La efectividad de las organizaciones se construye a través de la interacción humana y de su participación en los procesos productivos y de servicio. ¿Las habilidades conversacionales de nuestros líderes influirán en la calidad de estas interacciones y procesos organizacionales?
A través de las conversaciones organizacionales, se construyen posibilidades para la acción efectiva, pero también pueden cerrarse. Quiero decir con esto que nuestras habilidades para conversar nos pueden ayudar a construir imágenes de futuros posibles y diseñar y poner en marcha acciones coordinadas para lograr nuestros ideales y objetivos, pero también, nuestras habilidades conversacionales, pueden determinar el cierre de posibilidades, la construcción de desconfianza, el resentimiento, la resignación, los malos entendidos y confusión operacional que afectan la efectividad.
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La claridad de las metas y de las brechas entre los futuros deseados y la situación actual, determinan la disposición de los colaboradores para participar de manera creativa y comprometida. Aunque por otro lado la falta de la misma, conduce a lo que se conoce como tensión emocional donde la participación obligada y descomprometida toma lugar. La falta de claridad no permite hacernos cargo de las acciones necesarias y de las consecuencias de las mismas en la actividad de la organización.
De igual forma, se requiere claridad en las formas y especificaciones del diseño y de la acción que se comparten a través de juntas de trabajo y, en general nuestras conversaciones formales e informales.
Está claridad, no existe en sí, se construye a través de la conversación. Nuestras habilidades para conversar determinarán el comportamiento y la efectividad de las acciones que de ellas resulten.
Al hablar de conversar hablamos de entrelazamiento de emociones y lenguaje. Construimos coordinaciones sobre nuestras creencias y emociones propias de los momentos conversacionales.
El diseño de los espacios y la atención a la profundidad necesaria para la conversación, se ven influenciados por los comportamientos de los líderes. Un espacio conversacional mal diseñado, puede cerrar posibilidades de participación, de reflexión y de toma de decisiones efectivas. El temor a la crítica o represalias por opiniones que pueden resultar valiosas, puede afectar la apertura participativa y reflexiva de una persona o de un grupo y con ello el comportamiento y los resultados de la acción organizacional.
El ejercicio del poder a través de actitudes ofensivas e inclusive de acoso laboral, pueden lograr efectividad en el corto plazo, pero con efectos no previstos que deterioran de manera significativa el compromiso, el clima de la organización y en que pueden resultar en afectaciones severas a la salud por estrés. Desafortunadamente muy apreciadas estas actitudes, cuando la efectividad no considera el desarrollo de la organización, basado en el desarrollo de las personas.
El ejercicio del liderazgo transformacional, requiere de habilidades para clarificar ideales, metas y objetivos, así como construir, en colaboración. los caminos para lograrlo con respeto, autodeterminación y satisfacción por el esfuerzo requerido y los resultados logrados. No es solamente un tema de comunicación, sino de habilidades para crear espacios y momentos de conversación que permitan identificar oportunidades y abrir posibilidades para la reflexión, el diseño, la innovación y la acción que nos lleven a la efectividad personal y organizacional.