manos con pancartas y allá o aquí grita afuera de casas blancas, hey, pero este pendejo, también sabe dialogar y hablar con voz baja.

Si, ese  pendejo ahora está listo, es momento de que salga, como el cometa Halley, cada setenta años, sí,  pero logrando cambios reales y  con esa  luz, que da calma.

 

 

@RafaGoli

Rafael.gooli@gmail.com

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