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OPINIÓN

China-USA: La guerra fría del siglo XXI…

La Guerra Fría del Siglo XXI. Refundando al Globo. Trudeau-Trump: liderazgo continental. EPN

Juan de Dios Andrade

Politólogo. Analista político y asesor. Especializado en historia y política mexicana, geopolítica y geoestrategia, Historia de las ideas políticas, teoría política y análisis de escenarios. Autor de la columna Confines Políticos

Jueves, Diciembre 8, 2016

Estamos en la recta final del año y nos acercamos a la asunción del poder por parte de Donald Trump, el próximo 20 de enero. Nos jugamos la configuración geopolítica del Globo, quizá para buena parte del siglo XXI. Entender el escenario geoestratégico en que nos encontramos, implica sopesar bien la personalidad y el proyecto de Trump. Sin duda es un extremista, misógino, xenófobo, prepotente, megalómano, autoritario, populista y muchas cosas más. Pero no está loco. Se ha desplegado toda una estrategia por parte de sus adversarios para exhibirlo en el plano internacional como un desequilibrado. Representa un factor de riesgo, sí. Pero para resolver el desafío que lanza a todos, tenemos que conocer cómo desea que se configure el orbe…

Vamos a adentrarnos en la mente de Donald Trump…

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“Reescribiendo la Historia…”

El simple hecho de pretender ‘Hacer grande a América otra vez’, no da una pista. Es la nostalgia intemporal del pasado, por raro que parezca. Sustituir a los llamados ‘Padres Peregrinos’ por los afectados a raíz de los tratados y reformas globalizadoras, así lo indica. No apuesta por volver a cierto momento ya ido, por muy glorioso que haya sido, sino de reescribir la Historia. Para tal efecto, Trump no necesita remontarse a la fundación de Estados Unidos, sino ubicar otro hecho fundacional para, a partir de ahí, ‘enderezar’ la Historia…

Si los ‘Padres Peregrinos’ son desplazados por los trabajadores afectados por la era global, que vendrían a ser los nuevos ‘padres fundadores’, el punto de arranque del plan geopolítico del Presidente electo es el inicio del proyecto trilateral de la globalización. Entre finales de los años sesenta y principios de los setenta del siglo XX. Entender lo anterior, nos colocará en ruta para descifrar sus pensamiento de cara al futuro…

Porque si vas a reescribir la Historia es porque deseas configurar el futuro…

“Un pasado geopolítico no resuelto…”

En la Primera Guerra Mundial se desarrolló una confrontación geopolítica que no se resolvió del todo. Durante la segunda, quedó más claro pero tampoco se llegó a una solución. Se trataba del ordenamiento del sistema mundial y chocaron tres grandes visiones: los nazis visualizaban una realidad dividida en cuatro bloques con polos y zonas de influencia respectivamente (América, liderada por Estados Unidos; Europa, con Alemania a la cabeza; el amplísimo corredor eslavo dominado por Rusia; y Asía-Pacífico con Japón como pivote; Rusia sería reducida a un plano secundario).

Stalin calcó la visión nazi y la reformuló (América, regida por un conglomerado de repúblicas centro-caribeñas, incluyendo el Sureste mexicano; la URSS dominando a Europa y parte de Asia, quedando Alemania como periférica; mientras en el Pacífico, China sería la potencia aliada).

Roosevelt no compartía ninguna de las dos y veía con pesimismo el avance marxista al otro lado del mundo. Roosevelt quería sellar un acuerdo con Stalin para entregarle toda Eurasia a cambio de la promesa de no meter las manos en América. Eurasia sería una zona de economía centralmente planificada y dictadura de Partido, mientras América tendría libre comercio y democracia liberal. Esto explica la forma en que negoció con Stalin, ante un Churchill furioso…

“En la recepción de un hotel…”

La guerra terminó en un enredo de proyectos geopolíticos. Roosevelt murió antes que acabase y Truman frenó el avance soviético hasta donde pudo. Pero el mundo quedó a medio camino entre las tres opciones indicadas, con acento en una lucha bipolar entre Estados Unidos y la URSS. La guerra de Corea, la de Vietnam y Cuba fueron tres hitos de la Guerra Fría…

Cuba resultó un caso especial, pues sus relaciones con la URSS eran una amenaza a la seguridad hemisférica de Estados Unidos. Luego de la crisis de los misiles y el asesinato de Kennedy, dos profesores se reunieron brevemente en el recibidor de un hotel. Eran Zbigniew Brzezinski y Samuel Huntington, egresados de Harvard. Acordaron diseñar un plan para resolver la Guerra Fría en favor de Estados Unidos. La idea era desplazar el conflicto bipolar de la vía armada a la competencia tecnológica, científica y comercial. Aprovecharían la carrera por la conquista del espacio para someter a la URSS a un desgaste financiero que la llevaría a la quiebra. Antes de acabar el siglo XX, debían implantarse tres grandes tratados políticos y comerciales en Europa, Asia y Norteamérica…

En 1973, con el apoyo del clan Rockefeller, se fundó en Tokio la Comisión Trilateral que llevaría a cabo el proyecto. Así se formó la élite trilateral de la globalización. Este es el punto fundacional que quiere reescribir el Presidente electo…

“La refundación geopolítica del Globo…”

Donald Trump está convencido del fracaso de la élite trilateral y se propone un reinicio que ‘haga grande a América otra vez’. Fincó una alianza entre inmobiliarias y casinos para desplazar a los anteriores o forzarlos a una negociación. Leyó con entusiasmo ‘La rebelión de Atlas’ de Ayn Rand (que abordamos en otra entrega). La aurora habla de un colapso futuro de Estados Unidos, que derivará en una rebelión liderada por un empresario para recuperar la grandeza de América. ¿Les suena parecido? Trump se visualiza como el ‘héroe randiano’ que salvará al país y refundará al Globo…

También ha leído los análisis de la Corporación Rand (nada que ver con la autora), en el sentido de que se avecina un conflicto con China por la supremacía global. Trump considera que los tres tratados impulsados por la Comisión trilateral, deben replantearse. La razón: no fueron hechos para afrontar el desafío de la China continental…

“China y la disputa por Eurasia…”

Es imposible hablar de geoestrategia sin referirse a Brzezinski y Trump lo ha leído pero en clave distinta, al grado de concebir un nuevo proyecto trilateral que resuelva lo que la élite ganadora de la Guerra Fría no pudo hacer. Los análisis de la Corporación Rand son inequívocos: nos adentramos en una nueva Guerra Fría, distinta a la que brotó de la Segunda Guerra Mundial, aunque no ajena del todo. Y si es una nueva lucha bipolar, Trump cree que es factible reescribir la Historia reinterpretando lo que fuera la Comisión Trilateral. No será entre Estados Unidos y la inexistente URSS, sino de la primera contra China…

La renegociación del TLCAN, la UE y los acuerdos del Pacífico, son para resolver la confrontación financiera y comercial con el gigante asiático. No necesita retornar a los ‘Padres Peregrinos’ para recuperar la grandeza de América porque considera que ahí no ocurrió el problema, sino en el tránsito a la era global…

Para liquidar el poderío soviético, Brzezinski propuso exacerbar los nacionalismos dentro de la URSS. Hoy, el acercamiento de Trump con Vladimir Putin podría convertir al ruso en el dueño de Eurasia. Para impedirlo, Trump impulsará, a través de Bannon, los movimientos ultranacionalistas en Europa, antes que a los neonazis. Es un juego peligroso que podría atomizar al mundo…

Bannon es la conexión de Trump con el ultranacionalismo europeo. El general Flynn es partidario de la teoría de la conspiración y amigo del primero. El general Mattis es un ‘monje guerrero’ que vive amurallado, lo que dificulta anticipar sus planes y experto en Oriente y mundo árabe; el general Kelly es toda una autoridad en América Latina, sobre todo en combate al crimen organizado, la inmigración ilegal y desastres naturales. Políticamente, Trump se apoya en grupos tradicionales. Económicamente, cuenta con una maquinaria financiera y empresarial que le acompañará en el poder…

Donald Trump está formando la élite que liderará la reescritura del pasado y la configuración de un nuevo futuro global. En América, el gobierno de Peña Nieto está técnicamente liquidado y vive una sucesión adelantada. El autoritarismo de Trump está generando un vacío de liderazgo continental y Trudeau cuenta con simpatía entre los gobernantes latinoamericanos, lo que podría cambiar el centro de gravedad de Estados Unidos a Canadá…

Hasta entonces…

Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com

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