• Lastiri no crece políticamente.
• No hay carisma, liderazgo, ni arraigo.
Más artículos del autor
El activismo político de Juan Carlos Lastiri, la verdad es que no tiene límites, más cuando su precampaña rumbo a la gubernatura de Puebla en el 2018, le está saliendo prácticamente gratis. El funcionario federal aprovecha el cargo público federal para recorrer la geografía poblana con el propósito de autopromocionarse, sin embargo, el esfuerzo es mucho y los resultados muy pobres: Simplemente no crece políticamente.
Algo está pasando.
Los analistas políticos opinan que no tiene carisma, que le falta liderazgo y tiene una enorme cola que le pisen.
Priistas lo señalan como traidor. Dicen que fue un ingrato con Blanca Alcalá Ruiz, pues en plena campaña política rumbo a la gubernatura, le dio la espalda, simplemente tomó la cómoda postura de los “tres Changuitos”: No veo, no oigo, no hablo y se aisló.
No pudo ser de otra manera. Es su estilo y para muestra un botón.
Cuentan que antes de que Mario Marín fuera ungido como candidato del PRI a la gubernatura, al originario de Zacatlán le daba pena tomarse la foto con el ex gobernador, pero ya como candidato y luego gobernador, buscó los buenos oficios de un familiar, quien fuera presidente municipal de Puebla capital, para acercarse al nativo de Nativitas Cuautempan y revivirlo políticamente.
A pesar de todo, -el priismo de capa caída y la precampaña que no prende-, Juan Carlos Lastiri va con todo y para ello, dicen, ya buscó a Víctor Manuel Giorgana y Juan de Dios Bravo, “blanquistas puros” para integrarlos a su equipo de trabajo. Lo mismo hizo con Vanessa Barahona, Delegada del Trabajo y con el líder obrero Leobardo Soto, -de dudoso caminar político-, quienes quieren ser diputados federales.
Ni hablar, hay muchos damnificados priistas que se está agarrando de cualquier alcayata para sobrevivir porque no saben hacer otra cosa.
LA RUMOROSA
FRACASO.-El problema del ambulantismo e inseguridad en Puebla capital, se agrava, mientras que por otra parte, el olvido y el abandono de la autoridad municipal a los habitantes de barrios y colonias, es preocupante, pero más que eso, condenable. El mismo Mauro Nava Rossano, Director de Desarrollo Político de la Secretaría de Gobernación Municipal, reconoce que el problema de los vendedores informales no se ha podido solucionar por la rotación constante de titulares de la SEGOB. La actual administración municipal se inició con Guillermo Aréchiga, siguió Mario Rincón González y finalmente Juan Carlos Morales Páez. En juntas auxiliares y en los llamados cinturones de miseria de la Angelópolis, la carencia de servicios, como pavimentación, limpieza, alumbrado y seguridad son una constante. Luis Banck Serrato, alcalde interino y su equipo de trabajo, no han podido limpiar el otro rostro sucio de la ciudad…..NO LO ACEPTAN.-En la última asamblea, durante la cual se clausuró un curso de capacitación política a militantes de MORENA, los asistentes reprocharon a Gabriel Biestro, Presidente del CDE del partido de Regeneración Nacional, la incorporación de José Juan Espinosa a Morena, pues saben que el alcalde de San Pedro Cholula tiene como finalidad utilizar como trampolín al partido de Andrés Manuel López Obrador para saciar sus apetitos políticos. Siempre ha sido así. Le recordaron que los estautos y principios de Morena rechazan a los arribistas. Sin embargo Gabriel, no dijo ni sí ni no, simplemente se encogió de hombros y aventó la pelota a la dirigencia nacional. SALUCITA DE LA BUENA.
fomca_49@yahoo.com.mx