La semana pasada un diputado local declaró ante representantes de los medios, que ya le había dado al clavo al problema de la pobreza en Puebla: Al inicio de la actual administración en el año 2011, ya había pobreza en el estado, por lo tanto habría que investigar a la administración precedente; pero además, ya con el “descubrimiento”, se podría pensar en mejorar las políticas públicas estatales porque que reconoce que las actuales son sólo apéndices de las acciones nacionales.
Pues resulta que el descubrimiento del poco afortunado anuncio del legislador local, fue novedad apenas para su persona. Me atrevo a pensar que debió pedir un poco de antecedentes para no regarla en público. Intentaré explicarme:
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Es del conocimiento de casi todos los poblanos que a pesar del paso del tiempo y del ejercicio de cuantiosos presupuestos públicos de los últimos 20 años, las condiciones de rezago en la mayor parte de los 217 municipios de Puebla lejos de revertirse, empeoran.
Debió informarse el referido representante popular, antes de su políticamente inofensivo anuncio, que el problema de la mayor parte de la población en situación de pobreza en el estado, es que no ha habido gobernador en toda la historia política poblana, que haya tenido interés o capacidad en conocer las causas de tal problema, por lo que se han limitado al cómodo ejercicio de los presupuestos, que sumados desde el periodo de Manuel Bartlett, han sido superiores a los 390 mil millones de pesos al término del periodo de Mario Marín en 2010. La actual administración no puede disimular que padece la misma ineficiencia de sus antecesores, pues en los primeros dos años (2011-2012) recibió un poco más de 114 mil millones de pesos sin que lograra detener el aumento en el número de pobres en el estado, según el CONEVAL.
Si el reporte 2014 difundido hace un par de semanas por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), sobre el índice de Desarrollo Humano Municipal al año 2010, alentó a los diputados locales para liberar las presiones sociales sobre la incapacidad el gobierno estatal en contener el aumento de poblanos en pobreza, deben saber que la medición de los contrastes en las condiciones en que viven las comunidades de nuestro país es registrada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).
A diferencia del Índice de Desarrollo Humano (IDH) que maneja el PNUD basado principalmente en la medición de tres indicadores: salud, educación e ingreso; el CONEVAL para la medición multidimensional de la pobreza en México contempla dos dimensiones: La estrictamente económica que se refiere al ingreso y la capacidad de adquirir bienes y servicios; y la dimensión que corresponde a los derechos sociales y el análisis del contexto territorial. En total son ocho indicadores. Así, el último reporte del CONEVAL señala que ha aumentado el número de pobres en Puebla en los últimos dos años, independientemente de reconocerle valor a los datos del PNUD al 2010 en términos del IDH municipal por cada uno de sus tres indicadores.
Pero por si se les ocurre a nuestros diputados poblanos conformar una comisión que investigue por qué los recursos asignados al estado en la administración anterior no detuvieron el avance de la pobreza, encontrarán la explicación revisando la política social estatal de los tres últimos años de esta administración.
Hoy el gobierno de estado ha anunciado después de tres años de indiferencia, que el objetivo es reducir los niveles actuales en los indicadores de pobreza y marginación social. La estrategia es (por reiterada ocasión) construyendo obras que califican administrativamente como de combate a la pobreza, independientemente de su efectivo beneficio social. Dicho sea de otro modo: Urgir a los municipios a que comprometan sus ingresos procedentes de la federación, en obras aunque no se necesiten, pues el objetivo es bajar los índices aunque queden a un lado las demandas reales de cada municipalidad.
Permítaseme en esta ocasión y para favorecer la reflexión, traer al texto un párrafo de la pág. 236 del libro de Armando Roselló* economista español, que orienta sobre el camino de una posible solución:
“Hemos visto demasiados fracasos durante este siglo, cuando se han intentado planes de desarrollo a lo grande o desde arriba, como para no darnos cuenta que el desarrollo es una cuestión de hombres y mujeres, de sus expectativas, de sus ganas, de su voluntad y de su preparación, que poco a poco y con grandes y pequeños aciertos, también fracasos, ponen la siguiente piedra en el edificio que está levantando la humanidad”
Por ahí va la solución, por el camino particular que lleva a cada municipio.
*Roselló D. Armando. (2013) Real como la economía misma. Eumed.net http://www.eumed.net/libros-gratis/2013/1270/index.htm