Esa fue la única línea escrita: ©OxF7, © nunca se le va a olvidar. Le extrañó sobremanera la composición de letras y número. Pensó que sería una clave e intentó dilucidarla pero nada le daba solución. Nunca se comunicaban así. “¡Algo pasa¡” intuyó de volada. No sabía si comentar algo o no. Decidió lo primero:
--Te equivocaste de chat.
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(Sin respuesta)
--¿Estás bien?
(Nada)
Se contuvo y prefirió no insistir.
Algo andaba mal. Habían sido varios días de medio saber que perseguían a un amigo. Si lo estaban confundiendo, si estaba metido en algo, ni idea. ©Ya no sabes con quién tratas aun cuando han sido tus vecinos de toda la vida. Aunque los quieras, no puedes meter las manos en el fuego por nadie, © se dijo. Pero le dolía. Tenían una amistad de toda una vida, eran muy cercanos.
--No, no estoy bien. Tengo que salir de aquí. Borra todo lo que tenga que ver conmigo por tu seguridad, fue la respuesta después de varias horas.
Y lo hizo. Borró todo contacto con él en redes sociales. No podía preguntar si alguien sabía algo: ni a los vecinos, los padres, hermanos, amigos y conocidos. Ya nadie era confiable…
Estuvo deprimida tres días: hacía sus cosas pero con una tristeza profunda. Estaba pendiente de cualquier señal de lo que estuviera pasando… y nada. Se sentía abandonada. Qué frágil se había vuelto todo y todos.
Por la ventana observó a la mamá de su amigo: al verla pudo entender a esas madres que salen como pueden a buscar a sus hijos. Ella hubiera querido salir corriendo a ayudar a su ©brody.© Antes de ese ©OxF7,© le había pedido irse juntos, fuera de esos estados donde cada día hay más crimen organizado. Pero no se había logrado. Fue cuando llegó ese mensaje ©OxF7.© Después se enteró de que es la nueva modalidad de las mafias: obligan a los jóvenes, --y no tan jóvenes--, a pedir a sus amigos y familiares a irse a otro lado fuera de las zonas de conflicto… para ahí robar, secuestrar, matar… e invadir otros pueblos, municipios, estados. También lo haces a través de las redes sociales al enamorar mujeres y después de un tiempo… la misma estrategia… Y hay quien cae.
Cuando supo de ésto, se sintió aliviada de no haber podido irse con él. Él la había salvado al borrarla de todas sus redes sociales como contacto. Lo agradeció infinitamente. A través de la ventana miró hacia donde estaba la mamá de su ©brody.© No pudo más que recordar los pañuelos bordados con nombre de personas desaparecidas, que se cuelgan en las plazas públicas. No quería ver si algún día aparecía el nombre de él… y agradeció, por el momento, la improbabilidad de que el suyo apareciera, alguna vez, junto al de él.
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