“No hay libro por malo que sea,
que no contenga algo bueno”.
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Plinio
Hoy se afirma que quien no tiene una computadora se encuentra en una situación de gran desventaja. Esto es verdad.
Dominar las técnicas computacionales es un requisito de supervivencia personal, familiar y social.
Entre las tecnologías de finales del siglo pasado, las ciencias y técnicas de la computación abren las puertas para la ocupación.
Lo que hoy significan las computadoras y los sistemas de cómputo, lo representaron los libros. Desde la antigüedad en las culturas orientales, griega y latina, hasta los primeros siglos del cristianismo con las obras escritas y copiadas por los monjes, los libros han sido un eficiente medio de comunicación.
En la edad media y en el renacimiento y tiempo después con la invención de la imprenta, el progreso fue extraordinario. La edición de libros confirmó pensares, ideas y concepciones del mundo.
Entonces ya no se transmitían los conocimientos sólo por la palabra, sino por los textos escritos, particularmente de religión, filosofía, astronomía, matemáticas, navegación y otras ciencias dominantes en los siglos X al XV.
Los libros pues, son conocimientos, ciencia e historia acumulados de muy diversos pueblos, culturas y naciones que han venido enriqueciendo a través de los siglos el poder y la capacidad del ser humano para dominar lo que puede, la naturaleza, el microcosmos y el macrocosmos. Los libros han colaborado en la producción de bienes y servicios y en la competencia en el mundo globalizado.
Thomás Carlyle escribió que “Los libros son amigos que nunca decepcionan” y que “La verdadera universidad de nuestros días es una colección de libros”
Por este antecedente, el Fondo de Cultura Económica, la casa editorial más importante de México en su género, es la que ocupa el primer lugar por su tamaño y su calidad en Iberoamérica.
El Fondo fue fundado en 1934, por don Daniel Cosio Villegas, prominente intelectual, que se ocupó por proveer de bibliografía a los estudiantes de la Escuela Nacional de Economía de la UNAM.
El Fondo de Cultura Económica, es una institución, impresora y productora de libros, descentralizada del estado Mexicano
La obra del Fondo no ha sido resultado de un sólo hombre, en su historia han participado: Alfonso Reyes Ochoa, Juan Rulfo, Juan José Arreola, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Jorge Luis Borges, Salvador Azuela, Eduardo Villaseñor, Carlos Pellicer, Raymundo Lida, José Gorostiza, Alí Chumacero, Salvador Elizondo, Ramón Xirau, entre otros connotados, intelectuales mexicanos.
La primera publicación que se hizo, fue el Trimestre Económico, coordinada por Daniel Cosio Villegas y Eduardo Villaseñor.
Insistimos, originalmente el Fondo de Cultura, se fundó para editar libros para los estudiantes de Economía.
Las primeras traducciones las hicieron Salvador Novo y Antonio Castro Leal. Para acrecentar la labor del Fondo, pronto se contrataron a traductores, del español y del inglés.
Originalmente el Banco de México, fue fiduciario del fondo. En esta institución se crearon diversas colecciones de libros como: “Tierra firme” y “Antropología” y otras más.
A inicios de la segunda década, se incorporan como parte del personal del Fondo: Pedro Enríquez Ureña, Antonio Alatorre, Juan José Arreola y otros más.
Hoy el Fondo de Cultura tiene sucursales en Santiago de Chile, Madrid y Barcelona, Buenos Aires, Sao Paulo, Lima, Montevideo, Caracas y Puerto Rico, creadas en la década de los sesenta.
Durante el veinte aniversario del Fondo, se inauguró su edificio en la avenida Universidad y Parroquia, D.F., durante la presidencia de Adolfo Ruíz Cortines.
Entre las obras que se publicaron primero, están las obras completas de Mariano Azuela y Carlos Fuentes.
En la década de los setentas, se edita el primer número de la nueva época de la gaceta del Fondo, dirigida por Jaime García Terrés.
En esa década, el connotado economista Antonio Carrillo Flores, deja la dirección del Fondo y se hace cargo otro economista, Francisco Javier Alejo.
A mediados de la década de los setentas se inauguran las sucursales del Fondo en Caracas, Venezuela, en Lima Perú y en Bogotá Colombia.
Otros directivos del Fondo han sido: Guillermo Ramírez Hernández, José Luis Martínez Rodríguez y Jaime García Terrés; para el cincuentenario formaban parte de la Junta de Gobierno: Jesús Reyes Heroles, Jesús Silva Herzog, Juan José Bremer, Miguel Mancera de Aguayo, Víctor L. Urquidi, Antonio Martínez Baéz, Emigdio Martínez Adame, Ramón de la Fuente. El director era Jaime García Terrés.
Miguel de la Madrid también fue director del Fondo.
Le sucedió Gonzalo Celorio Blasco, y a éste Gonzalo Sáizar Guerrero.
Para el 75 aniversario se publican nuevos títulos, siendo director Joaquín Diez Canedo.
El Fondo de Cultura Económica, cumple 80 años de vida, es una institución, orgullo de la ciencia y la cultura mexicanas.
Los libros no desaparecerán, aún cuando tengan la competencia de las computadoras.
Concluyo estas notas con este pensamiento de Lord Chesterfield: “La cultura se adquiere leyendo libros; pero el conocimiento del mundo, que es mucho más necesario, sólo se alcanza leyendo a los hombres y estudiando las diversas ediciones que de ellos existen”.
Las computadoras y los libros no están en una guerra de exterminio, ambos se complementan muy bien para el progreso de la humanidad.
Lamento que muchos millones de mexicanos no posean ni unas ni otros. Así es la vida y de este planeta no podemos huir.
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