Después de las elecciones de 2012, parecía que el gobierno de EPN estaba dispuesto a incrementar su legitimidad, a pesar de que no llenó las plazas con su triunfo ni tampoco vimos a personas jubilosas con su victoria en las urnas, la mayoría en votos fue suficiente para pasar el tamiz del organismo electoral que califico la elección como valida, pero aún faltaba consolidar ese triunfo en el ejercicio del gobierno.
Sin embargo, esto le alcanzó para librar bien el tramo de transición entre el gobierno saliente panista y el entrante así como los primeros meses de su administración, la puesta en marcha del Pacto por México, moderó la discusión y el debate entre los tres principales partidos políticos, parecía que México había entrado en una nueva etapa en su vida democrática, pero más que un gobierno de coalición, el Pacto por México representaba las viejas prácticas del corporativismo mexicano al ser un instrumento político que centralizaba las decisiones y acuerdos cupulares entre los tres dirigentes de los partidos políticos, dejando de lado la voluntad de los ciudadanos que debería estar representada en la Cámara de Diputados.
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Una vez que Peña Nieto logró sacar adelante las reformas que pudo con el apoyo de los tres partidos grandes en el Pacto por México, éste ha dejado de ser útil, ya que sólo los partidos de oposición evocan a él como moneda de cambio para sus intereses al reclamar una reforma político electoral antes de aprobar una reforma energética. El panismo pensó que el PRI y el gobierno los necesitaban para cogobernar pero se olvidaron que hoy el pacto era un triunvirato y que si no era con ellos seria con el PRD como el gobierno lograría sus objetivos reformistas.
La reforma hacendaría que quedó reducida a una simple miscelánea fiscal, finalmente fue aprobada sin el apoyo del panismo y de las cámaras empresariales lo que destaca porque al PRI se le ubica más como aliado del PAN y de los organismos cúpula del empresariado en los temas de política económica lo que se vio con la omisión de varios puntos contemplados en la propuesta inicial, como IVA a colegiaturas, hipotecas, rentas, espectáculos mientras lo más polémico y en donde se dio la mayor discusión con el PAN fue la homologación del IVA a los estados fronterizos del 11% al 16%. La aprobación de la Ley de Ingresos para el año 2014 a decir de los expertos financieros incrementará la expectativa de inflación del 3% que calculó el Banco de México y que ellos prevén que oscilará entre 3.90 y 4.19%. La estabilidad macroeconómica según esta apreciación estaría en riesgo y hasta el momento no se conoce cuál será la estrategia del gobierno federal para cumplir las metas de crecimiento económico con empleo. Habrá que esperar a conocer la política de gasto e inversión pública con la presentación del presupuesto de egresos.
Ahora que el PRI ha podido aprobar la mayoría de las reformas, a las que ellos refieren como las necesarias para sacar adelante al país, queda la más importante o que podría traerles mayores complicaciones como es la energética. La lucha que enfrentarán el PRI-PAN contra PRD-Morena y AMLO no se ve fácil ni mucho menos que el ganador pueda salir sin ser afectado.
Todas las decisiones que ha tomado el ejecutivo federal para sus políticas públicas y reformas estructurales han sido antipopulares, la alza en los combustibles, incremento en impuestos ya mencionados, una lucha con los maestros que pareciera interminable y la privatización de Pemex; mientras que sus propuestas populares no han sido palpables por la sociedad como la Cruzada Nacional contra el Hambre ni mucho menos los mexicanos compran la idea de un seguro de desempleo y pensión a todos los adultos mayores.
El bono político del gobierno de EPN se agota aunque hoy su calificación sólo es está por encima a la de Ernesto Zedillo quien tuvo que lidiar con la crisis del 94, lo que nos da una referencia sobre los retos que tiene que enfrentar esta administración que parece que con su nueva alianza con la linea perredista tratará de rebasar una posible crisis por la izquierda para poder enfrentar el escenario electoral del 2015 ante quienes serán sus principales competidores una vez que el panismo pierde fuerza por sus contradicciones internas.