Con motivo de la celebración de los “436 años de historia” y para proyectar los ejes principales del Plan de Desarrollo Institucional, las autoridades universitarias recurrieron a diseñadores internacionales para elaborar un nuevo Escudo, logotipo e imagen en la Web de la BUAP, según lo informó la propia Institución.
Al margen de la cuestión de si son legales o no las modificaciones al escudo, y lo relacionado con los colores, el estilo, el logotipo y la nueva imagen de la BUAP en la Web, con los cuales podemos o no estar de acuerdo, es necesario hacer algunas precisiones históricas al respecto.
En el nuevo escudo aparece el año de 1578 como el origen de nuestra Alma Mater, dato erróneo, sin duda, pues en distintos momentos y documentos se establece que es el año 1587 cuando se funda el colegio del Espíritu Santo, institución educativa primigenia de la actual BUAP.
Al respecto hicimos una breve revisión histórica, la cual comentamos a continuación. Antes de la llegada de los jesuitas a la Nueva España, hubo múltiples peticiones para lograr su presencia en el nuevo continente. La solicitud para la presencia de los jesuitas en estas tierras se relacionaba con dos necesidades importantes de la naciente sociedad.
La primera, educar a los niños y adolescentes peninsulares, criollos y mestizos que ocuparían los puestos de gobierno que la ciudad requería, es decir, se trataba de contar con recursos humanos capaces de formar y capacitar a la clase gobernante. La segunda consistía en mantener el control de los indígenas mediante la evangelización y solventar la insuficiencia de religiosos de las órdenes existentes; franciscanos, dominicos y agustinos que se habían establecido principalmente en las regiones más densamente pobladas y con mayor desarrollo cultural; dejando al territorio del norte a la deriva, espacio que vinieron a ocupar los jesuitas.
No obstante, tanta insistencia, hubo mucha oposición del Rey español Felipe II durante muchos años para que la orden pudiera venir al mundo novohispano. Es, hasta el ingreso a la compañía de Jesús de Francisco Borja2, cuando se consigue el permiso para enviar la primera expedición a América en 1567. Designando al Doctor Pedro Sánchez, ex Rector del Colegio de Salamanca, para que encabezara la expedición jesuita que emprendería una nueva misión en la Nueva España.
A su paso por Puebla, el 9 de septiembre de 1572, según el historiador poblano Antonio Carrión3, "la población en masa los esperaba; las calles estaban aseadas y ordenadas y las autoridades, el clero y los principales vecinos, los recibieron en la Plaza Mayor... luego que pisaron los jesuitas las calles de Puebla, las campanas de todos los templos repicaron a vuelo..."
Sin embargo, la fundación de la Orden en Puebla se logro en otro momento gracias a que cuando el P. Hernando Suárez de la Concha estando en Villa de Carrión (Atlixco), en actividad misionera, recibió la orden de ir a Puebla para predicar la cuaresma4, “fue tal su elocuencia que nuevamente se le propuso la fundación de un Colegio que ya contaba con donativos de la población. El P. Concha trató el asunto con el arcediano Fernando Gutiérrez Pacheco, quien se encargó de convencer a los cabildos eclesiástico y civil para que otorgaran los permisos correspondientes”.
Una vez que se obtuvieron los permisos y la licencia del Provincial de la Congregación, se funda en 1578 la Casa de la Compañía del nombre de Jesús, con la presencia de Pedro Sánchez y con Diego López de Meza como primer rector.
Nota: Diego López de Meza fue Rector de la Casa de la Compañía de Jesús, no del Colegio del Espíritu Santo como se le ha confundido en varias ocasiones.
Es importante aclarar que los conventos de la Compañía de Jesús eran llamados colegios en cuyo caso solo servían de residencia para estudiantes que hacían sus estudios fuera de este, cuando a la palabra colegio se le agregaba un nombre como Colegio de San Pedro y San Pablo, entonces se refería a una institución educativa. Adicionalmente se requería de un fundador acaudalado para poder proceder a la fundación de cualquier instituto educativo jesuita como en el caso de Melchor de Covarrubias y el colegio del Espíritu Santo.
Por otra parte, los rectores en esas instituciones religiosas de esta época, realizaban funciones administrativas principalmente.
Después de sortear diversas vicisitudes y obstáculos, en particular los de tipo económico, se funda el primer colegio jesuita en el año de 15855 denominándolo Colegio de San Jerónimo6, siendo su fundador el sacerdote “Herán Hierónimo, quien compra las casas de la Compañía, luego se las dona y pone en rentas 14 mil pesos para beneficio de su fundación”. En este mismo año también se inician las primeras negociaciones para la fundación del Colegio del Espíritu Santo y se menciona a Melchor de Covarrubias como su posible fundador.
Y es hasta el 15 de abril de 1587 cuando se realiza la fundación del Colegio del Espíritu Santo según el documento notarial signado y expedido por el P. Provincial Antonio de Mendoza y por el caballero Melchor de Covarrubias ante el escribano público Melchor de Molina (se incluye al final una imagen de la primera página del original de este documento).
Toda esta información se puede consultar en el libro “La fundación del colegio del Espíritu Santo” producto de la investigación realizada por el Mtro. Antonio Esparza Soriano, publicado en 1998 por la propia BUAP y el gobierno del Estado.
En consecuencia el nuevo escudo de la BUAP al incluir en la parte inferior al año 1578, incurre en un error por demás evidente a la luz de la investigación antes citada, pues mientras no haya otros argumentos o datos que modifiquen o desmientan la versión del Mtro. Antonio Esparza, el año que se debe incluir en el nuevo escudo de la BUAP debe ser 1587.
lazaro@cosmo-politik.com