¿Qué tanta importancia en verdad tiene esa calle de la Plaza de Armas de Tochtepec, Puebla? ¿Acaso es una necedad seguirla defendiendo? Aquí un fragmento de su historia de la que los tochtepexanos se sienten orgullosos y presumen: De 1912 a 1914 Tochtepec fue paso frecuente del ejercito zapatista comandado por Emiliano y Eufemio Zapata. El 21 de marzo de 1914 los zapatistas arribaron a este pueblo comandados por Eufemio Zapata para descansar en la Plaza de Armas para después continuar su camino. Con anterioridad grupos criminales, que se decían zapatistas, arrasaron con la región, por lo los oriundos decidieron hacerles frente para detener su paso por el pueblo. Los zapatistas eran cientos y llegaron por diferentes puntos y los defensores eran una docena así que los zapatistas lograron entrar a la Plaza de Armas. En la inesperada recepción violenta e intercambio de fuego cayó herido el lugarteniente zapatista y sobrino de Emiliano y Eufemio Zapata, Salvador Zapata, precisamente en la calle sobre la que se ha construido la cancha de fútbol 7. Ahí murió Salvador Zapata. Debido a este evento los zapatistas saquearon las tiendas, echaron polvo azul a las fuentes que ahí todavía se encuentran y Eufemio Zapata dio la orden de quemar todo lo que había en el centro de Tochtepec y que no quedara nada en pie. Se quemaron portales, casas y el inmueble de la Presidencia Municipal que contenía su antiquísimo archivo que databa del siglo XI. El cuerpo de Salvador Zapata fue enterrado al lado izquierdo del atrio del Templo de Santa María Nativitas que se ubica en el lado oriente de la Plaza de Armas. Esto marcó un antes y un después en la historia del municipio por lo que el valor de la Plaza de Armas y su calle, son simbólicos.*
Por el lado funcional la calle, desde el siglo XII ha servido de derecho de paso, desagüe de las lluvias hacia el sur del pueblo debido a que éste se encuentra en terrenos en declive, además de ser el único pulmón de oxígeno y zona ecológica por el número de árboles que se plantaron y cuidaban por parte de los pobladores. En esa calle se encuentra la tubería de agua potable, que distribuye a todo el pueblo el preciado líquido, y el drenaje con las únicas alcantarillas de respiradero.
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La construcción de una cancha de fútbol 7 con pasto sintético y red, con el argumento que esgrimió el edil Marcos Pérez Calderón ante el INAH, de que antes se jugaba basquetbol ahí, daña la plaza simbólica, visual y funcionalmente por el uso indebido que se le da, y es justo la responsabilidad del INAH restituir su función original y proteger sus valores simbólicos. (Para quienes no comprenden: valor simbólico es todo aquello que el ser humano valora; que tiene un valor representativo, afectivo o moral, más que material.)
En Teotihuacán, durante el siglo XIX en San Juan, para diversión de los pobladores se jugaban carreras de caballos en la Calzada de los Muertos. Esto no dañaba los edificios, pues entonces ¡que se sigan haciendo carreras de caballos!
Con datos del cronista e investigador de Tochtepec, Puebla, Fernando Simón de la Luz.
alefonse@hotmail.com