Viernes, 15 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Un auténtico pueblo mágico

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Patricia Estrada

Directora de noticias y conductora del noticiero de La Tropical Caliente 102.1 FM

Ex reportera de Ultranoticias, Radio Oro, Radio Tribuna y Momento Diario. Aprendizaje permanente del año 2001 a la fecha; egresada en Ciencias de la Comunicación UPAEP.

Lunes, Septiembre 7, 2015

Sus tlayoyos rellenos de frijol recién salidos del molino los vende con demasiada convicción de que son los mejores de la región de Cuetzalan. Tiene 69 años de edad y con apoyo de un bastón de madera, Bonifacia Gutiérrez camina por la calles empedradas de este auténtico pueblo mágico donde el tiempo parece detenerse en sus callejones y su gente.

Mientas envuelve los tlayoyos en un papel de estraza platica que un animal ponzoñoso que le picó en su cara le impidió trabajar durante un año y recientemente regresó al molino y el anafre. Su nieta Magali de 7 años que estudia el segundo de primaria suele acompañarla durante la venta de fin de semana. Como aún se acostumbra en los pueblos, las personas educadas saludan de mano y así como llegó se fue.

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En ese breve espacio de conversación comparte que tiene solamente una hija porque otra murió a los 5 años mientras "le daba pecho" pero en su familia son pocos pero de mucho trabajo y así lo noté en su rostro y sus manos agrietadas por el tiempo y la vida.

Y en general así son las mujeres de Cuetzalan, sus trajes típicos y sus pies descalzos sobre todo las de mayor edad, cuyos años no ocultan el sacrificio de mantener a su familia y en ocasiones, de cargar con el dolor de perder a un hijo.

En esos funerales con olor a incienso, los dolientes son acompañados por un pueblo que se vuelca en abrazos y lágrimas que nacen del corazón; la familia es cobijada por quienes conocieron al joven difunto que despiden en la Iglesia de los Jarritos, la mañana de un sábado caluroso.

Quien diría que una noche antes, esta magnífica construcción estilo gótico recibía a los que sin ayuda de una rama de albahaca (que a decir del vigilante  evita el mal aire) se atrevían a cruzar el panteón para llegar a la puerta del templo, uno de los atractivos turísticos de la zona.

Las artesanas no desisten en su intento de vender los collares con granos de café o las pulseras que tejen en estilos variados y coloridos. Sus blusas bordadas, los servilleteros de mecate trenzado o las bolsas de manta adornadas con algún diseño en punto de cruz son irresistibles a los ojos de los compradores.

Los textiles no son la única oferta artesanal también unas curiosas piedras que las denominan "de rayo" dizque para detener las malas vibras; pero que en realidad una joven consigue en una barranca ubicada a una hora de su casa. Los supersticiosos se animan a comprar la piedra en 50 pesos.

Cuetzalan, declarado el primer Pueblo Mágico del estado de Puebla en 2002 conserva el aire indígena, su lengua y sus tradiciones que se niegan a morir. El mercado ambulante que no daña la economía al contrario fortalece sus raíces rodea el zócalo; la penca del plátano a 10 pesos, los limones a 5 pesos, ó 25 pesos el medio kilo del café aromático. Son olores típicos de un centro vivo.

Una región bendecida por el clima y su vasta vegetación también destaca por sus sabores. Los licores regionales y los toritos se disfrutan mejor en una cantina ubicada en el centro que permiten reposar la  caminata en el pueblo. Bajo la advertencia de "pidiendo y pagando" y "prohibido echar fuercitas", la señora de la región no esconde su educación al servirle primero la cerveza a su marido; todos los demás son turistas que encuentran divertido beber en familia.

Pero en la piedra de Cuetzalan no solamente se labra historia o armoniza los hoteles con el paisaje urbano también hay espacio para plasmar ideas políticas "Cuando la tiranía es ley, la revolución es orden"... y con esas palabras sabias de un pueblo noble me llevo un grato recuerdo de fin de semana.

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