El nuevo PRI vuelve a mostrar su misma vieja cara: la represión.
Y todo esto con la complicidad directa del perredismo, y la muy obvia omisión de los panistas y el resto de los partidos satélites, incluyendo al nuevo Morena y su caudillo.
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Así lo anuncio Peña Nieto cuando declaró que si las cosas llegaban al extremo, no tardaría en aplicar su personal ley, no la Constitucional, cosa que no tardó en llegar al enviar a 11 de los manifestantes pacíficos del 20 de Noviembre a penales de máxima seguridad contando con la participación directa del gobierno perredista del DF.
Logrando así que a la lista de los 6 muertos y 43 desaparecidos de Ayotzinapa se le agregaran 11 presos políticos enviados a penales de máxima seguridad, violentando su derecho a la legítima defensa, golpeados, vejados, y con la amenaza de ser juzgados por delitos que pudiesen llegar a la pena máxima… ¡que viva la justicia mexicana emanada del poder!
Lo más indignante es que fueron detenidos y consignados a pesar de la gran cantidad de pruebas filmográficas existentes, presentadas en redes sociales, de que los manifestantes “violentos” estuvieron constituidos por agentes de los cuerpos policiacos y del ejército que fueron infiltrados entre los marchistas con el propósito de generar miedo a los posibles asistentes indecisos, tratando de evitar así una mayor participación social ; además de generar actos vandálicos que justificaron la detención de ciudadanos inocentes para que en lo futuro cualquier posible manifestante lo piense bien antes de participar.
A pesar de la violenta injerencia de los gobiernos Federal y del DF, la participación social en la marcha del 20 de Noviembre fue histórica, no solo por lo numeroso, sino por las diferentes expresiones y creatividad que mostraron los participantes dejando constancia del hartazgo que tiene la gente común en contra de la clase política.
Esta histórica marcha dejó en claro la evidencia del inevitable divorcio que existe entre los ciudadanos de este país y la clase corrupta gobernante; lo que explica la violenta reacción de quienes detentan el poder contra los ciudadanos que estamos cada vez más concientizados de nuestros derechos públicos e individuales.
¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!
¡Libertad a los presos políticos de todo el país!