Los estados de Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Puebla concentran la mayor cantidad de municipios con grandes rezagos y en donde se insertan ayuntamientos que formaron parte del conjunto del 1.0 % más marginados. Lo anterior se deriva de los resultados del Índice de Marginación Municipal 2015 realizado por el Consejo Nacional de Población (Conapo) a partir de la encuesta Intercensal 2015.
Al impacto global de las carencias que padece la población en lugares intrincados como la sierra Norte y Negra de Puebla, como la falta de acceso a la educación y la residencia en viviendas inadecuadas como las de Huauchinango con grado medio de marginación, se añade el que son regiones muy afectadas año con año por los efectos ciclónicos de estas temporada.
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La lamentable pérdida de vidas humanas por estos fenómenos naturales, también se conjuntan por la situación de pobreza y marginación que existen en Puebla, en donde seguimos ocupando el nada honroso 5° lugar en marginación y tercero en pobreza. Además el cuarto en carencia alimentaria, que obliga a mucha gente a vivir y habitar en asentamientos irregulares, por la exclusión social que enfrentan.
A lo anterior también habremos de sumar la tala inmoderada en estas zonas de marginación, que más temprano que tarde daña montes y laderas en terrenos normalmente irregulares.
De ninguna manera ayudan, resuelven y contribuyen las acciones de funcionarios federales y estatales, que sólo buscan un escaparate público para mostrarse indignados.
Se requieren acciones de fondo, reformas y leyes que prevengan hechos tan trágicos como los que se siguen viendo en la sierra norte del estado. Municipios que trabajen y tengan planes de desarrollo, que contemplen su crecimiento territorial y la prevención de desastres. Así como bandos de policía y buen gobierno que prohíban la venta ilegal de terrenos, la tala inmoderada, los desechos de basura y la contaminación de ríos y afluentes en esta parte serrana.
Una política pública de prevención es urgente, un mapa nuevo sobre los asentamientos humanos en estos municipios es urgente, así como la regularización de la tierra en estas regiones que son minifundistas y de pequeñas propiedades.
Ahora bien, se deben de concentrar los recursos en programas efectivos para buscar disminuir la pobreza y marginación entre estas poblaciones indígenas de los municipios serranos. La dispersión de recursos, su uso corporativo y político han sido un fracaso, puesto que no han resuelto la pobreza.
La sierra norte siempre ha tenido una dispersión poblacional entre sus pueblos y comunidades, esta no se resolverá en lo inmediato. Tiene que ver con costumbres y tradiciones de los pueblos indígenas que la habitan. Lo fundamental es lograr que se acerquen a mejores condiciones de vida y dejen de seguir siendo excluidos.
Más aun que en estos días se celebró el día internacional de los pueblos indígenas.
Ahora bien, es sabido que las temporadas de ciclones que se muestran en toda la República, suelen comenzar desde la primera quincena del mes de mayo en el lado del océano Pacífico mientras que, por el lado del Atlántico empiezan en junio y acaban hasta iniciado noviembre. El mes más intenso es septiembre por lo que las autoridades deberían de saberlo y prevenir para planear la atención a las personas vulnerables, regiones y zonas en donde pueden ser dañadas.
Por otra parte en Puebla, el 62 por ciento de cada 100 municipios tiene una muy alta marginación social, en este año 2016 se registró un aumento en 35 municipios bajo esta condición. Para este sexenio que fenece observamos que hubo una desatención social para las viviendas con segmentos de población en condiciones precarias, lo que las expone y se visibiliza algún tipo de tragedia.
Bajo este marco de condiciones socioeconómicas carenciales, del total de municipios en riesgo, cuatro ubicados en la sierra norte aparecen como vulnerables socialmente, con nivel rojo, es decir, el más alto.
Alrededor de 22 ayuntamientos, entre ellos la capital y municipios de la sierra norte y sierra negra se colocaron en riesgo, tres en alerta naranja; 54 en alerta dos, la mayoría ubicados en sierra norte y sierra negra y en alerta amarilla uno.
De igual modo en las demarcaciones ubicadas en los alrededores de la capital poblana, entre los límites con Tlaxcala y en parte de la sierra mixteca, el grado de carencias es alto.
Así mismo y de acuerdo con los indicadores Municipales de peligro (Exposición y vulnerabilidad del Atlas nacional de riesgos del CONAPRED) - Centro Nacional de Prevención de Desastres-, la mayoría de los municipios en riesgo por las intensas precipitaciones se ubican en la sierra norte, sin embargo, también aparecen en regiones de la sierra negra, el centro del estado, la capital y municipios conurbados
Finalmente, nos encontramos que en Puebla, esos habitantes de 135 municipios, significan el 62.2 por ciento de los 217 que hay en el estado, mismos que son susceptibles a riesgos hidrometerológicos, porque se pueden presentar lluvias intensas, deslaves, inundaciones y deslizamientos de terrenos como sucedió en las regiones de Huauchinango, Tlaola y Xicotepec de Juárez, por ejemplo.
En realidad el estado de emergencia debería declararse en este 62 por ciento, debido a sus condiciones de marginación, por lo deplorable de sus viviendas y por sus condiciones socioeconómicas.
[El autor es integrante de Observatorio Sobre la Pobreza y Desarrollo Regional]